jueves, septiembre 26, 2013

A su lado



A su lado...

Dejar de imaginar, dejar de cerrar los ojos para dibujar tu vida, lo que quiero es sencillo. 
Sentarme a tu lado y vivir. Quiero abrazarme a tu cotidianidad, quiero conocerte de verdad, quiero ser consciente de tus pequeños detalles. Quiero verte mojar las magdalenas en el café, contar los céntimos para pagar el periódico, cantar mientras subes por tu calle. Quiero saber qué dices cuando descuelgas el teléfono, hacia qué lado giras la cabeza para encenderte el cigarrillo, con qué cantidad de aceite y vinagre aliñas la ensalada...

miércoles, septiembre 25, 2013

Cosas de la gravedad

Si todos los deseos se cumplieran ... Si pudiéramos alcanzar las estrellas con sólo alargar los brazos... Si todo fuera sencillo... La vida resultaría monótona y aburrida.

martes, septiembre 24, 2013

Todos los meses de septiembre

Mi tío cogió un tren con billete de ida un 12 de Septiembre de 2007. Han pasado seis años y aún recuerdo su adorable sonrisa, aún me parece que puedo escucharle, aún cuando miro a las estrellas siento su presencia tan próxima.
Me he acordado de él en tantos momentos especiales, esos momentos en que estábamos todos pero no éramos todos los que estábamos. Ahora, cuando veo a mi sobrina, me fastidia que mi tío, con lo que adoraba a los niños, no esté cerca para ver a la niña.

Todos los meses de septiembre recuerdo a mi tío. Recuerdo cuando iba a verle y paseábamos juntos, hablábamos de todo un poco, y deseaba que aquellos paseos no acabaran nunca, porque algo dentro de mí me decía que un día aquello acabaría porque la persona a la que acompañaba, más pronto que más tarde, se iría para siempre.

Y entonces sólo nos quedaría el recuerdo, un álbum de fotos en sepia, sus trofeos. Ese lugar en nuestro corazón que nunca ocupará nadie.

Mañanas dulces

Hay una cosa que me resulta insoportable en la oficina. Es cuando el bol de los caramelos se queda vacío. Me gusta que rebose, como ahora. Creo que muchos clientes entran a por caramelos y a endulzar sus mañanas. Pero con un caramelo siempre se suavizan los gestos de todo el mundo. Así que hoy lo he llenado. Lo que ocurre es que dura poco así de rebosante.

Pídeme lo que quieras

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Desde la publicación de la trilogía que comenzaba con las Cincuenta sombras de Grey, en la actualidad proliferan trilogías muy similares.
Soy consciente de que no es buena literatura, pero tampoco da mucho que pensar, porque son novelas eróticas que apenas tienen argumento. Simplemente vi la trilogía en la Casa del Libro y decidí comprarla para dar una nueva oportunidad a la literatura de corte erótico. Esta aún tiene menos argumento que la de Cincuenta sombras. Sin contar con los alicientes que atrajeron de la otra trilogía (que cayeran los tabúes con respecto al sadomasoquismo), ésta no toca esa variante del sexo, sino que va más en la línea del voyeurismo y las orgías.
La protagonista inevitablemente cae bien. Él es un tocapelotas presuntuoso que termina enamorándose y comiéndose su orgullo.

