lunes, marzo 19, 2007

19 de marzo

Los mejores días del padre eran aquellos que esperabas con ansiedad cuando eras pequeño, pues desde meses atrás te dedicabas a hacer un trabajo manual con el fin de regalárselo a tu padre. No tenías que fijarte en los escaparates que lo anunciaban como si tu padre te fuera a mirar mal por no llevarle un regalo a casa. Mi padre desde luego se conforma con un beso, pero poco no estoy allí bastará con una llamada, seguro que me preguntará cuándo voy a casa pues sería mejor estar allí. Siempre me hago esperar. Mi padre sabe que le llamaré y que no se me ha olvidado qué día es hoy, y espera esa llamada.
Los mejores días del padre eran aquellos en que hacías una manualidad que tenía más valor que cualquier regalo del mundo, pues tu tiempo te había llevado.

Voy a llamarle, que me está esperando.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerdo las manualidades que haciamos para el dia del padre/madre.
Solia ser un dibujo o algo por el estilo.
Ahora te venden la idea de que hay que gastar leuros para poder tener un detalle, como en san valentin.

Yo no le he felicidado porque mi padre siempre fue muy pasota para todas estas cosas.

K dijo...

Lo nuestro eran ceniceros de barro y objetos indefinidos pegando pinzas xD

A mi padre le hace ilu que le llame :D
De hecho, cuando le llamé al mediodía era la única que le había llamado. Mis hermanos son más pasotas.