Dhamon Fierolobo se dirige, solitario, hacia la guarida de Malystryx, la hembra de Dragón Rojo, que ha poseído su mente. El antiguo Caballero de Takhisis lleva en sus manos la alabarda mágica, objeto que la Roja quiere tener en su poder.
Mientras, en el mundo de los muertos, Goldmoon se encuentra, por fin, con su amado Riverwind y éste le pide que vuelva a Krynn, ya que no era ella la que debía morir ese día a manos de Dhamon, sino otra persona.
Por otro lado, los dragones se reúnen y rinden pleitesía a la que se convertirá en una nueva Takhisis, Malys. Para ello, deben reunir entre todos el máximo número de objetos mágicos de la Era de los Sueños y entregárselos.
Los héroes de la Quinta Era siguen los pasos de Dhamon. Deben detenerle y su encuentro con la Roja nunca debe llevarse a cabo. Pero en su cacería se tienen que enfrentar a esperpénticos dracs rojos, que echan fuego y les queman. Gracias a los conjuros mágicos de Feril, la kalanesti, consiguen encerrarse en la cueva de una montaña y mantenerse a salvo. Jaspe Fireforge, el enano, ha perdido la fe tras la muerte de Goldmoon y se siente incapaz de curar, hasta que Groller, el semiogro, es herido de gravedad, y el enano escucha la suave voz de Goldmoon, instándole a tener fe. A partir de entonces, llevará con él el Puño de E'li, el mazo élfico que le otorga una gran energía. Serán Gilthanas y Silvara los que encuentren a Dhamon, en la cueva de una montaña, junto a las sombras del Dragón de las Tinieblas que deja de atacarle cuando descubre la escama roja que el humano tiene incrustada en su pierna. Silvara como Dragón Plateado y el Dragón de las Tinieblas consiguen romper el sortilegio de la Roja sobre Dhamon, partiendo en dos la escama y mojándola con gotas de su sangre. En ese momento, Dhamon deja de ser un títere de Malys y empieza a reprocharse la muerte de Goldmoon.
Palin pasa muchas horas en la torre de Wayreth con el Hechicero Oscuro y con el Custodio de la Torre. Cree que uno de los dos puede ser su tío Raistlin, pero el Custodio le dice que él simplemente es la misma Torre de Hechicería de Palanthas, hecho hombre tras su desaparición bajo la superficie.
Caballeros de Takhisis, dracs, draconianos, goblins y hobgoblins van tras los pasos de los héroes, pues saben que intentan frustrar la ceremonia en la que, en un futuro próximo, Takhisis regresará a Krynn. Finalmente todos se juntan e intentan coger un barco para llegar al reino submarino de Dimernesti, pero en el puerto de Ak-Khurman no han ningún barco, y a lo lejos se ven los negros navíos de los Caballeros de Takhisis, que les están buscando. Interceptan a un espía y, gracias a él, consiguen una barca pesquera para llegar a los barcos. Rig traza un plan: quemar las galeras y las carracas para que no puedan perseguirlos, pero hacerse con uno de los negros barcos. Incendian todos los barcos de los Caballeros de Takhisis, soltando a los esclavos y luchando contra los Caballeros oscuros. Y se dirigen, por fin, hacia el reino submarino de Dimernesti. Los elfos marinos guardan uno de los objetos de la Era de los Sueños: la corona de las mareas. Ningún barco se acerca a su reino porque el dragón marino, Piélago, causa el terror en aquella zona del océano.
Feril lanza un conjuro para convertirse en pulpo y, más adelante, en pez. Termina presentándose ante Veylona, una elfa marina con la que le resulta difícil entenderse. Juntas van hasta la Torre de los Mares donde Feril habla con la Oradora de los Mares, Nuqala. La elfa marina le hace saber que la corona es el único objeto que mantiene alejado de su reino a Piélago y que si se la entrega se sumirían en el caos y la destrucción. Termina accediendo a cambio de que sea el dragón marino el primero en perecer a manos de Palin Majere. Feril hace la promesa. Cuando está subiendo a la superficie, el dragón la ve y comienza a perseguirla. Consigue dejarla inconsciente y entonces descubre el barco. Entre todos los tripulantes matan a Piélago, por lo que Feril ve cumplida su promesa. Veylona consigue salvar la vida de Dhamon y Feril, que han caído al fondo del mar en la lucha contra el dragón, y se marcha con ellos.
En la Torre de Wayreth, los hechiceros no se ponen de acuerdo sobre cuál será el lugar sobre el que se aparecerá la Reina Oscura. El Hechicero Oscuro cree que será en el Reposo de Ariakan, donde dice la leyenda que Takhisis se le apareció a Ariakan antes de que él creara la Orden de los Caballeros oscuros. El Custodio de la Torre cree que será en la Ventana de las Estrellas. El Hechicero Oscuro va con Palin hasta el Reposo de Ariakan y es atacado por el mago encapuchado. Palin se da cuenta de que es un traidor y que, gracias a él, perseguían a los héroes. El Hechicero Oscuro termina desapareciendo y todos son llamados a la Ventana de las Estrellas. Mientras que a lo lejos aparecen los Dragones del Bien guiados por Gilthanas y Ulin, los héroes han cruzado el campamento de Caballeros de Takhisis, draconianos, goblins y el resto de hordas del Mal mediante un conjuro de Palin. Observan a los Señores Supremos sentados en círculo. Creen que es una ardua tarea acabar con esos cinco grandes dragones y los dos más pequeños. Pero no pueden esperar a los Dragones del Bien. Deben atacar antes de que Malys se proclame como reina suprema. Gellidus es el primero al que atacan, y terminará huyendo. Onysablet, el dragón negro, sale malparado, sobre todo cuando aparece Goldmoon, que está viva. Intenta acabar con ella, pero se interpone el enano, el que debía haber muerto el día que falleció Goldmoon. Y Jaspe muere. Beryl también es atacado, aunque su fétido aliento deja grandes heridas a sus agresores. Dhamon ataca directamente a Malys, por todo lo que le hizo en el pasado. Sin embargo, es poco lo que puede hacer contra la Roja. Nadie está pendiente de Khellendros, el dragón azul, que se ha colocado en el altar donde reposan los objetos mágicos y comienza a sentir su energía. Mientras se abren las Puertas del Abismo para rescatar a Kitiara, le entrega a Dhamon la Dragonlance de Huma para que se la clave a Malys y el dragón azul desaparece entre las piedras, ordenando que dejen libres a Palin y a sus compañeros. Y desaparece entre las piedras.
Todos se alegran de la vuelta de Goldmoon, pero están entristecidos por la muerte de Jaspe, a quien entierran en Schallsea. Ampolla luce ahora el medallón de la fe, pues se ha convertido en alumna de Goldmoon.
En el mar aparece la testa roja de Malys, que ha conseguido sacarse la Dragonlance del pecho y planea la venganza.
Mientras, en el mundo de los muertos, Goldmoon se encuentra, por fin, con su amado Riverwind y éste le pide que vuelva a Krynn, ya que no era ella la que debía morir ese día a manos de Dhamon, sino otra persona.
Por otro lado, los dragones se reúnen y rinden pleitesía a la que se convertirá en una nueva Takhisis, Malys. Para ello, deben reunir entre todos el máximo número de objetos mágicos de la Era de los Sueños y entregárselos.
Los héroes de la Quinta Era siguen los pasos de Dhamon. Deben detenerle y su encuentro con la Roja nunca debe llevarse a cabo. Pero en su cacería se tienen que enfrentar a esperpénticos dracs rojos, que echan fuego y les queman. Gracias a los conjuros mágicos de Feril, la kalanesti, consiguen encerrarse en la cueva de una montaña y mantenerse a salvo. Jaspe Fireforge, el enano, ha perdido la fe tras la muerte de Goldmoon y se siente incapaz de curar, hasta que Groller, el semiogro, es herido de gravedad, y el enano escucha la suave voz de Goldmoon, instándole a tener fe. A partir de entonces, llevará con él el Puño de E'li, el mazo élfico que le otorga una gran energía. Serán Gilthanas y Silvara los que encuentren a Dhamon, en la cueva de una montaña, junto a las sombras del Dragón de las Tinieblas que deja de atacarle cuando descubre la escama roja que el humano tiene incrustada en su pierna. Silvara como Dragón Plateado y el Dragón de las Tinieblas consiguen romper el sortilegio de la Roja sobre Dhamon, partiendo en dos la escama y mojándola con gotas de su sangre. En ese momento, Dhamon deja de ser un títere de Malys y empieza a reprocharse la muerte de Goldmoon.
Palin pasa muchas horas en la torre de Wayreth con el Hechicero Oscuro y con el Custodio de la Torre. Cree que uno de los dos puede ser su tío Raistlin, pero el Custodio le dice que él simplemente es la misma Torre de Hechicería de Palanthas, hecho hombre tras su desaparición bajo la superficie.
