
Un día sueñas con la belleza de las cosas que no se realizarán, añoras a los que ya se fueron para siempre, juegas con esos extractos de recuerdos insalvables y lloras por el tiempo perdido.
No soporto no poder quitarme ciertas cosas de dentro. El fantasma se agranda porque no le ves a diario y, cuando un día, te enfrentas de nuevo a la realidad se vuelve a minimizar... tanto como para que pueda agarrarlo con el puño cerrado. Odio esta dulce crueldad que poco a poco me va matando por dentro.
No soporto no poder quitarme ciertas cosas de dentro. El fantasma se agranda porque no le ves a diario y, cuando un día, te enfrentas de nuevo a la realidad se vuelve a minimizar... tanto como para que pueda agarrarlo con el puño cerrado. Odio esta dulce crueldad que poco a poco me va matando por dentro.
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