jueves, marzo 15, 2007

Lobo. Un topo en las entrañas de ETA

Mikel Lejarza Egía estuvo conviviendo con la cúpula de ETA desde 1973 a 1975 en el sur de Francia (el "santuario francés"), donde descubrió demasiadas cosas.
Gracias a él, el aparato político-militar (ETA-pm) fue desmantelado y se capturó a sus principales dirigentes, Wilson y Ezquerra.
Para el SECED (posteriormente CESID), Mikel era el Lobo, para los etarras era Gorka.
Cuando ETA se da cuenta de que hay un topo dentro de su grupo y ese topo no es otro que Mikel pone carteles para buscarle; hoy en día la cabeza de Mikel Lejarza tiene un precio y ETA guarda una bala de plata para el Lobo gracias al cual ETA-pm no volvió a levantar cabeza.
Tras su participación como espía dentro de la organización terrorista, Mikel cambió varias veces de identidad, llegó a colaborar con los GAL en la guerra sucia contra ETA y se convirtió en un espía más a favor de conseguir información, casi siempre dentro de grupos revolucionarios e independentistas. También consiguió la entrada en prisión de los principales dirigentes del grupo revolucionario catalán Tierra Lliure.
Su vida es una huida constante. Siempre amenazado por ETA y con varias operaciones de cirugía para cambiar su aspecto externo, Miguel vive como colaborador del CNI (Centro Nacional de Inteligencia en España), oculto siempre desde su madriguera.

Más que su infiltración en ETA, lo que más llama la atención es cómo surgen los grupos de inteligencia en España tras el final de la guerra civil y qué entramados y guaridas tienen, siempre en forma de tela de araña.
De todas formas, opino que el libro se queda algo cojo en ciertos aspectos, como si faltaran muchas cosas de explicar. Es decir, que en ciertos momentos parece que nos restringen cierta información. Pero bueno, yo quería leérmelo antes de ver la película.

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