Todo empezó anoche cuando una persona, viendo mi avatar (ese del muñeco rabioso de mala hostia con un 6 taladrado en medio de la frente), pensó que alguien me había quitado mi messenger. Recuerdo que dije que no, que yo no era quien pensaba, que era una coincidencia nada más que hubiera puesto ese avatar en el messenger en ese preciso momento.
Las preguntas se sucedieron pero nada convencía a mi interlocutor. Entiendo que en este mundo se tienda a desconfiar de la gente y me puse en su lugar. Intenté de mil maneras diferentes demostrarle que era la misma persona que hace una semana, tres meses, dos años.
Y se me ocurrió una idea. Sé que nunca había visto mi letra ni nunca me había visto un dibujo, realizado en menos de un minuto, pero serviría para darle credibilidad de que era yo misma usando mi messenger.
Su respuesta fue: "Te creo, porque no me imagino a ninguno de Ogame dibujando una flor". Yo tampoco me los imagino, la verdad.
Y hoy me ha dado una sorpresa. Me ha hecho una dedicatoria él también. Me ha encantado :)
Cuelgo esta foto nada más.
Hay cosas que siempre te sacan una sonrisa. Ésta es una de ellas. Gracias Pim :*
1 comentario:
Gracias!!
Yo no sé lo que son los muñequitos esos; lo importante era el detalle de la dedicatoria.
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