El último libro de Murakami trata de la soledad, y en concreto de la soledad que queda en un hombre tras la desaparición de la mujer, el vacío que deja el amor cuando ellas ya se han ido, o cuando se ha acabado el amor o incluso cuando no ha comenzado aún. Por tanto, las protagonistas indiscutibles de los siete relatos cortos que componen este libro son las mujeres, y aunque tan sólo aparezcan en el recuerdo o en medio de una conversación son ellas las que dan vida a cada uno de los relatos.
Drive my car habla de un actor viudo, Kafuku, que recuerda a su esposa. Él siempre le fue fiel, pero ella tuvo algunos romances con actores de segunda con los que trabajaba, relaciones que duraban lo que durara la actuación conjunta. Tras el funeral de su mujer, Kafuku comienza a quedar con uno de esos amantes de su esposa, Takatsuki, con el que tiene conversaciones sobre ella. Kafuku descubrió por sí solo las infidelidades de su mujer, pero nunca llegó a preguntarle qué veía en otros hombres. Por eso mismo se acerca a Takatsuki, para descubrir qué tenía él que no le hubiera dado su marido. No lo descubre, y se aleja de él en el mismo momento en que comprende que ha traspasado la línea del acercamiento y que Takatsuki le cae bien de verdad.
Yesterday habla de Kitaru, un joven tokiota que habla el dialecto Kansai-ben, algo poco habitual viviendo en Tokio, tanto que cualquiera que le escucha hablar piensa que es de la región de Kansai. Lleva dos años estudiando para ingresar en una universidad y tiene una novia bellísima, Erika Kuritani, con la que lleva saliendo toda la vida, pero sólo se han dado unos besos. Kitaru ha puesto letra en japonés a la canción de los Beatles, Yesterday. El narrador se acuerda de Kitaru cada vez que suena la canción, y cuando lo recuerda piensa en lo solitario que fue él mismo cuando tenía veinte años.
Un órgano independiente describe la soledad que llega con el desamor. El título de este relato viene porque el narrador explica que las mujeres tienen un órgano independiente para mentir, y lo compara a la historia del doctor Tokai, que tiene un órgano independiente para amar.
El doctor Tokai es un cirujano plástico, soltero y adinerado, con un sinfín de amantes. Durante treinta años ha llevado una vida de rutinas, hasta que un día se enamora de verdad de una mujer casada que tiene un hijo. Teme perderla y no puede vivir sin ella. Mientras, ha dejado de ver a otras mujeres, y espera que ella se ponga en contacto con él.
Un buen día, el secretario del doctor explica que Tokai ha fallecido porque no soportó que ella le dejara, así que decidió reducir su cuerpo a cero (una idea que se acerca a la anorexia, aunque en la mente del doctor va más en la línea de los presos en los campos de concentración nazis). Es la soledad del desamor, el vacío de lo que ya no se tiene, que en este caso conduce a otro tipo de soledad: la de la muerte.
Sherezade va a visitar a Habara dos veces a la semana. Él no puede salir de casa y ella le hace las tareas domésticas, pero también se acuesta con él. Después del acto sexual, ella se convierte en Sherezade, la contadora de historias de Las mil y una noches, para contarle una historia a Habara. Así le cuenta cómo con 17 años se enamoró por primera vez y allanó la morada familiar del chico de su clase al que amaba, que entrar en la casa vacía del muchacho se convirtió en una adicción y que le volvió a ver cuando estudiaba enfermería.
En esta historia, la soledad ronda en torno a Habara, que llena su vida con las historias que cada vez le cuenta Sherezade.
Kino nos describe la angustia de la soledad después del fin de una relación, el lastre que queda en un corazón vacío cuando el amor se ha esfumado. Éste es uno de los relatos más vívidos que he leído en el libro. Explica cómo Kino no siente el dolor que debería haber sentido tras la ruptura con su esposa y cómo se refugia en un lugar acogedor, pero no siente dolor. Un buen día, Kamita, uno de sus clientes habituales, le recomienda que se marche lejos y reflexione. Kino, que ha empezado a notar cosas extrañas alrededor de la casa de su tía en la que se ha refugiado -como la aparición de serpientes en el callejón (estamos hablando de un callejón en medio de Tokio)-, decide viajar. Y una noche que se encuentra en un hotel, comienzan a sonar golpes en la puerta, cada vez más cercanos. Entonces Kino comprende que así de hueco suena su corazón, que no siente dolor tras la ruptura con su esposa. Es entonces cuando comprende lo dolido que está.
Samsa enamorado es un guiño a La metamorfosis de Franz Kafka, aunque en ningún momento del relato se nombra al autor ni la obra, pero sí sabemos que transcurre en la ciudad de Praga.
