sábado, abril 05, 2008

Andar descalza

Desde pequeña me acostumbré a caminar descalza por casa. Allí lo hacía incluso en invierno, me gustaba sentir la candidez del parqué bajo el que iban los tubos de la calefacción. Aquí no puedo caminar descalza porque el suelo está formado por frías baldosas, aunque ya empezaba a sentir molestas las zapatillas. Hoy las he cambiado por chancletas, aunque de vez en cuando se me olvida ponérmelas y siento el frío del suelo en las plantas de mis pies.

Hoy era un día veraniego, demasiado caluroso para no dedicar un mínimo pensamiento al cercano verano, a los días largos, al sol...

Alguna que otra pelusa ocupaba los rincones de casa, así que mejor que dejarlo para otro día, con grandes síntomas de hiperactividad, me he dedicado a hacer limpieza general. Después... solo veía por darme una ducha de agua fría. Y esta primera ducha bajo el agua helada me ha vuelto a transportar al verano...

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