
Me da la sensación de que es un día entre semana, y no sábado. Es curioso, hace tan solo siete días estaba en otro lugar, mientras se preparaban las haimas que por la tarde convertirían mi pueblo en un Belén viviente. Parece que ha pasado más tiempo...
Una llamada me ha sacado esta mañana de mi ensimismamiento. Tras la voz nasal, derivada de un inmenso catarro, mi madre me daba las gracias por el regalo que le envié ayer. No se lo esperaba; esa es la mejor forma de hacer regalos, los obsequios que sorprenden. Pero vaya, yo no regalo por Navidad o Reyes, sino porque mañana además es el cumpleaños de mi madre.
Me gustaría estar allí, aunque, por otra parte, me alegro de haber regresado.
Una llamada me ha sacado esta mañana de mi ensimismamiento. Tras la voz nasal, derivada de un inmenso catarro, mi madre me daba las gracias por el regalo que le envié ayer. No se lo esperaba; esa es la mejor forma de hacer regalos, los obsequios que sorprenden. Pero vaya, yo no regalo por Navidad o Reyes, sino porque mañana además es el cumpleaños de mi madre.
Me gustaría estar allí, aunque, por otra parte, me alegro de haber regresado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario