Han pasado muchos años desde que los dioses abandonaron el mundo en pos del Padre de Todo, Caos, dando lugar a lo que se conoce como la Era de los Mortales, y entre círculos de dragones, la Era de los Dragones. Sea llamada de una u otra forma, bien es cierto que ahora los seres más poderosos de Krynn son los dragones y, como los dioses se llevaron con ellos la magia, estos dragones son de los pocos seres que todavía guardan vestigios de magia.
Palin Majere se ha convertido en un mago respetado y admirado. Ha creado una Escuela de Hechicería en las proximidades de Solace y a ella acude como alumno uno de sus hijos, Ulin. Palin tiene unos 50 años y sigue el consejo de un Hechicero Oscuro de quien no conoce su identidad, aunque alberga la esperanza de que sea su tío y si no quiere que nadie sepa de quién se trata no será Palin el que intente descubrirlo. Lo que está claro es que Palin debe reunir los pocos objetos mágicos que todavía quedan por el mundo, eludiendo a los dragones que van tras lo mismo.
Los dragones son importantes en cuanto que se convierten en seres poderosos asesinando a los suyos, a los más débiles y dividiendo el continente de Ansalon en vastas regiones dominadas por ellos mismos. Los más poderosos son Khellendros y Malys.
Khellendros, el gran Dragón Azul, también conocido como Skie, el dragón que montó la malvada Kitiara, quiere abrir el Portal del Abismo para dar un cuerpo a Kitiara y que ella vuelva al mundo. Pero Palin tiene sueños premonitorios sobre lo que quiere hacer el dragón y advierte al Hechicero Oscuro, que hace desaparecer la Torre de Palanthas y los objetos mágicos que contiene. Entonces el Dragón Azul crea una nueva casta de guerreros, mezcla de draconianos y humanos a los que otorga un poder inimaginable con lágrimas de sus mejillas. Son los dracs. Para conseguir su ejército, draconianos y goblins que están a sus órdenes deben secuestrar a todos los humanos que entren y salgan de Palanthas.
Malys es la más poderosa de los dragones. Hembra de Dragón Rojo, aterroriza a todos los habitantes de las llanuras, incendiando aldeas y comiéndose a todo ser vivo que se le cruce en el camino, incluidos dragones. Siembra el terror y se alía con el resto de dragones fuertes. También está creando un ejército, llamando a filas a draconianos, goblins y otros seres oscuros.
Los dragones están cambiando toda la orografía de Ansalon y además tienen poder para cambiar el clima. El Mal se extiende inevitablemente por todo Krynn.
Parece que nadie puede luchar contra estos seres perversos. Es una anciana Goldmoon la que se presenta en la tumba de los héroes de la Guerra de Caos y hace un llamamiento a un guerrero que está allí orando: Dhamon Fierolobo. En la misma tumba hay dos kenders, Ampolla y Raf, que deciden acompañarle hasta Nuevo Puerto, donde debe encontrarse con la sacerdotisa. Allí la anciana le entrega el estandarte de una de las viejas Dragonlance que debe entregar a Palin en Refugio Solitario, cerca de Palanthas.
Compran un barco al que llaman Yunque de Flint y lo ponen al mando de un capitán, Rig, que lleva consigo a su amante, y por ende amante del mar, Shaon. En la travesía les acompañan Jaspe Fireforge, sobrino de Flint; un semiogro sordo llamado Groller y que también es marinero, siempre acompañado por el lobo rojo, Furia; una elfa kalanesti llamada Feryl y los dos kenders.
Raf morirá en una de sus travesuras a bordo y la kender Ampolla descubre por qué es tan recatada y sensata, algo impropio de su raza, y por qué siempre lleva las manos cubiertas por unos guantes.
Cuando llegan a Palanthas deben separarse. Mientras el capitán del barco, el semiogro y el enano se quedan en la ciudad, los demás se dirigen a Refugio Solitario. Pasan por aldeas deshabitadas porque sus habitantes han sido secuestrados por draconianos o wyverns. Y se enfrentan con dracs, evitando que sus rayos les electrocuten. Apresan a uno y, sin saber que el Dragón Azul puede espiar a través del drac apresado, le llevan ante Palin. Éste les entrega otra parte de la Dragonlance y Dhamon coloca el estandarte. Mientras regresan a Palanthas, los barcos son atacados por draconianos y se llevan a la tripulación, incluidos a los del Yunque de Flint. Siguiendo sus pasos llegan hasta unas cavernas donde están los prisioneros, vigilados por numerosos draconianos, pero luchan contra ellos y les vencen, liberando a los prisioneros que estaban destinados a convertirse en dracs. Dhamon y Feryl se han enamorado y Shaon solo desea volver al mar con su amado Rig. En Palanthas, Palin guía a Dhamon hasta una suntuosa posada donde se guarda el último trozo de la Dragonlance y el guerrero conoce a dos de los Héroes de la Lanza que creía muertos, a los ancianos padres de Palin. Estando en la posada estalla una extraña tormenta que destruye edificios y salen precipitadamente hacia el puerto a tiempo de ver un Dragón Azul sobre su barco. Dhamon, antiguo Caballero de Thakisis, sabe quién es el dragón, era su dragón y se descubre ante todos. Ciclón, el Dragón Azul, le perdona la vida, pero mata a Shaon. Rig le echa la culpa a Dhamon y éste marcha en busca del dragón para acabar con él. Khellendros lo había mantenido oculto hasta ahora y le había enviado a Palanthas para matar a alguien cercano a Palin, para así causarle dolor. Dhamon y Ciclón se enzarzan en una pelea eterna y terminan cayendo a un lago, muriendo los dos.
