domingo, marzo 15, 2015

Fuerza de voluntad

Llevo unas semanas que no duermo bien. Las pesadillas nocturnas las produce una adicción que tengo desde los 16 años: el tabaco o, más bien, todo lo que conlleva. Lo que no me deja dormir son la cantidad de historias de personas enfermas a mi alrededor a causa del tabaco.
Así que esta madrugada he fumado el último y no he vuelto a comprar. Para ser el primer día no lo estoy pasando mal, o no tan mal como pensaba. La verdad es que sí se requiere una enorme fuerza de voluntad, pero a mí me tenía que ocurrir esto: que llegara el día en que dijera que a partir de ahora no fumo más. Y hoy ha sido ese día. Simplemente no me he acordado en todo el día, quizás porque han estado mis sobrinas aquí.
Veremos a ver si dura. La fuerza de voluntad llega en el momento en que mi cuerpo me pida fumar y tenga que decir que no.

2 comentarios:

Dyhego dijo...

Ser lo que uno quiere... ahí es nada...
Salu2 totales, K.

Isi dijo...

Por algo hay que empezar, y en este caso es tomar la determinación de dejarlo. Muchos ánimos, que esto solo va a traerte beneficios.