Judith Flores es una joven secretaria en la multinacional de farmacéuticos Müller con sede en Alemania. No se lleva muy bien con su jefa, pero disfruta del trabajo que hace. Vive en su pisito de Madrid y tiene un follamigo que se llama Fernando, de su pueblo (Jerez), que cada vez que visita Madrid la llama. Su vida sexual es normal, aunque todavía no ha encontrado al novio adecuado, aunque mientras tanto se desfoga con Fernando.
Un día, en el ascensor de la empresa, hay una avería y un joven trajeado tontea con ella, sin que ella sepa que ese atractivo hombre de ojos azules es, ni más ni menos, que Eric Zimmerman, el jefazo de la empresa, que, tras la muerte de su padre, ha decidido tomar las riendas de la empresa en España. El jefe se encapricha de ella, y al principio Jud no quiere liarse con él porque como norma tiene no liarse con nadie del trabajo. Pero ante Eric no puede evitarlo. Sin embargo, Eric es extraño respecto a apetencias sexuales. Una de las primeras veces que quedan a cenar, él le invita al Morocco, un restaurante con salas privadas donde los que van pueden mirar a otras personas e incluso participar. A Jud al principio le corroen los celos, al darse cuenta de que Eric juega con todas las mujeres que le rodean. Tras varios intentos de dejarlo con él, ella termina marchando de vacaciones a Jerez y Eric aparece allí, porque no puede soportar que Jud se líe con su amigo de la infancia.
Cuando Eric y Jud comprenden que están perdidamente enamorados, él le propone ir a vivir a Alemania con él. Antes le confiesa que tiene un glaucoma en los ojos que le dejará ciego con el paso del tiempo, también que tiene una ex novia que le persigue, Betta, que quiere que él le dé una nueva oportunidad, y que en Alemania se hace cargo de Flynn, el hijo de su hermana Hannah, fallecida en un deporte de riesgo. Pero Betta aparece en la vida de Jud y la tiende una trampa que hace que Eric se enfade mucho y no quiera saber nada de ella. Cuando Jud intenta hablar con él y él no da su brazo a torcer, la propia Jud le devuelve el anillo de compromiso y firma su despido. Ahora es Jud la que no quiere saber nada de Eric, aunque éste se da cuenta que les han tendido una trampa e intenta que Jud le perdone... El libro termina con el fin de la relación, que seguro que se retomará en el siguiente libro.

He aquí el book trailer. Tiaré Pearl -Eric Zimmerman- está como un pan:

lunes, septiembre 23, 2013

Mirando la luna


Lo peor de este otoño es que cerrará el bar donde conocí a ese ángel de mirada perfecta. Con su cuadro de fondo, con el perfil nocturno con infinitas luces de Nueva York...

Cada noche miro las estrellas y pienso en él. Me pregunto dónde estará, con quién estará y deseo encontrarme con él cada día al ver la luz del sol. Y sueño... tengo magníficos sueños donde siempre aparece él, porque cuando aparece él todo es simplemente perfecto.

domingo, septiembre 22, 2013

Fiestas de San Mateo

En realidad, el día de San Mateo fue ayer. Es la fiesta de Logroño, la fiesta de la vendimia, la fiesta de todos los riojanos.
Esta mañana el Espolón estaba llenísimo de gente. Las peñas se esmeraban en repartir sus tapas y sus vinos (tintos todos, por cierto). Hemos comido de tapeo por las calles Laurel y San Juan. Y el día ha acompañado.

sábado, septiembre 21, 2013

La sonrisa de las mujeres



Este libro llegó a mis manos de una manera inesperada. En realidad, hacía cuatro años que me había dado de baja en el Círculo de Lectores, cuando hace unas semanas, cuando estaba a punto de cerrar, apareció en mi oficina una chica de mi edad que me preguntó si conocía El Círculo de Lectores. Después de un rato de intercambio de impresiones, le dije: "Me vuelvo a dar de alta porque tú me has caído bien, no por el Círculo". Para entonces, ella ya sabía las razones por las que me di de baja y comprendía mis palabras perfectamente.
Y mi alta conllevaba que iba a tener un libro de bienvenida, que yo misma elegí. No me arrepiento nada de haber elegido esta novela, porque es la típica novela que deja una agradable sensación al final. Es una novela que no te deja indiferente, que nos hace ver las cosas buenas de la vida.

"En París, de vez en cuando, llueve a cántaros y sopla el viento del norte tan fuerte que parece no haber resquicio donde refugiarse. Como cuando las borrascas llegan al corazón y no sabemos cómo ni dónde esperar a que escampe. Para Aurélie las casualidades no existen. Una tarde, más triste que nunca, se refugia en una librería y en un libro. Arrebujada en sus páginas, Aurélie reencuentra la sonrisa que creía haber perdido para siempre. Y muchas cosas más".
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Macarons de Ladurée, París

Esta novela es un libro de amor. En sus páginas se cuenta el inicio de una relación de amor. Y es una bella historia de amor. Pero sobre todo se describe París, y la capital parisina me trae aires de bohemia y los coloridos recuerdos de cuando la visité, allá por los albores de 2005. Es la ciudad idónea para contar, leer y disfrutar de una historia de amor. Por algo se la conoce como "la ciudad del amor".
He disfrutado enormemente de esta historia, tanto que en un día y medio ya la he terminado. Ahora estoy deseando hacerme con otro libro del autor que ya está publicado en nuestro país, pese a que tengo numerosos libros pendientes de lectura, y eso que últimamente estoy leyendo muy rápido, quizás porque he elegido lecturas con las que estoy disfrutando mucho.
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El imaginario restaurante parisino Le Temps des Cerises

Aurélie es la dueña de un pequeño restaurante, Le temps des cerises, en la calle Princesse del centro de París. Su verdadera pasión es la cocina, algo que ha heredado de su recién fallecido padre. Su vida es feliz hasta que un día llega a casa y se encuentra una nota de su excéntrico novio Claude, diciéndole que se marcha porque ha conocido a la mujer de su vida. Es entonces cuando Aurélie se vuelve loca de pena. Se marcha y se encuentra deambulando por París cuando, de repente, entra en una pequeña librería, Librarie Capricorne, donde encuentra un libro que le devuelve la sonrisa: La sonrisa de las mujeres.
Aunque Aurélie no lee libros, ese libro le ha llamado la atención porque en sus páginas se describe su restaurante y la protagonista, de nombre Sophie, es una descripción de sí misma. Decide llevarse el libro y, después de leerlo, intenta contactar con el autor, un gentleman inglés llamado Robert Miller.
André es el editor del libro. Cuando la bella Aurélie se presenta en la editorial y le entrega una carta para que se la haga llegar a Robert Miller, André sabe que tiene un problema, así que llama a su agente inglés para que le saque del apuro. En realidad, André es quien ha escrito el libro, así que crea una enorme mentira alrededor del autor, de la que está a punto de perder no sólo el empleo sino también al gran amor de su vida.
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Café Les Éditeurs, París

André consigue conquistar a Aurélie, pero ésta encuentra la foto que envió a Miller en una de sus cartas, y es cuando comprende que el editor es un farsante. Él intenta explicarle que Robert Miller no existe en realidad, pero ella no quiere que le explique nada. Cuando André le explica a su jefe lo ocurrido, su jefe le anima a escribir la historia y regalarle el manuscrito a la chica, para que ella vuelva con él.
De fondo suena La fée clochette.
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Interior del célebre restaurante La Coupole, París

viernes, septiembre 20, 2013

Dispara, yo ya estoy muerto

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Anoche me terminé de leer el último libro de Julia Navarro, Dispara, yo ya estoy muerto. Me lo he leído en un tiempo récord, dada la amplitud del mismo, pero también lo he disfrutado, porque el tema árabe-israelí siempre me ha llamado la atención, ya desde cuando estudiaba Historia Universal Contemporánea en la carrera. De hecho, me entró en examen y teníamos límite de espacio, por lo que me resultó difícil meter todo lo que sabía del tema en ese pequeño trozo de folio. Después de eso, me quedaba 'enchufada' a la televisión cuando hablaban de Israel. Aun no compartiendo la mentalidad árabe, siempre me he solidarizado con los árabes porque se terminaron convirtiendo en unos apátridas refugiados en enormes campamentos en el resto de países árabes. Palestina pasó a convertirse en el Estado de Israel y los palestinos son, en la actualidad, un pueblo que carece de tierra. Es inevitable no ponerse de parte de los palestinos. Así que yo me veía identificada con esa joven trabajadora de una ONG que siente cierta acritud a hablar con el anciano judío que la recibe en su casa, esa joven que se congracia con los árabes y marcha a Jerusalén a pedir explicaciones al judío sobre su 'política de asentamientos' para así escribir su informe.

