
Estoy caminando entre espesas nubes cargadas de incertidumbre. En estos instantes puedo y debo reconocer que parece que estoy viviendo dentro de una burbuja. Nunca pensé, ni siquiera se me llegó a pasar por la cabeza, que pudiera pasar esto...
A veces nos conviene ser un poco egoístas y pensar en nosotros mismos. Sino después duelen mucho esos instantes compartidos con alguien, que deseas que vuelvan pero sabes que es imposible. A veces piensas si realmente ha merecido la pena compartir tanto con una persona para que, en un momento dado, se esfume sin más, sin dar explicaciones, sin una palabra de despedida al menos.
¿Qué nos impulsa a hacer unas cosas u otras en determinados momentos?
Hubo un momento en que tuve un ángel de la guarda, pero hoy en día ya no existe. Es como si todo lo que representara se hubiera fragmentado en trozos tan pequeños como invisibles. Ya no existe aquello. A veces piensas que sería bonito tener para siempre a ese ángel de la guarda contigo, pero ya no puede ser. Todo tiene su momento y no merece la pena mirar hacia atrás.
El valor de la amistad en mi vida es sublime. No entiendo que una persona a quien consideras tu amigo, con quien has compartido secretos y confidencias, con quien había complicidades de todo tipo aunque últimamente también temas tabú, una persona digna de confianza... desaparezca así sin más. A mis amigos, esos amigos con los que hablo casi a diario, suelo contarles cosas. Si me voy lo sabrán, si estoy triste... unos cuantos llegan a descubrirlo por sí solos pues me lo notan, si estoy contenta tambien me lo dicen... Y si me voy, sea adonde sea, serán los primeros en saberlo. En estos momentos la amistad que tenía con una persona se tambalea hacia todos los lados, pende de un hilo. No me gustaría que terminara así, pero yo no lo he buscado, ni esa persona tampoco. Simplemente ha llegado un momento de silencio y yo, inmersa en una incertidumbre inaudita, no me conformo con el silencio.
Duele saber que estás perdiendo a una persona que jamás pensarías que llegaras a perder nunca. Duele darse cuenta de que esa persona se ha esfumado como si fuera humo. Duele saber que es definitivo.
Y si hubiera una razón...
¿Dónde quedan todos esos momentos? ¿Adónde van todas esas palabras? ¿Y las risas, las bromas, los chistes?
No me conformo ya con explicaciones, con palabras que se difuminan con el tiempo. Nada es eterno. Nada es para siempre. Y sólo queda la ceniza. Y la ceniza es amarga.
Sabía que pasaría esto. Hace mucho tiempo que noté la pérdida.
Sí, Kiros tenía razón cuando me dijo que debía despojarme de todo aquello que me producía dolor. Pero ¿cómo me lo quito de encima? Si últimamente el dolor es mi compañero más fiel.
Gracias, Kiros :)
Esta es la entrada 400. Supongo que seguiré escribiendo, aunque en estos momentos no estoy de humor. Es posible que cambie la dirección de blog o que me haga otro para expresar libremente mis pensamientos sin censurar nada, para mí, a modo de diario, donde nadie tenga acceso.
¿Merece la pena dar confianza? -me pregunto. Yo sigo confiando en la otra persona y, sin embargo, me da la sensación de que ya no volveré a saber nada de él. Es triste, sí, las pérdidas siempre nos dejan un vacío terrible, que nadie más podrá usurpar. Pero... la vida sigue, para bien o para mal.
1 comentario:
Todo akello ke te haga sufrir debe de pasar de largo en tu vida. A mi me costo mucho conseguirlo, aún hoy hay cosas ke están ahí conmigo y ke me duelen en lo más profundo de mi. Pero he aprendido a convivir con ellas y ha recordar solo lo bonito de mi vida.
Sólo te digo ke no cierres las puertas a la amistad, siempre ke sea eso lo ke te ofrezcan y no un engaño ke sea semejante a ello.
Yo no desconfio de nadie, estoy predispuesto a pensar ke todo el mundo es bueno por naturaleza y que nadie va buscando hacer daño a la gente. Por eso mismo me llevo palos grandes pero también me llevo grandes alegrías. Una de ellas has sido tú, te has mostrado como eres sin más, cosa extraña puesto ke todo el mundo tiende a desconfiar de la gente ke no conoce.
Sólo te digo ke mis charlas contigo son muy productivas y enrikecedoras y ke es muy probable ke yo no desaparezca, ya ke soy muy persistente con la gente ke me entra por los ojos.
Espero ke sepas ke hay siempre habrá alguien ke te apoya y ke siempre estará dispuesto a oirte y escucharte (o leerte) para hacer ke de alguna forma esas penas salgan al exterior y tu tristeza vaya desapareciendo hasta ke esta maravillosa sonrisa vuelva a aparecer en ese maravilloso rostro.
Un beso con todo mi cariño Kiros.
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