domingo, julio 10, 2011

En dónde terminaremos


Anoche me preguntó una amiga que no conocía Salamanca y le respondí que no sería porque no la hubiera invitado yo en el pasado. Decidimos que iríamos un fin de semana. Ella decía "en verano", yo le dije "en octubre". Lo que ocurre es que a Salamanca le falta, en verano, la esencia que tiene durante el curso. Recuerdo que mis palabras fueron: "Vamos, por mi parte a recordar viejos tiempos; por la tuya, irás acompañada por una cicerone de lujo, que tiene un amplio abanico de historias en cada rincón de la ciudad".
Al final iremos un fin de semana este verano a León, donde tenemos otra amiga que se ha quedado a vivir allí. Y en octubre es posible que vayamos a Salamanca.
A ver si cumplimos, que luego las palabras se las lleva el viento y, al final, nos encontramos con que pasan los meses y no nos hemos movido.

He quedado en un cuarto de hora para trapichear con fotos. En la ermita con los portátiles.

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