He encontrado mi tercer gato para el Desafío Literigatos 2015 en Kafka en la orilla, de Haruki Murakami. De hecho, ya sólo con ver la portada nos encontramos al gato mirándonos y en el transcurso del libro se mencionan gatos en numerosas ocasiones. De hecho, una de las líneas argumentales gira en torno a un hombre que puede hablar con los gatos.
"-Buenos días -dijo el hombre de edad madura.
El gato alzó ligeramente la cabeza y respondió al saludo con voz grave y aire de fatiga. Era un gato macho, grande y viejo, de color negro.
-Hace muy buen tiempo, ¿no le parece a usted?
-¡Hum! -dijo el gato.
-No se ve ni una nube en el cielo.
-... De momento.
-¿Cree acaso que va a empeorar?
-Yo diría que al atardecer se estropeará. No sé, me da esa impresión -comentó perezosamente el gato negro alargando una pata. Después, entrecerrando los ojos, echó otra ojeada a la cara del hombre.
El hombre miraba sonriente al gato.
El gato dudó unos instantes. Luego dijo con un tono resignado:
-¡Hum! Veo que sabes hablar.
-Sí -dijo el hombre con timidez. Y, como muestra de respeto, se quitó de la cabeza la raída gorra de alpinista-. No es que hable en cualquier momento y con cualquier señor gato, pero, sí, puedo hacerme entender más o menos" (Página 65).
Al final de la conversación Nakata le habrá puesto un nombre al gato: Señor Ôtsuka.

2 comentarios:
"Kafka en la orilla" me gustó mucho. Me pareció una novela muy tierna (en sentido positivo).
Lo del gato es un puntazo, jajaja.
El adolescente también es un personaje muy logrado.
Salu2 murakamianos.
Me está gustando mucho. No sabes las ganas que tenía de leerla. Saludetes!!
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