lunes, octubre 16, 2023

Venecia: el Palacio Ducal

Fachada principal del Palacio Ducal

El Palacio Ducal (Palazzo Ducale) fue, durante casi 900 años, el centro de poder de los gobernantes de Venecia. El recorrido por su laberinto de estancias nos permite hacernos una idea de la extravagancia que acompañaba los asuntos de Estado.

El Palacio Ducal, una majestuosa combinación de elementos bizantinos, góticos y renacentistas, fue la residencia oficial de los 120 dux que gobernaron Venecia entre los años 697 y 1797. En el siglo IX ocupaba el emplazamiento un edificio fortificado que después fue reemplazado por la elegante versión gótica que se contempla en la actualidad, superviviente de varios incendios en el siglo XVI. 

Varios artistas, como Tiziano, Tintoretto y Bellini, compitieron en la ornamentación del palacio con pinturas y esculturas, al igual que los arquitectos Antonio Rizzo y Pietro Lombardo, este último responsable de la fachada occidental.

Dos elegantes fachadas gemelas miran a la piazzeta y al muelle. Sobre la arcada de columnas, con 36 capiteles de piedra de Istria, se levanta una loggia (mirador) y mampostería en tonos rosados.

Claustro del Palacio Ducal

Nada más entrar, llegamos a un patio que comparte con la Basílica de San Marcos. El patio tiene arquerías góticas venecianas y ahí se encuentran la cafetería, la consigna y las escaleras para iniciar la visita al magnífico palacio.

La Escalera de Oro

Se inicia la visita en la Escalera de Oro, que debe su nombre a la riqueza decorativa en estuco blanco y oro iniciada por Alessandro Vittoria, mientras que las pinturas de los compartimentos son obra de Gianbattista Franco. Esta escalera ceremonial conduce a los apartamentos del dux y a las habitaciones desde donde gobernaba el Estado. 

La escalera se bifurca en dos ramas: la de la derecha lleva a los apartamentos del dux, donde la decoración exalta a Neptuno, que simboliza el dominio de Venecia sobre el mar; la mitología se pone al servicio de la República.

La primera parte que vimos son las Salas Institucionales, y es que este palacio no sólo era la residencia del dux, sino que aquí se impartían los poderes legislativo y judicial, además de que contaba con una prisión y era la sede del Gobierno. Es decir, durante más de mil años, todas las decisiones importantes de Venecia se tomaban desde este lugar.

A partir de aquí, es tan profusa la decoración en techos y paredes que no sabes adónde mirar. Lo cierto es que es majestuoso, que pasas por salas y salas con una decoración impresionante, para terminar en la joya de la corona: la sala del Consejo Mayor.

Decoración del techo, Atrio Cuadrado

La primera sala es el Atrio Cuadrado, una especie de sala de espera, con el techo decorado con estuco blanco y dorado y pinturas.

Sala de las Cuatro Puertas

La Sala de las Cuatro Puertas es una de las salas más importantes del palacio, ya que eran habitaciones de paso a otras salas donde se gobernaba o se impartía el poder de Venecia. Efectivamente la sala tiene cuatro puertas -de ida y de vuelta para el visitante- y en su interior todas las paredes y techos están decorados con grandísimas pinturas de artistas del Renacimiento, entre las que destacan varios murales de Tiziano.

Pintura en la Sala del Anticollegio

La Sala del Anticollegio era una antecámara de honor para los embajadores extranjeros que deseaban ser elegidos por el Senado por asuntos del extranjero. En sus paredes y techos hay pinturas que representan mitos clásicos, como El descubrimiento de Ariadna, de Tintoretto, o El rapto de Europa, de Veronés.

Sala del Collegio

La Sala del Collegio (Consejo) estaba separada en dos órganos de poder: por un lado, el que se encargaba de los asuntos del extranjero y, por otro lado, el que se ocupaba únicamente de los asuntos de Venecia. La decoración es de Andrea Palladio para reemplazar a la anterior, destruida por un incendio en el siglo XVI. La mayor parte de las pinturas de esta sala son de Veronés.


