
He aquí un grupo de jóvenes que van vestidos con un buzo negro y naranja. Somos nosotros. Más allá otro grupo lleva un buzo de idéntica factura, pero en morado y amarillo. En el centro están los más jóvenes con el amarillo y negro... Los de la Peña llevan sus camisas azules con grandes letras blancas...
A pesar de la lluvia, el cohete ha salido silbando hacia la oscuridad del firmamento. Es el chupinazo.
La locura desfasa la plaza del Ayuntamiento, donde todos, jóvenes y mayores, derrochan el champán sin detenerse a mirar a quién le cae encima. Las risas se hacen eco en la plaza, mientras, alejados, los matrimonios observan el espectáculo, esperando que no les caiga ni una gota de champán, que ahora salta, descontrolado, por los aires. Acaban de empezar las fiestas.
Es como si estuviera allí, como si pudiera revivir ese instante que llena de frenesí las venas, que nos dota de esa espectacular energía que hace que nuestro cuerpo aguante esos intensos días de fiesta que todavía están por llegar...
A pesar de la lluvia, el cohete ha salido silbando hacia la oscuridad del firmamento. Es el chupinazo.
La locura desfasa la plaza del Ayuntamiento, donde todos, jóvenes y mayores, derrochan el champán sin detenerse a mirar a quién le cae encima. Las risas se hacen eco en la plaza, mientras, alejados, los matrimonios observan el espectáculo, esperando que no les caiga ni una gota de champán, que ahora salta, descontrolado, por los aires. Acaban de empezar las fiestas.
Es como si estuviera allí, como si pudiera revivir ese instante que llena de frenesí las venas, que nos dota de esa espectacular energía que hace que nuestro cuerpo aguante esos intensos días de fiesta que todavía están por llegar...
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