
A una semana del comienzo de exámenes me encuentro caminando a la deriva. Al menos no pienso en mucho más. A veces me acuerdo de ciertas cosas que hoy todavía podrían derrumbar mi mundo. A veces leo sin leer porque no quiero que ciertas palabras me afecten, pero lo hacen, quizás sin querer.
No volvería atrás. Lamento lo que no fue, pero me alegra de que las cosas no hayan sido de otra manera.
En estos momentos puedo volar y, aunque de vez en cuando me cueste sonreír, me doy cuenta de que es mejor así. Quizás por eso sonrío.
A veces me duele por dentro, la tristeza anida en mí, pero no es más que un recuerdo que terminará destinado a ser una ilusión simplemente, un sueño irrecuperable.
Hoy soy algo más feliz que ayer. No sé por qué, pero así es. Veo lo que quiero ver, oigo lo que quiero oír, hablo con quien quiero hablar, digo menos de lo que podría decir... y observo y me hundo en un silencio apabullante.
Y a veces, aunque vuelvan a sangrar las viejas heridas no duelen tanto como entonces, pues sé que están curando. Y eso es bueno. Porque me siento un poco más mía, quizás me dé miedo acercarme a alguien, pero al menos sabré que sólo es resultado de lo que mi cabeza quiere que haga. Y aunque a veces mire para atrás sólo veo gente que va desapareciendo poco a poco pues todo lo que dijeron e hicieron hace un tiempo ya se fue mucho antes.
Hoy por hoy sólo me queda esperar. He cerrado los ojos ante todo aquello que puede herirme y no creo que los abra en mucho tiempo. Yo ya me fui hace mucho.
Ahora entiendo que no tenga ganas de hablar ni de escribir, realmente es que no quiero decir nada, no porque no tenga nada que decir, es que no quiero contar nada.
Mientras tanto esta próxima semana mantendré ocupada mi cabeza en otros menesteres que no me dejarán pensar en nada más. A medida que pasan los días me fortalezco, pero también soy más dura si cabe, pues cada vez las cosas me afectan menos, aunque estén próximas a mí. Es como si simplemente fuera mera espectadora de lo que es mi vida en estos momentos. Y esto nadie más que yo puede llegar a entenderlo.
¿Para qué voy a estar en sitios donde no quiero estar? ¿Para qué voy a leer cosas que no quiero leer? ¿Para qué voy a hablar con gente con la que no quiero hablar? ¿Para qué voy a reír sin ganas? Ahora... sólo quiero estar sola.
1 comentario:
:)
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