Un buen día, un joven que únicamente es consciente de su nombre, Gregor Samsa, se despierta desnudo y a oscuras en una pequeña habitación con la ventana tapiada.
Sólo sabe su nombre. En la casa no hay nadie, pero la comida está puesta en la mesa, como si sus moradores hubieran dejado todo por que hubiera ocurrido algo inesperado. Samsa tiene un hambre atroz, y cuando se ha saciado, siente el frío en su piel, pero ni siquiera sabe cómo debe vestirse, así que se pone una vieja bata y unas zapatillas.
Un rato después, llaman al timbre y una muchacha jorobada le explica que ha venido a arreglar una cerradura. Samsa la observa y, sin darse cuenta de sus instintos, tiene una erección mientras observa a la muchacha arreglar la cerradura.
Al final del relato, comprendemos que el joven tiene grandes ansias de conocer el mundo a través de la cerrajera, pero sobre todo necesita no estar solo.
Hombres sin mujeres trata de un hombre que recibe una llamada a la una de la madrugada, en la que un marido que acaba de enviudar le informa de que su esposa se ha suicidado. El narrador no entiende cómo el marido puede llamarle y desconoce lo que le pudo contar su mujer sobre él, ya que ella fue una antigua amante. Y cuando comienza a pensar en ella, recuerda la música de ascensor y todo lo que se llevó consigo cuando, al cabo de dos años, rompieron su relación.
EL AUTOR:
Haruki Murakami (Kioto, 1949) es uno de los pocos autores japoneses que han dado el salto de escrito de prestigio a autor con grandes ventas en todo el mundo. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka o el Jerusalem Prize, y su nombre suena reiteradamente como candidato al Nobel de Literatura. En España, ha merecido el Premio Arcebispo Juan de San Clemente, la Orden de las Artes y las Letras, concedida por el Gobierno español, y el Premi Internacional Catalunya 2011. Tusquets Editores ha publicado trece de sus obras: diez novelas -entre ellas la aclamada Tokio blues. Norwegian Wood y Los años de peregrinación del chico sin color, que en pocas semanas vendió en Japón un millón de ejemplares-, las personalísimas obras De qué hablo cuando hablo de correr y Underground, y dos volúmenes de relatos: Sauce ciego, mujer dormida y Después del terremoto. Hombres sin mujeres es su obra más reciente.
EL LIBRO:
Título original: 女のいない男たち (Onna no inai otokotachi)
Autor: Haruki Murakami
Traductor: Gabriel Álvarez Martínez
Editorial: Tusquets (1ª edición, marzo de 2015)
Colección: Andanzas nº 851
Número de páginas: 267
ISBN: 978-84-9066-043-0
Valoración: 9/10
RETOS:
Y, finalmente, lo incluyo en el mes temático: Mes de la Familia.
Yesterday habla de Kitaru, un joven tokiota que habla el dialecto Kansai-ben, algo poco habitual viviendo en Tokio, tanto que cualquiera que le escucha hablar piensa que es de la región de Kansai. Lleva dos años estudiando para ingresar en una universidad y tiene una novia bellísima, Erika Kuritani, con la que lleva saliendo toda la vida, pero sólo se han dado unos besos. Kitaru ha puesto letra en japonés a la canción de los Beatles, Yesterday. El narrador se acuerda de Kitaru cada vez que suena la canción, y cuando lo recuerda piensa en lo solitario que fue él mismo cuando tenía veinte años.
Un órgano independiente describe la soledad que llega con el desamor. El título de este relato viene porque el narrador explica que las mujeres tienen un órgano independiente para mentir, y lo compara a la historia del doctor Tokai, que tiene un órgano independiente para amar.
El doctor Tokai es un cirujano plástico, soltero y adinerado, con un sinfín de amantes. Durante treinta años ha llevado una vida de rutinas, hasta que un día se enamora de verdad de una mujer casada que tiene un hijo. Teme perderla y no puede vivir sin ella. Mientras, ha dejado de ver a otras mujeres, y espera que ella se ponga en contacto con él.
Un buen día, el secretario del doctor explica que Tokai ha fallecido porque no soportó que ella le dejara, así que decidió reducir su cuerpo a cero (una idea que se acerca a la anorexia, aunque en la mente del doctor va más en la línea de los presos en los campos de concentración nazis). Es la soledad del desamor, el vacío de lo que ya no se tiene, que en este caso conduce a otro tipo de soledad: la de la muerte.
Sherezade va a visitar a Habara dos veces a la semana. Él no puede salir de casa y ella le hace las tareas domésticas, pero también se acuesta con él. Después del acto sexual, ella se convierte en Sherezade, la contadora de historias de Las mil y una noches, para contarle una historia a Habara. Así le cuenta cómo con 17 años se enamoró por primera vez y allanó la morada familiar del chico de su clase al que amaba, que entrar en la casa vacía del muchacho se convirtió en una adicción y que le volvió a ver cuando estudiaba enfermería.
En esta historia, la soledad ronda en torno a Habara, que llena su vida con las historias que cada vez le cuenta Sherezade.
Kino nos describe la angustia de la soledad después del fin de una relación, el lastre que queda en un corazón vacío cuando el amor se ha esfumado. Éste es uno de los relatos más vívidos que he leído en el libro. Explica cómo Kino no siente el dolor que debería haber sentido tras la ruptura con su esposa y cómo se refugia en un lugar acogedor, pero no siente dolor. Un buen día, Kamita, uno de sus clientes habituales, le recomienda que se marche lejos y reflexione. Kino, que ha empezado a notar cosas extrañas alrededor de la casa de su tía en la que se ha refugiado -como la aparición de serpientes en el callejón (estamos hablando de un callejón en medio de Tokio)-, decide viajar. Y una noche que se encuentra en un hotel, comienzan a sonar golpes en la puerta, cada vez más cercanos. Entonces Kino comprende que así de hueco suena su corazón, que no siente dolor tras la ruptura con su esposa. Es entonces cuando comprende lo dolido que está.
Samsa enamorado es un guiño a La metamorfosis de Franz Kafka, aunque en ningún momento del relato se nombra al autor ni la obra, pero sí sabemos que transcurre en la ciudad de Praga.
Un buen día, un joven que únicamente es consciente de su nombre, Gregor Samsa, se despierta desnudo y a oscuras en una pequeña habitación con la ventana tapiada.
Sólo sabe su nombre. En la casa no hay nadie, pero la comida está puesta en la mesa, como si sus moradores hubieran dejado todo por que hubiera ocurrido algo inesperado. Samsa tiene un hambre atroz, y cuando se ha saciado, siente el frío en su piel, pero ni siquiera sabe cómo debe vestirse, así que se pone una vieja bata y unas zapatillas.
Un rato después, llaman al timbre y una muchacha jorobada le explica que ha venido a arreglar una cerradura. Samsa la observa y, sin darse cuenta de sus instintos, tiene una erección mientras observa a la muchacha arreglar la cerradura.
Al final del relato, comprendemos que el joven tiene grandes ansias de conocer el mundo a través de la cerrajera, pero sobre todo necesita no estar solo.
Hombres sin mujeres trata de un hombre que recibe una llamada a la una de la madrugada, en la que un marido que acaba de enviudar le informa de que su esposa se ha suicidado. El narrador no entiende cómo el marido puede llamarle y desconoce lo que le pudo contar su mujer sobre él, ya que ella fue una antigua amante. Y cuando comienza a pensar en ella, recuerda la música de ascensor y todo lo que se llevó consigo cuando, al cabo de dos años, rompieron su relación.
"Un buen día, de repente, te conviertes en un hombre sin mujer. Ese día sobreviene de repente, sin mediar el menor indicio o aviso, sin corazonadas ni presentimientos, sin llamar a la puerta y sin carraspeos. Al doblar la esquina, te das cuenta de que ya estás allí. Y no puedes dar marcha atrás. Una vez doblas la esquina, se convierte en tu único mundo. En ese mundo pasan a decir que eres uno de esos 'hombres sin mujeres'. Es un plural gélido (Página 260)".
EL AUTOR:
EL LIBRO:
Título original: 女のいない男たち (Onna no inai otokotachi)
Autor: Haruki Murakami
Traductor: Gabriel Álvarez Martínez
Editorial: Tusquets (1ª edición, marzo de 2015)
Colección: Andanzas nº 851
Número de páginas: 267
ISBN: 978-84-9066-043-0
Valoración: 9/10
RETOS:
- Desafío curioso: Un libro en el que aparezca un gato.
- Desafío 30.000 páginas, con 267.
- Reto Haruki Murakami's Bingo, rellenando 2 casillas.
- Reto "Un libro que": Un libro que tenga antónimos en el nombre.
- Desafío Libros Musicales, con la nota musical SI.
- Reto de Lectura 2015: Una antología de cuentos.
- Reto 100 libros.
- Reto "Sumando 2015", con 17 caracteres.
- Reto Genérico, como libro de relatos.
- Reto Haruki Murakami.
Y, finalmente, lo incluyo en el mes temático: Mes de la Familia.


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