Recuerdo de esta novela que vino a mí por recomendación de una lectora que primero había visto la serie y le estaba gustando tanto que se puso a leer el libro. Yo no he visto de la serie más que anuncios hace unos meses, lo que me agrada, porque así puedo leer la novela sin ruido ni contaminación.
Me ha gustado la manera de narrar del autor, desde diferentes puntos de vista, centrándose siempre en personajes principales. También ha conseguido que me devanara los sesos a ver quién podía estar detrás del secuestro de las menores. Y sobre todo me ha encantado el marco, ese pueblo Monteperdido (ficticio) en medio de los Pirineos, rodeado de crestas, picos, bosques, quebradas, lagos de montaña y un sinfín de peligros para quienes no hayan nacido allí. El autor nos sitúa esta población imaginaria cerca de la ciudad oscense de Barbastro.
Hace cinco años, dos niñas desaparecieron en el pueblo de Monteperdido. Lucía y Ana cruzaban un bosque que les servía de atajo para llegar a la urbanización donde vivían en chalets adosados, cuando el bosque se las tragó. Eso desembocó en que el padre de Lucía, Joaquín Castán, movilizara al pueblo, a la policía y a los medios de comunicación con el fin de encontrar a su hija de once años (y a su mejor amiga), incluso creó una Fundación para luchar contra la desaparición de menores. Durante cinco años no se ha sabido nada de las pequeñas. El hijo, Quim, ha sido el gran olvidado, ya que sus padres Joaquín y Montserrat se han centrado tanto en buscar a su hermana desaparecida que han descuidado el cariño y la educación del joven. Quim se ha refugiado en los brazos de su tío Rafael, un hombre que llega de Latinoamérica dispuesto a tender unos brazos a su familia, en el negocio, en la búsqueda de su sobrina y en dar el cariño necesario a su sobrino.
En cuanto a los padres de Ana, Raquel hace unos meses que se ha refugiado en los brazos de Ismael, un carpintero que trabaja con ella, ocho años más joven que ella. Lo que desconoce es que su marido Álvaro sigue estando muy cerca. Álvaro fue acusado por la gente del pueblo de Monteperdido de haber secuestrado a las niñas porque no tenía coartada y su alumna Elisa mintió al respecto, ya que ella sí estuvo con él, la niña estaba obsesionada con el profesor y lo que calló hizo que Álvaro fuera acusado del rapto de las pequeñas. Pero la policía no tenía nada contra él, por lo que le tuvo que soltar. Como en el pueblo era el forastero y todo el mundo pensaba que era el culpable, se refugió en el almacén de Gaizka, un hombre que hace visitas por la montaña.
Han pasado cinco años, y la Guardia Civil ha sido avisada porque un vehículo ha tenido un accidente en un barranco. El conductor, Simón Herrera, ha muerto, pero la niña es Ana, una de las dos pequeñas desaparecidas un lustro atrás. Esto hace que se vuelva a reabrir el caso, pero la Policía Nacional envía a dos investigadores especializados: Santiago Baín, un hombre a punto de jubilarse, y Sara Campos, una investigadora con una inteligencia y una intuición fuera de lo normales.
La relación entre Santiago y Sara es especial, ya que no sólo son compañeros de trabajo, sino que además son como un padre y una hija, literalmente, ya que él la acogió en su casa cuando sus padres no querían saber nada de ella y ni siquiera la buscaron cuando se escapó de casa. Sara se hizo policía y ha seguido los pasos de Santiago.
Santiago la sobreprotege tanto que evita que ella se encuentre en situaciones de peligro o que entreviste a sospechosos, pero Sara se ve muy capaz para resolver el caso. Así buscarán entre todas las personas de Monteperdido, cosiéndoles a preguntas, sospecharán de todos y comprenderán que en Monteperdido son todos una gran familia.
Mientras Santiago se acerca al hospital para estar cerca de Ana y de su familia, con el fin de encontrar a Lucía, que creen que aún está con vida, Sara peinará la zona junto al sargento de la Guardia Civil Víctor Gamero. Víctor le da todo lo que ella le pide, se enfada cuando ella dispara a su perro Nieve y es evidente, desde el principio, que su relación va a terminar en algo más íntimo y personal, aunque ellos no se den cuenta hasta el final.
Investigarán a Gaizka, que descubren que es un camello que suministra droga a la población y que tendrá la mala suerte de matar a Santiago, por lo que irá a la cárcel; investigarán a Serna, el director del hotel de lujo La Guardia, que resulta ser un lugar donde se ejerce la prostitución de lujo; investigarán a Nicolás Souto, el veterinario que parece torpe y del que todos se ríen, incluso su hija adoptiva, Ximena; investigarán a Marcial, el dueño de la armería, un hombre brusco que maltrata a su hija y cuida de su madre con alzhéimer; investigarán a Álvaro, el principal sospechoso hace cinco años; investigarán a Joaquín y a su cuñado Rafael, los padres de Lucía; investigarán a la Sociedad de Cazadores... Sara Campos se termina agobiando porque el pueblo se cierra sobre sí mismo y unos se protegen a los otros, y cuando cree que Víctor está contra ella, él gana puntos de favor posicionándose con la justicia.
¿Qué ocurrirá con Ana, cuando salga del hospital? ¿Será capaz de reanudar una nueva vida, consciente de que desapareció siendo una niña y ha regresado convertida en una mujer? ¿Conseguirá adaptarse a esta nueva vida tras pasarse cinco años en un agujero con la única compañía de Lucía?
¿Dónde está Lucía? ¿Seguirá viva? ¿Será capaz Sara de desenmascarar al verdadero secuestrador y encontrar a Lucía sana y salva?
Me ha gustado mucho. Es un libro que atrapa al lector, de acción rápida y un sinfín de personajes de los que terminaremos dudando.
La relación entre Santiago y Sara es especial, ya que no sólo son compañeros de trabajo, sino que además son como un padre y una hija, literalmente, ya que él la acogió en su casa cuando sus padres no querían saber nada de ella y ni siquiera la buscaron cuando se escapó de casa. Sara se hizo policía y ha seguido los pasos de Santiago.
Santiago la sobreprotege tanto que evita que ella se encuentre en situaciones de peligro o que entreviste a sospechosos, pero Sara se ve muy capaz para resolver el caso. Así buscarán entre todas las personas de Monteperdido, cosiéndoles a preguntas, sospecharán de todos y comprenderán que en Monteperdido son todos una gran familia.
Mientras Santiago se acerca al hospital para estar cerca de Ana y de su familia, con el fin de encontrar a Lucía, que creen que aún está con vida, Sara peinará la zona junto al sargento de la Guardia Civil Víctor Gamero. Víctor le da todo lo que ella le pide, se enfada cuando ella dispara a su perro Nieve y es evidente, desde el principio, que su relación va a terminar en algo más íntimo y personal, aunque ellos no se den cuenta hasta el final.
Investigarán a Gaizka, que descubren que es un camello que suministra droga a la población y que tendrá la mala suerte de matar a Santiago, por lo que irá a la cárcel; investigarán a Serna, el director del hotel de lujo La Guardia, que resulta ser un lugar donde se ejerce la prostitución de lujo; investigarán a Nicolás Souto, el veterinario que parece torpe y del que todos se ríen, incluso su hija adoptiva, Ximena; investigarán a Marcial, el dueño de la armería, un hombre brusco que maltrata a su hija y cuida de su madre con alzhéimer; investigarán a Álvaro, el principal sospechoso hace cinco años; investigarán a Joaquín y a su cuñado Rafael, los padres de Lucía; investigarán a la Sociedad de Cazadores... Sara Campos se termina agobiando porque el pueblo se cierra sobre sí mismo y unos se protegen a los otros, y cuando cree que Víctor está contra ella, él gana puntos de favor posicionándose con la justicia.
¿Qué ocurrirá con Ana, cuando salga del hospital? ¿Será capaz de reanudar una nueva vida, consciente de que desapareció siendo una niña y ha regresado convertida en una mujer? ¿Conseguirá adaptarse a esta nueva vida tras pasarse cinco años en un agujero con la única compañía de Lucía?
¿Dónde está Lucía? ¿Seguirá viva? ¿Será capaz Sara de desenmascarar al verdadero secuestrador y encontrar a Lucía sana y salva?
Me ha gustado mucho. Es un libro que atrapa al lector, de acción rápida y un sinfín de personajes de los que terminaremos dudando.
EL AUTOR:

Agustín Martínez nació en Lorca, Murcia, en 1975. Licenciado en imagen y sonido por la Universidad Complutense de Madrid, inició su carrera profesional en la publicidad, pero pronto se cruzó en su camino la escritura de guiones de ficción para televisión, trabajo que ha ido alternando con la dirección de programas y colaboraciones en la radio en espacios como Un Lugar Llamado Mundo (Premio Ondas 2014). Desde 1999, año en el que escribió el primer guión, son muchas las series en las que ha participado, unas veces como creador, otras como guionista: La chica de ayer, Crematorio o Unidad Especial de Homicidios son algunos ejemplos. Es autor de Monteperdido y La mala hierba, cuyos derechos se han vendido en más de una decena de países.
EL LIBRO:
Título original: Monteperdido
Autor: Agustín Martínez
Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en octubre de 2019)
Colección: De Bolsillo
Número de páginas: 461
ISBN: 9788466353090
Valoración: 9/10
RETOS:
* 2019 Reading Challenge: Un libro que se convierta en película en 2019.
* Reto 100 palabras 100 portadas: Lugares imaginarios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario