
A final de año siempre me gusta opinar sobre los mejores y los peores libros que han pasado por mis manos y, como siempre, es mi opinión personal. Ya se sabe que los gustos son como los colores, pero es cierto que no sólo me he fijado en la trama, sino también en el estilo.
De hecho, en la lista de los peores hay varios que me llegaron a través de la plataforma Bookish, hasta que me tuve que dar de baja porque los libros no compensaban.
Pues he aquí mi lista de los que considero mejores y peores libros que he leído durante 2019.
LAS MEJORES LECTURAS:
1.- Es difícil escoger cuál es la mejor lectura a lo largo de un año donde he leído más de cien libros, y porque son muchas las buenas novelas que han pasado por mis manos, pero puestos a elegir, pondría en primer lugar El abrazo del monstruo, de Félix J. Palma, una lectura exquisita, una novela que engancha desde la primera página, una trama tan bien creada que el autor consiguió que leyera su "Trilogía Victoriana", que llevaba algunos años en mi estantería. Fue impresionante leer esta novela. Félix J. Palma se ha consagrado como un magnífico escritor y un narrador fascinante.
2.- El segundo lugar lo ocupa Tigres de cristal, de Toni Hill. Ya había leído antes otras novelas del autor, pero ésta supera con creces a todas las demás. Disfruté mucho con esta historia, no sólo por lo bien escrita que está, sino porque tiene un giro final que nos termina descolocando. Quizás al ser tan imprevisible consigue ese interés lector.
3.- Papel y tinta, de María Reig, me pareció una novela exquisita. No creo que sea porque la leí en plenas vacaciones de verano y me recuerda a Galicia y al mar, pero lo cierto es que me gustó tanto, está tan bien trazada la historia, que después de haberla leído en eBook tuve que comprarlo en papel para que lo leyera mi madre, a la que también le encantó.
4.- Sidi y Arturo Pérez-Reverte no podían estar muy lejos de los primeros. Para mí, Pérez-Reverte es uno de los mejores escritores vivos de nuestro país, que si bien cuando dejó su carrera de periodista para dedicarse al mar y a la literatura nos brindó unos ladrillos con historias bastante embrollonadas -y no por ello malas-, es cierto que últimamente no rebusca palabras, sino que cuenta la historia que quiere contar sin que le falte ni le sobre una sola palabra, creando unos personajes fascinantes, que al final dejan huella en los lectores. Así que fue una lectura breve con un personaje magnífico como es el Cid, pero descrito con la pluma de un escritor que sabe perfilar personajes que nos calan hondo.
5.- Este año conocí a un autor como Domingo Villar, del que no había leído nada, así que leí su trilogía, de la que me enamoró Vigo -ciudad que no conozco- y el tercer libro de la trilogía, El último barco. Domingo Villar ha sido todo un descubrimiento. He disfrutado muchísimo con sus novelas. Tengo que creer que seguiremos descubriendo más historias de Leo Caldas en un futuro no muy lejano.
6.- De Juan Gómez-Jurado me cuesta escoger entre Reina Roja y Loba Negra, una serie que me ha parecido exquisita. Cada vez que leo una nueva novela del autor reconozco que mejora con cada nuevo libro. He disfrutado mucho con estas dos novelas. Supongo que seguiremos teniendo noticias de Antonia y Jon en un futuro no muy lejano.
7.- No podía faltar en esta lista otro libro que leí en vacaciones de septiembre, El pintor de almas, de Ildefonso Falcones. Quizás debería haberlo puesto el primero, porque me estremezco al hablar de esta novela. El autor hace una dedicatoria especial a todos aquellos enfermos de cáncer y cuenta cómo empezó el libro estando sano y lo terminó con pinchazos en los dedos al teclear cada palabra. Es un libro sobre la Barcelona modernista, recomendable para todos aquellos que adoren la arquitectura. Además, Falcones es un magnífico narrador y la novela está magistralmente documentada.
8.- De Arantza Portabales no había leído nada y este año han caído en mis manos dos de sus novelas, a cada cual mejor. Pero tengo que elegir una de ellas, así que me quedo con Belleza Roja, una novela negra que me enganchó de una manera atroz desde el principio hasta el final.
9.- En mi cumpleaños me regalaron La cocinera de Castamar, de Fernando J. Múñez, una novela que pasó por cuatro pares de manos diferentes, porque es una novela que le gustaría a cualquier madre. Disfruté mucho con esta especie de novela victoriana, que es algo previsible, pero que tiene su encanto.
10.- No podía faltar aquí Todo lo peor, de César Pérez Gellida, otra novela que me duró muy poco en las manos, y es que Pérez Gellida es otro de esos autores que mejoran con cada nueva entrega. Además, para alguien que disfrute del espionaje ésta es la novela indicada.
LAS PEORES LECTURAS:
1.- Me cuesta mucho poner una lectura como pésima, y más si el autor es de mi tierra, pero Un millón de amigos, de Javier Osés, es, con diferencia, la peor lectura que he tenido este año. Ya expliqué que el autor es muy explícito en ciertas partes que, a mi parecer, sobran, que además es repetitivo, y que incluso intenta imitar la forma de escribir de los autores hispanoamericanos sin mucho éxito. Es una pena.
2.- Sakura, de Matilde Asensi, también fue una novela que me decepcionó, tanto como que no me apetece leer más de esta autora, y es que no sé a qué atenerme con ella: a veces tiene novelas que me encandilan y otras, como en ésta, me termina decepcionando. Esta novela tiene muchos flecos sueltos, con una trama sin orden ni concierto, que me resultó pesada, e incluso estuvo a punto de abandonarla.
3.- Otra decepción fue Los crímenes de Alicia, de Guillermo Martínez, aunque creo que puede influir que, después de leer esta novela, descubrí que había otra anterior. Así que aquí no me enteraba de mucho y la lectura se me hizo muy cuesta arriba.
4.- Otro libro que no me gustó nada fue La hija de la española, de Karina Sainz Borgo, un libro que me llegó a través de Bookish y que me resultó un bodrio total. No creo que fuera una buena elección por parte de Bookish. En estos momentos tengo que esforzarme mucho en pensar sobre qué iba esta novela.
5.- Una nueva decepción fue La librería encantada, de Christopher Morley, y es que después de haber leído La librería ambulante, la segunda parte me resultó un esfuerzo vano en emular la primera, sin ningún éxito, porque el resultado es desastroso. Eso sí, La librería ambulante es una joyita literaria.
6.- Lena y Karl, de Mo Daviau, es otra de las novelas que me llegó desde Bookish, una paranoia sobre un viaje en el tiempo que termina siendo un fiasco para el lector, es decir, que la trama está tan forzada que dan ganas de tirar el libro a la hoguera. No me gustó nada.
7.- Otro libro que me costó leer fue La bailarina de Auschwitz, de Edith Eger, una novela autobiográfica que resulta lenta. No es que sea tan mala, pero creo que falta pulirse. A mí me enamoró la portada, pero el libro es decepcionante.
8.- Corazón que ríe, corazón que llora, de Maryse Condé, es otra novela que me llegó por Bookish. No es de las peores que me llegaron, pero tampoco encontré mucho sentido a la historia. Sí que me sirvió para conocer algo más de un lugar tan remoto y desconocido, como es la isla de Guadalupe, pero en el libro estás preguntándote todo el tiempo cuándo va a pasar algo.
9.- Me entristece poner El viajero del siglo, de Andrés Neuman, aquí, pero me lo habían recomendado dos personas que no tenían nada que ver y resultó que el libro me resultó aburrido. No sé ni cómo lo terminé, pero me dieron ganas de abandonar. En favor del autor he de decir que es un buen narrador, pero la trama de esta novela deja mucho que desear.
10.- Luz Gabás es una autora que me gusta mucho, pero El latido de la tierra me suena más a libro que hay que entregar a la editorial porque hay unos plazos que cumplir, con una historia rebuscada y una trama muy forzada y previsible. Espero que Gabás nos brinde algo mejor la próxima vez.
En general ha sido un buen año lector. Esperemos que el 2020 también venga cargado de buenas lecturas.
2 comentarios:
Coincidimos en cuatro de las mejores lecturas. De las peores, hay varias que a mi me han gustado mucho como la de Luz Gabás Sakura y La bailarina de Auschwitch. Está claro que para gustos, los libros
Una de las cosas que hacen tan enriquecedora la literatura, a parte de la cantidad de mundos que podemos conocer a través de cada libro que leemos, es esa diversidad de opiniones.
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