Detalle de la Sala del Senado

La Sala del Senado, también llamada "dei Pregadi" porque el dux pregaba (predicaba) los nombres de los miembros para participar en las reuniones. El Senado es una de las más antiguas instituciones públicas de Venecia, fundada en el siglo XIII. Un incendio en el siglo XVI estropeó muchas pinturas de esta sala, que fueron reconstruidas por Jacopo Palma il Giovane, que la decoró con imágenes de hechos históricos de Venecia.

Pinturas de la Sala del Consejo de los Diez

La Sala del Consejo de los Diez representa al consejo creado después de una conspiración en 1310 por parte de Bajamonte Tiepolo y otros nobles, que intentaron derrocar las instituciones del Estado de Venecia. Fue un órgano provisional que no duró mucho, pero es un claro ejemplo de la forma de gobernar y pensar de los antiguos venecianos. Se ocupaba tanto de asuntos de la vida de Venecia, como de asuntos del extranjero. Estaba formado por diez miembros del Senado elegidos por el Consejo Mayor. Las pinturas que decoran esta sala son de Ponchino y un jovencísimo Veronés.

Detalle de la Armería

La Armería es una fascinante y escalofriante colección de elaboradas armas de fuego y ceremoniales y armaduras de Oriente y Occidente. Entre los trofeos de guerra hay un estandarte turco obtenido en la batalla de Lepanto (1571).

Pintura en la Sala de la Quarantia Civil Vecchia

La Sala de la Quarantia Civil Vecchia fue creada desde el Consejo Mayor a finales del siglo XII. Era el órgano superior para tratar los temas del Estado veneciano. En su origen estaba formado por cuarenta miembros que ostentaban los poderes político y legislativo; después se separó en tres consejos: Quarantia Criminale (para las sentencias criminales), Quarantia Civil Vecchia (para aplicar las leyes civiles del Estado veneciano) y Quarantia Civil Nova (para aplicar leyes civiles a los territorios de tierra firme). La sala fue restaurada con frescos del siglo XVII, y sólo hay fragmentos de la decoración original junto a la puerta.

Estado de las pinturas que sobrevivieron al incendio

El 20 de diciembre de 1577 el Palacio Ducal sufrió un violento incendio, donde los salones que más sufrieron fueron la Sala del Escrutinio y la Sala del Consejo Mayor, con daños pictóricos muy graves, siendo algunos totalmente destruidos. La República comenzó un importante proyecto de restauración, sobre todo en El Paraíso de Tintoretto, siendo que se tuvo que realizar otra pintura, que es la que hoy decora la pared principal del Maggior Consiglio. En el Palacio Ducal pueden verse las pinturas originales que sobrevivieron al incendio, a partir de las cuales pudieron replicarse de nuevo y colocarse en su lugar original.


Sala del Consejo Mayor

La sala más grande del Palacio Ducal es la del Consejo Mayor (Maggior Consiglio), donde se reunían los casi 2000 nobles que conformaban el Consejo Mayor. Aquí se celebraban las diferentes votaciones que afectaban a la vida social y política de Venecia. De todas las votaciones, la más importante era la elección del dux o dogo.

Sala del Consejo Mayor, El Paraíso de Tintoretto

La decoración de la sala es majestuosa, con pinturas de Tintoretto y Veronés, que narran las batallas de Venecia y el poder de la República. En el frontal de esta sala se encuentra la impresionante pintura de El Paraíso, de Tintoretto (siglo XVI), que ocupa toda la pared, con una cantidad ingente de personajes, y demasiado representativo del poder que había en esta sala, donde se reunía lo más granado de Venecia (pero es una réplica de la original, destruida por un incendio).

En el siglo XVI, todo veneciano mayor de 25 años, tenía opción de ocupar un lugar en el Consejo Mayor, a excepción de los casados con una plebeya. Desde 1646, los comerciantes podían comprar un asiento por 100.000 ducados.

Sala del Escrutinio

La Sala del Escrutinio ya forma parte del palacio construido a partir del siglo XV, época del dux Francesco Foscari. Para su decoración se contrató a Cristoforo Sorte para que pintara escenas de batallas navales venecianas. En esta sala se contaban los votos para elegir al siguiente dux. Esta sala, en el pasado, albergó la Biblioteca Marciana, que hoy se encuentra en el Museo Correr.

