viernes, febrero 22, 2013

Unos ojos tan perfectos

A veces se dan ciertas situaciones que conducen tus pasos adonde no esperabas ir más esta semana. De repente, te encuentras escuchando su voz, caminando a su oficina, mirándole a los ojos y reteniendo cada minuto de él. Y pensando lo guapo que está, lo que adoro escuchar su voz, enriquecerme con él.
No habían pasado ni dos horas cuando me lo he encontrado. Yo caminaba junto a su oficina, intentando no mojarme con la lluvia, cerca de la pared, cuando ha aparecido él. Me he guardado su sonrisa. Le he dicho en varias ocasiones que debería sonreír más a menudo, porque le sienta bien sonreír.
Cuando casi a las once me dirigía al coche tras una reunión, he visto su coche. A veces me gustaría ser capaz de abrazarle, de susurrarle que no se quede hasta tarde.
Es adorable.

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