Una vez vino la reina y ocupó ella sola con guardaespaldas todo el tercer piso del Gran Hotel. Las conferencias de famosos, ruedas de prensa de deportistas y demás se celebraban allí. En la parte de abajo tenía una barra circular, pintada de rojo y blanco, imitando un ruedo taurino. El resto eran sofás modernísimos que contrastaban con la antigüedad de aquel edificio, sofás entre los que pasaban camareros a cada poco rato sirviéndote copas.
Sólo entré una vez. Fui con mis padres, que se alojaron allí durante unas Ferias. No me gustó. Demasiado rococó, demasiada decoración, lámparas inmensas que caían casi hasta el suelo, paredes tapizadas chapadas a la antigua. Un edificio demasiado clásico que se quedaba anticuado, tanto como los años que seguía en pie. Sin embargo, allí se reunían los charros más acaudalados, los apoderados, los ganaderos, los políticos y las celebridades. ¿Qué tenía? Muchos años de fama e historia entre sus paredes, una buena ubicación junto a la Plaza Mayor.
Recuerdo que mi padre un año me dijo que venían a las Ferias (en septiembre) y que les reservara una habitación en el Gran Hotel. Ese año no pudo ser. A una semana de fiestas estaba completo. Así que elegí otro hotel cerca y el precio por noche era parecido.
Pero al año siguiente sí que se alojaron en el Gran Hotel. El comentario de mis padres fue: "Está mucho mejor el hotel donde nos llevaste el año pasado, aunque este tenga la fama y el ambiente, aquel otro estaba mejor". Razón no les faltaba. Y es que el Gran Hotel era viejo.
Y el dueño lo vendió para construir otro Gran Hotel a las afueras de Salamanca. En los periódicos anunciaban que ahí se harían oficinas, aunque las obras no empezaban porque había problemas. Entre el que fuera dueño del edificio y los compradores no se entendían. Pero al final... hace dos días al pasar por allí...
Ya habían empezado las obras. Supongo que podrán tirar todo menos la fachada. Aunque es normal que lo vacíen porque había quedado demasiado desfasado para nuestra época.
Sólo entré una vez. Fui con mis padres, que se alojaron allí durante unas Ferias. No me gustó. Demasiado rococó, demasiada decoración, lámparas inmensas que caían casi hasta el suelo, paredes tapizadas chapadas a la antigua. Un edificio demasiado clásico que se quedaba anticuado, tanto como los años que seguía en pie. Sin embargo, allí se reunían los charros más acaudalados, los apoderados, los ganaderos, los políticos y las celebridades. ¿Qué tenía? Muchos años de fama e historia entre sus paredes, una buena ubicación junto a la Plaza Mayor.
Recuerdo que mi padre un año me dijo que venían a las Ferias (en septiembre) y que les reservara una habitación en el Gran Hotel. Ese año no pudo ser. A una semana de fiestas estaba completo. Así que elegí otro hotel cerca y el precio por noche era parecido.
Pero al año siguiente sí que se alojaron en el Gran Hotel. El comentario de mis padres fue: "Está mucho mejor el hotel donde nos llevaste el año pasado, aunque este tenga la fama y el ambiente, aquel otro estaba mejor". Razón no les faltaba. Y es que el Gran Hotel era viejo.
Y el dueño lo vendió para construir otro Gran Hotel a las afueras de Salamanca. En los periódicos anunciaban que ahí se harían oficinas, aunque las obras no empezaban porque había problemas. Entre el que fuera dueño del edificio y los compradores no se entendían. Pero al final... hace dos días al pasar por allí...
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