Decidimos regresar caminando al hotel, ya que en Dublín está todo cerca, y entonces le dije a mi novio que íbamos a pasar junto a otra estatua mítica: la de Molly Malone.
La estatua de bronce se encuentra junto a la iglesia de St. Andrews y junto a Temple Bar, es decir, en pleno centro de Dublín. Se trata de la estatua de una mujer que vendía pescado por las calles de la ciudad en el siglo XVIII. Era tan famosa que fue reconocida en escritos y canciones. Se ayudaba de un carro para transportar la mercancía.
Hoy en día muchos turistas le tocan los pechos en señal de buena suerte. Yo no he leído nada así en ningún sitio, pero allí pude comprobarlo.
1 comentario:
Una linda escultura de un personaje popular. Hermoso periplo irlandés. Gracias por la crónica y guía.
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