Tapiz en la Sala de la Quarantie Criminale

Nos adentramos en las salas donde se juzgaba a los criminales. En la Sala de la Quarantie Criminale el magistrado supremo se encargaba de dar sentencia y aplicar penas a los criminales. La sala está decorada con paneles de madera del siglo XVII. 

Pinturas en la Sala dei Magistrato alle Leggi

Junto a esta sala se encuentra la Sala dei Magistrato alle Leggi, que es donde se ejecutaban las sentencias. En una ciudad comercial por excelencia, como Venecia, la corte era muy importante para el trato comercial (por ejemplo, litigios, número de casos, problemas en el mercado del Puente Rialto). Se basaban en la ley romana. Hoy en día esta sala está decorada con diversas pinturas.

Pasillos con celdas en el Puente de los Suspiros

Y de aquí, cuando los reos eran juzgados y condenados, llegaban a un pasillo que lleva al Puente de los Suspiros, construido en 1614 para unir el Palacio Ducal con la Prisión Nueva. Cerrado y cubierto por todos los lados, el puente tiene dos pasillos y hoy en día se pueden ver las celdas adyacentes donde se encerraba a los condenados. Hay un laberinto de calabozos que se extiende a ambos lados del canal, comunicado por pasillos y escalinatas. Uno de sus más célebres "huéspedes", Casanova, protagonizó una huida por los tejados en 1756. Los "calabozos nuevos" funcionaron hasta 1940 y conservan las pintadas de los reos.

Dentro del Puente de los Suspiros

El famoso nombre del puente proviene de la Época Romántica para referirse a los suspiros de los prisioneros que pasaban por aquí desde el tribunal que les había juzgado a la prisión, atravesaban el puente sobre el canal y lanzaban suspiros porque era el último atisbo de la libertad, ya que desde el puente veían, por última vez, el cielo y el mar a través de las celosías de las pequeñas ventanas que hay en el puente.

Sala de los Censores

De regreso al Palacio Ducal, llegamos a la Sala de los Censores, construida en 1517. Los censores no eran un órgano para juzgar, pero aquí se tenía en cuenta la moral ciudadana y era más un órgano de consulta.

Sala de la Abogacía

Sigue la Sala de la Abogacía, del siglo XII. Los abogados salvaguardaban las leyes, como defensores o como demandantes. Básicamente como se hace hoy en día. Aquí también se celebraban bodas de aristócratas y se inscribían los nacimientos en el Libro Dorado. La sala está decorada con pinturas donde los abogados aparecen venerando a la Virgen, a Jesucristo y a otros santos.

Vista del Puente de los Suspiros desde la Sala de los Abogados

Desde aquí también se puede ver, desde las ventanas, el Puente de los Suspiros muy próximo, y también las ventanas con barrotes de la prisión, que se encuentra al otro lado.

Sala de la Milicia del Mar

Pasamos por otra serie de salas menores (Sala del Ataúd, Sala de la Milicia del Mar) y bajamos hasta el patio, porque teníamos que volver a las Escaleras de Oro, donde teníamos que tomar la bifurcación a los aposentos del dux.

Cuerno ducal

En los aposentos del dux nos encontramos con una serie de artículos personales de los diferentes dogos que ha habido en Venecia a lo largo de los siglos. El dux era una especie de ser luminoso que reinaba en la Tierra como si fuera un dios y su palabra era ley.

Pero allí no queda mucho de las habitaciones del dux, básicamente es una exposición donde se explica cómo vivían, qué hacían y donde se muestran enseres de su vida cotidiana.

Esculturas fúnebres de cera

Uno de los artículos que más llaman la atención, seguramente por su morbosidad, son las esculturas fúnebres de cera del dux Francesco Loredan.

Obviamente había varios cuernos ducales, ya que el gorro del dux lo identificaba como el máximo dignatario de la República de Venecia.

Góndola ducal

Cuando salimos también nos encontramos con la góndola del dux, que está expuesta en un patio antes de llegar a la salida. Es impresionante.

Revivir la visita al Palacio Ducal me hace estremecer, y es que tiene tanto que ver y hay tanto que contar, que a veces me da la sensación que me faltan palabras. Sí que merece la pena esta visita.

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