martes, octubre 31, 2023

Florencia: el Ponte Vecchio


Es el puente más antiguo de la ciudad, el Puente Viejo (Ponte Vecchio) sobre el río Arno, siempre lleno de turistas, pintores, cantares y atardeceres. Y es de una belleza sin igual.


Hoy en día pasear por el Ponte Vecchio es algo que hay que hacer. A medida que vas acercándote descubres una estructura medieval, que se eleva sobre el río, con tiendas de joyerías a uno y otro lado.


Los comercios situados a ambos lados del puente viejo, diseñado por Gaddi en 1345, han estado en manos de orfebres desde que, en el siglo XVI, Fernando I expulsó a los carniceros aquí establecidos, pues parece ser que el olor molestaba mucho. Los carniceros fueron sustituidos por orfebres, joyeros y comerciantes de oro, que hoy en día siguen vendiendo en el puente. Y además es uno de los pocos puentes habitados del mundo.


Los nazis volaron varios puentes de la ciudad durante su ocupación, pero quedaron cautivados por la belleza de este puente y optaron por destruir únicamente los edificios de los extremos.


Se cree que el primer puente aquí construido era de madera y lo levantaron los romanos sobre el año 150 a.C. Desde entonces, en este lugar se han destruido y construido numerosos puentes, algunos por las guerras y otros por las numerosas inundaciones. Así hasta que se mandó construir a Taddeo Gaddi en el siglo XIV. 

Joyerías dentro del puente

Desde sus inicios el puente siempre ha contenido tiendas en su interior. Cuenta la leyenda que esto se debía a que en el puente había exención de impuestos. Antiguamente los comerciantes eran autorizados a mostrar sus mercancías sobre mesas por el bargello (especie de magistrado comunal). Cuando un vendedor no podía pagar sus deudas, su puesto para la venta era roto por los soldados (bancarrota), y si no disponía de una mesa el comerciante no podía vender sus mercancías.


En la Edad Media, los comerciantes alineaban sus tenderetes (botteghe) a ambos lados del puente, pero la ciudad tuvo que vender las parcelas por razones económicas; a partir de entonces, las tiendas comenzaron a agrandarse y se multiplicaron los voladizos sobre el río, configurando la imagen que hoy vemos del puente.


En el centro del puente se encuentra el monumento a Benvenuto Cellini (escritor, orfebre y escritor italiano). El pedestal está decorado con motivos típicos de la época de Cellini, como festones, máscaras, garras de león, cabezas de ternero, etc.

Tuvimos la gran suerte de ver el atardecer desde el Ponte Vecchio.


No hay comentarios: