Mis sobrinas han estado estos días en Salamanca y les dije que tenían que buscar la rana en la fachada de la universidad. Además les pedí la figura de una calavera con una rana para la estantería. Y, mis niñas, con la lección aprendida, no sólo han encontrado la rana sobre la calavera, sino que me han traído un sujetalibros.
Cuando la mayor me lo ha dado, me ha dicho que lo abriera. Adoro ver esa ilusión en los ojos infantiles. El paquete lo ha abierto ella y entonces le he preguntado si vio la rana. Y ha respondido: "Pues claro, y les he dicho a todos dónde estaba".
Digamos que ella ya sabía, desde hace una semana, en qué lugar de la fachada se encuentra la rana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario