domingo, agosto 27, 2006

Y entonces...

Y entonces sigo enterándome de cosas. Hace un tiempo me hubieran hecho mucho daño, hoy ya es tarde para que ni siquiera rocen mi caparazón.
Y entonces te preguntas si merece la pena...
Y ahora no sé si sentirme traicionada y/o engañada o simplemente mostrar una indiferencia vital. Porque yo ya lo veo todo demasiado lejano como para que haga mella en mí.
Pero me siguen llegando cosas, unas cosas que hace un tiempo me hubieran producido una pena inmensa.
Tengo arraigado un sentimiento de la ética demasiado profundo como para preguntarme si es perdonable todo esto. Porque yo no lo haría. Pero también es cierto que cada persona es un mundo y no podemos esperar que los demás hagan lo que nosotros haríamos en su lugar.
Por lo demás, estoy bien. Ahora ya no lloro por lo que se fue, sino que lloro porque cada día me siento más decepcionada con respecto a todo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me consuela saber que no te ha hecho demasiado daño.Si no me sentiria fatal...