Caballeros de Takhisis, dracs, draconianos, goblins y hobgoblins van tras los pasos de los héroes, pues saben que intentan frustrar la ceremonia en la que, en un futuro próximo, Takhisis regresará a Krynn. Finalmente todos se juntan e intentan coger un barco para llegar al reino submarino de Dimernesti, pero en el puerto de Ak-Khurman no han ningún barco, y a lo lejos se ven los negros navíos de los Caballeros de Takhisis, que les están buscando. Interceptan a un espía y, gracias a él, consiguen una barca pesquera para llegar a los barcos. Rig traza un plan: quemar las galeras y las carracas para que no puedan perseguirlos, pero hacerse con uno de los negros barcos. Incendian todos los barcos de los Caballeros de Takhisis, soltando a los esclavos y luchando contra los Caballeros oscuros. Y se dirigen, por fin, hacia el reino submarino de Dimernesti. Los elfos marinos guardan uno de los objetos de la Era de los Sueños: la corona de las mareas. Ningún barco se acerca a su reino porque el dragón marino, Piélago, causa el terror en aquella zona del océano.
Feril lanza un conjuro para convertirse en pulpo y, más adelante, en pez. Termina presentándose ante Veylona, una elfa marina con la que le resulta difícil entenderse. Juntas van hasta la Torre de los Mares donde Feril habla con la Oradora de los Mares, Nuqala. La elfa marina le hace saber que la corona es el único objeto que mantiene alejado de su reino a Piélago y que si se la entrega se sumirían en el caos y la destrucción. Termina accediendo a cambio de que sea el dragón marino el primero en perecer a manos de Palin Majere. Feril hace la promesa. Cuando está subiendo a la superficie, el dragón la ve y comienza a perseguirla. Consigue dejarla inconsciente y entonces descubre el barco. Entre todos los tripulantes matan a Piélago, por lo que Feril ve cumplida su promesa. Veylona consigue salvar la vida de Dhamon y Feril, que han caído al fondo del mar en la lucha contra el dragón, y se marcha con ellos.
En la Torre de Wayreth, los hechiceros no se ponen de acuerdo sobre cuál será el lugar sobre el que se aparecerá la Reina Oscura. El Hechicero Oscuro cree que será en el Reposo de Ariakan, donde dice la leyenda que Takhisis se le apareció a Ariakan antes de que él creara la Orden de los Caballeros oscuros. El Custodio de la Torre cree que será en la Ventana de las Estrellas. El Hechicero Oscuro va con Palin hasta el Reposo de Ariakan y es atacado por el mago encapuchado. Palin se da cuenta de que es un traidor y que, gracias a él, perseguían a los héroes. El Hechicero Oscuro termina desapareciendo y todos son llamados a la Ventana de las Estrellas. Mientras que a lo lejos aparecen los Dragones del Bien guiados por Gilthanas y Ulin, los héroes han cruzado el campamento de Caballeros de Takhisis, draconianos, goblins y el resto de hordas del Mal mediante un conjuro de Palin. Observan a los Señores Supremos sentados en círculo. Creen que es una ardua tarea acabar con esos cinco grandes dragones y los dos más pequeños. Pero no pueden esperar a los Dragones del Bien. Deben atacar antes de que Malys se proclame como reina suprema. Gellidus es el primero al que atacan, y terminará huyendo. Onysablet, el dragón negro, sale malparado, sobre todo cuando aparece Goldmoon, que está viva. Intenta acabar con ella, pero se interpone el enano, el que debía haber muerto el día que falleció Goldmoon. Y Jaspe muere. Beryl también es atacado, aunque su fétido aliento deja grandes heridas a sus agresores. Dhamon ataca directamente a Malys, por todo lo que le hizo en el pasado. Sin embargo, es poco lo que puede hacer contra la Roja. Nadie está pendiente de Khellendros, el dragón azul, que se ha colocado en el altar donde reposan los objetos mágicos y comienza a sentir su energía. Mientras se abren las Puertas del Abismo para rescatar a Kitiara, le entrega a Dhamon la Dragonlance de Huma para que se la clave a Malys y el dragón azul desaparece entre las piedras, ordenando que dejen libres a Palin y a sus compañeros. Y desaparece entre las piedras.
Todos se alegran de la vuelta de Goldmoon, pero están entristecidos por la muerte de Jaspe, a quien entierran en Schallsea. Ampolla luce ahora el medallón de la fe, pues se ha convertido en alumna de Goldmoon.
En el mar aparece la testa roja de Malys, que ha conseguido sacarse la Dragonlance del pecho y planea la venganza.
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