viernes, julio 22, 2011

A las seis en casa


No esperaba venir hoy a las seis a casa, pero quería acabar algo y quedarme libre el fin de semana. Entonces me han dado las seis.

¿Qué decir de hoy? Esta mañana me he cruzado con él. Estaba guapísimo, aún escucho su voz entre las brumas del recuerdo, esa voz tan sensual... Es adorable. Menos mal que he coincidido con él, que últimamente apenas nos encontramos. Luego he recordado que me he dejado algo en casa, algo que tengo que darle. Algo que tendrá que esperar a otro día.
Y recuerdo, sobre todo, cómo me temblaba el corazón cuando le he visto venir desde el final de la calle...
A las tres quería describir la magia de las doce. Su magia. Adoro esos ojos perfectos, adoro ese aura angelical, adoro todo de él...
A las seis, al marchar, estaba su coche tan cerca que podría haber pasado las yemas de los dedos para dejarle una señal. He sentido su proximidad...

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