Rig sostiene la Dragonlance, preparada para matar a los malvados dragones que están asolando el mundo.
Palin Majere se ha convertido en un mago respetado y admirado. Ha creado una Escuela de Hechicería en las proximidades de Solace y a ella acude como alumno uno de sus hijos, Ulin. Palin tiene unos 50 años y sigue el consejo de un Hechicero Oscuro de quien no conoce su identidad, aunque alberga la esperanza de que sea su tío y si no quiere que nadie sepa de quién se trata no será Palin el que intente descubrirlo. Lo que está claro es que Palin debe reunir los pocos objetos mágicos que todavía quedan por el mundo, eludiendo a los dragones que van tras lo mismo.
Los dragones son importantes en cuanto que se convierten en seres poderosos asesinando a los suyos, a los más débiles y dividiendo el continente de Ansalon en vastas regiones dominadas por ellos mismos. Los más poderosos son Khellendros y Malys.
Khellendros, el gran Dragón Azul, también conocido como Skie, el dragón que montó la malvada Kitiara, quiere abrir el Portal del Abismo para dar un cuerpo a Kitiara y que ella vuelva al mundo. Pero Palin tiene sueños premonitorios sobre lo que quiere hacer el dragón y advierte al Hechicero Oscuro, que hace desaparecer la Torre de Palanthas y los objetos mágicos que contiene. Entonces el Dragón Azul crea una nueva casta de guerreros, mezcla de draconianos y humanos a los que otorga un poder inimaginable con lágrimas de sus mejillas. Son los dracs. Para conseguir su ejército, draconianos y goblins que están a sus órdenes deben secuestrar a todos los humanos que entren y salgan de Palanthas.
Malys es la más poderosa de los dragones. Hembra de Dragón Rojo, aterroriza a todos los habitantes de las llanuras, incendiando aldeas y comiéndose a todo ser vivo que se le cruce en el camino, incluidos dragones. Siembra el terror y se alía con el resto de dragones fuertes. También está creando un ejército, llamando a filas a draconianos, goblins y otros seres oscuros.
Los dragones están cambiando toda la orografía de Ansalon y además tienen poder para cambiar el clima. El Mal se extiende inevitablemente por todo Krynn.
Parece que nadie puede luchar contra estos seres perversos. Es una anciana Goldmoon la que se presenta en la tumba de los héroes de la Guerra de Caos y hace un llamamiento a un guerrero que está allí orando: Dhamon Fierolobo. En la misma tumba hay dos kenders, Ampolla y Raf, que deciden acompañarle hasta Nuevo Puerto, donde debe encontrarse con la sacerdotisa. Allí la anciana le entrega el estandarte de una de las viejas Dragonlance que debe entregar a Palin en Refugio Solitario, cerca de Palanthas.
Compran un barco al que llaman Yunque de Flint y lo ponen al mando de un capitán, Rig, que lleva consigo a su amante, y por ende amante del mar, Shaon. En la travesía les acompañan Jaspe Fireforge, sobrino de Flint; un semiogro sordo llamado Groller y que también es marinero, siempre acompañado por el lobo rojo, Furia; una elfa kalanesti llamada Feryl y los dos kenders.
Raf morirá en una de sus travesuras a bordo y la kender Ampolla descubre por qué es tan recatada y sensata, algo impropio de su raza, y por qué siempre lleva las manos cubiertas por unos guantes.
Cuando llegan a Palanthas deben separarse. Mientras el capitán del barco, el semiogro y el enano se quedan en la ciudad, los demás se dirigen a Refugio Solitario. Pasan por aldeas deshabitadas porque sus habitantes han sido secuestrados por draconianos o wyverns. Y se enfrentan con dracs, evitando que sus rayos les electrocuten. Apresan a uno y, sin saber que el Dragón Azul puede espiar a través del drac apresado, le llevan ante Palin. Éste les entrega otra parte de la Dragonlance y Dhamon coloca el estandarte. Mientras regresan a Palanthas, los barcos son atacados por draconianos y se llevan a la tripulación, incluidos a los del Yunque de Flint. Siguiendo sus pasos llegan hasta unas cavernas donde están los prisioneros, vigilados por numerosos draconianos, pero luchan contra ellos y les vencen, liberando a los prisioneros que estaban destinados a convertirse en dracs. Dhamon y Feryl se han enamorado y Shaon solo desea volver al mar con su amado Rig. En Palanthas, Palin guía a Dhamon hasta una suntuosa posada donde se guarda el último trozo de la Dragonlance y el guerrero conoce a dos de los Héroes de la Lanza que creía muertos, a los ancianos padres de Palin. Estando en la posada estalla una extraña tormenta que destruye edificios y salen precipitadamente hacia el puerto a tiempo de ver un Dragón Azul sobre su barco. Dhamon, antiguo Caballero de Thakisis, sabe quién es el dragón, era su dragón y se descubre ante todos. Ciclón, el Dragón Azul, le perdona la vida, pero mata a Shaon. Rig le echa la culpa a Dhamon y éste marcha en busca del dragón para acabar con él. Khellendros lo había mantenido oculto hasta ahora y le había enviado a Palanthas para matar a alguien cercano a Palin, para así causarle dolor. Dhamon y Ciclón se enzarzan en una pelea eterna y terminan cayendo a un lago, muriendo los dos.
Rig sostiene la Dragonlance, preparada para matar a los malvados dragones que están asolando el mundo.
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