lunes, septiembre 22, 2025

Viaje a Irlanda: Belfast e Irlanda del Norte

Centro de Belfast

La gente de mi edad ha crecido con las terribles noticias que venían de Irlanda del Norte, los atentados de IRA, las noticias del Sinn Féin y la ideología del nacionalismo irlandés, que muchos comparaban con lo que ocurría en el País Vasco. Desde mi pequeña opinión no tienen mucho que ver, ya que sus historias no son parejas, aunque el objetivo fuera el mismo: la independencia. Pero es que en realidad no tienen mucho que ver.


Cuando pienso en Belfast recuerdo las imágenes que salían en la televisión hace veinte años, con esos edificios de ladrillo y las calles con barricadas, un lugar donde se vivía una terrible batalla campal. Los mejores fotoperiodistas de la historia han inmortalizado esos momentos, por no hablar del cine. ¿Quién no recuerda En el nombre del padre, por nombrar una de las películas más famosas que toca este tema?

Desembocadura del río Lagan, Belfast

Así que visitar Belfast fue algo impresionante. Porque íbamos a pasear por una ciudad que ya no está en guerra, y que en realidad sigue en ebullición, porque el asunto de Irlanda del Norte sigue candente, aunque como un león dormido. La ciudad ha mejorado mucho, pero todavía se pueden ver las diferencias entre los barrios cristiano y protestante, los murales que reivindican las injusticias del mundo, las calles que aún tienen barreras que hoy no se cierran, los ingleses mostrando las banderas... para llegar a un centro de la ciudad que destilaba una enorme calma.


La historia de Irlanda es compleja. Es una isla que tiene sus propias tradiciones, su propia religión, su propio idioma, pero también había ingleses, así que desde hace siglos los irlandeses se revelaban contra los ingleses, sobre todo porque les cobraban unos impuestos elevados para poder sufragar un ejército, de tantas guerras como tenía el Reino Unido. Esto terminó desembocando en el siglo XX y en la creación del IRA -brazo armado- y del Sinn Féin, el partido político izquierdista que buscaría la independencia de toda la isla. Hubo muchos intentos de acuerdo a lo largo del siglo y finalmente el Reino Unido cedió gran parte de la isla, pero no renunció al Norte, que era la zona que más recursos económicos tenía (astilleros, industria textil y tabaco, entre otros). Después de varias décadas de luchas y terrorismo, finalmente fue Estados Unidos el país que medió para que el IRA depusiera las armas y llegara la paz. Hasta hoy. Es un resumen muy resumido de lo que ha ocurrido allí, pero lo suficientemente comprensible para que un lego en la materia pueda hacerse una idea del problema irlandés. 


La costa de Irlanda del Norte está llena de castillos y es una imagen idílica porque las vacas pastan en las enormes praderas junto a los torreones de otros siglos. Muchas de estas fortalezas están derruidas, aunque siguen vigilando el mar.

Belfast es la capital de Irlanda del Norte y es una ciudad victoriana llena de tiendas, pubs, museos y galerías.

El visitante de la ciudad va a visitar los barrios conflictivos del pasado reciente de la ciudad, donde pueden verse los muros de ladrillo y hormigón levantados antaño para separar los barrios católicos de los protestantes, con el fin de evitar disturbios.

Grafitis zona católica

En la zona oeste de Belfast, donde la mayoría de los habitantes son católicos, pueden verse pintadas y grafitis del tipo: "¡Abajo la Reina!", "¡Viva el IRA!" o "¡Viva Irlanda!", mientras que en la zona este, donde la mayoría de la población es protestante, se leen frases como: "No nos rendiremos" o "¡Aquí no hay Papa ni papado!". 

Grafitis zona protestante

Nosotros tuvimos ocasión de ver muchos grafitis y casi todos trataban el tema de lo que está ocurriendo en Gaza. 

Barrio protestante

Los barrios están claramente diferenciados, porque en cuanto se entra en la zona protestante comienzan a abundar los edificios con multitud de banderas del Reino Unido, innumerables terrazas y mucho ruido, mientras que salíamos de un barrio totalmente silencioso, donde aún quedan las alambradas, las barreras y donde aún se puede sentir algo de ese pasado reciente.

Muro de la Paz

También nos bajamos junto al Monumento de la Paz, un muro donde todo el mundo deja su impronta, con mensajes de paz.

Titanic Museum, Belfast

La siguiente parada la hicimos en el Titanic. Se trata de un museo ubicado en el Barrio Titanic, y se ubica en Belfast porque el RMS Titanic fue concebido y construido en esta ciudad. El Museo habla de la historia del Titanic desde su construcción e incluye réplicas del barco.

Ayuntamiento de Belfast

El centro de la ciudad es una enorme plaza presidida por el Ayuntamiento, un enorme edificio con una gran cúpula de estilo eduardiano. Tiene varias estatuas de bronce, entre ellas una de la Reina Victoria muy mejorada.

Ulster Bank

A un lado del Ayuntamiento se encuentra el edificio del Ulster Bank, construido en 1860 y de estilo victoriano, así como la Queens University y la biblioteca Linenhall.

Cafetería en Belfast

Terminamos tomando un café en una bonita cafetería junto al Ayuntamiento. Tenía decoración italiana. No visitamos The Crown, que es un restaurante muy famoso del Belfast, pero justamente porque la guía ya lo había recomendado y la gente del autobús se dirigió allí. Es que para hacer una foto con las baldosas del suelo que pone "The Crown"...

Grúas H y W


Atrás dejábamos las Grúas H y W (Harland y Wolff), que hoy se encuentran obsoletas, pero en su época se utilizaron para la construcción naval. Fueron declaradas Monumentos Históricos y hoy son un icono de la ciudad.

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