domingo, julio 17, 2011

Nunca lo hubiera imaginado


Las cosas que haríamos por amor a veces son incomprensibles. Hace tres años que no ando en bici, y entonces la cogía para ir a las piscinas (ni siquiera había un kilómetro). Antes de eso, había estado unos ocho años sin tocarla.
Tengo dos semanas para hacer kilometradas y poder ir a andar en bici con un ángel. No puedo echarme para atrás, porque ya quedé, ya di una fecha, aunque es posible que al final me echara para atrás. Me da la sensación de que no lo voy a hacer: Todo será por pasar unas horas con él. Ahora tengo que sopesar si quiero o no que me vea con la lengua fuera, que si voy no puedo retrasarle (de ahí que tenga que entrenar por mi cuenta las dos próximas semanas) y concienciarme de que no será un paseo, sino andar en bici durante kilómetros.
Es curioso, pero sé que haré cualquier cosa por estar cerca de él. Además, siempre puedo retirarme después del primer día.
Ya estoy mañana a comprarme el equipo para andar en bici. Y sólo por estar con él... Porque soy consciente que sin él yo no iría a andar en bici. Además me vendrá bien para estar en forma.

No hay comentarios: