Hoy hacía una tarde divina, de ésas que apetece tomarse unas cervezas. Así que, después de elegir y medir los muebles de los baños con el fontanero, necesitaba aire libre y cerveza. He venido a la ermita cercana y, mientras saboreaba una
Franziskaner, leía a Murakami. Me sentía plenamente despreocupada.
4 comentarios:
Disfruta de tus vacaciones, K.
Te lo mereces.
Salu2 cerveceros.
Ahí ando, disfrutando lo que puedo, hoy tocan sobrinas :D
Gracias!!
Un cielo precioso :)
Sí, los atardeceres de esta época son preciosos. Pero hoy me ha pillado en Logroño y no ha habido cerveza.
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