martes, julio 05, 2011

El Patillas, que no te lo cuenten


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Mi abuelo, mi padre y yo hemos regentado este bar desde tiempos inmemoriales. No sé si alguno de mis hijos seguirá la tradición: uno por menos y otro por más (se entiende que se refiere a las patillas)".

Esta noche hemos visitado un bar peculiar donde los haya. Todas las paredes, incluidos los techos, estaban llenos con viejas fotografías de revistas antiguas, sobre las que había fotos de gente y otras imágenes que no dejaban un hueco libre en todo el bar. Varias guitarras, dos de ellas sonando en el rincón más bohemio de la ciudad, estaban colgadas entre las innumerables imágenes. El Patillas se encontraba tras la barra, ofreciendo a los visitantes la mejor de sus sonrisas, narrando la historia del bar a todo aquel que quisiera escuchar. Allí sólo se vende cerveza y me consta que son infinitas las cervezas que se despachan allí durante una semana. Es un bar que te deja huella, un bar que no será fácil olvidar.

No hace mucho que acabamos de llegar.

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