En realidad, la novela hace un recorrido por los más relevantes acontecimientos históricos del siglo XX: la sociedad de la Rusia zarista, la Iª Guerra Mundial, la Revolución Rusa, el primer éxodo de judíos a Palestina y la creación de los kibutzs, la relación entre árabes y los primeros judíos, la sociedad palestina dentro del Imperio Otomano, la IIª Guerra Mundial, el Holocausto nazi, la segunda gran oleada de judíos hacia la Tierra Prometida, el imperialismo británico y la guerra en Egipto, la terrible decisión de las Naciones Unidas para dividir Palestina en dos Estados independientes, la creación de Jordania...
Una de las circunstancias que nunca entenderé es que en la política interior de un país puedan meterse otros países... a no ser que esté en peligro la seguridad internacional, y aun así, la mayor parte de las veces en que otros países han intervenido en la política interior de otros países, es la justificación que han puesto, sin que nunca se hayan encontrado pruebas. Por eso, cuando Inglaterra intenta mediar y dividir Palestina sin éxito, nos preguntamos quiénes son los ingleses para mandar y disponer sin pensar en los verdaderos moradores de esa tierra, pero cuando la decisión de las Naciones Unidas da ese golpe a los árabes, resulta impensable. Si nos ponemos en su situación, nos podemos imaginar que tenemos que abandonar la tierra donde hemos nacido, la casa donde hemos criado porque va a pasar a unos nuevos propietarios, pero no porque la hayan comprado, sino que nos tenemos que ir más allá del Jordán y empezar de cero, y entonces aquí me convertiría en un extranjero en mi propia tierra.
He llorado con esta novela. Aun no agradándome los ideales de los árabes, es inevitable no solidarizarse con ellos, que fueron expulsados del lugar donde nacieron, porque después de la creación del Estado de Israel y la progresiva desaparición de Palestina, los judíos siguieron conquistando el país, y aún siguen en esa 'televisiva franja de Gaza y Cisjordania'. Yasser Arafat murió sin haber podido ver que les devolvían al menos un trozo de tierra de lo que en el pasado fue Palestina.

Pero en realidad... en el libro se profundiza sobre la verdadera amistad entre una familia árabe y una familia judía, que no atienden a las diferencias de raza o de religión, que no atienden a fronteras ni a pueblos, que sólo quieren convivir, y se convertirán en dos familias que serán más que amigas. Reconozco que me he perdido a veces entre tantos personajes, porque hay que tener en cuenta que son varias generaciones y a veces es fácil perder el hilo con los nombres, pero quitando esto... lo cierto es que ha sido un libro con el que he disfrutado muchísimo.

Marian trabaja en una ONG que está haciendo un informe sobre la política de asentamientos en Israel. Para ello, un día llama a la casa de Ezequiel Zucker, un anciano judío que lleva toda su vida en Israel. En realidad, ella quiere hablar con su hijo Aarón, que se encuentra en el extranjero, pero se tiene que resignar y hablar con el anciano. A partir de aquí comenzará un diálogo en el que Ezequiel le contará cómo vivió su familia desde que tuvo que huir de Polonia hasta su asentamiento definitivo en Jerusalén. A su vez, Marian le contará su propia versión, la de la familia Ziad, la familia de árabes vecinos de Zucker, que tuvieron que emigrar hacia Amman cuando la situación en Palestina se convirtió en peligrosa para los árabes. A partir de sus entrevistas, tenemos la historia de dos familias, una árabe y otra judía, que se juntarán, que se amarán, que llorarán, que compartirán tantas cosas... Incluso habrá quienes se enamorarán, aunque sepan que su amor nunca podrá ser.
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Paisaje polaco

Samuel Zucker era un niño de diez años cuando acompañó por primera vez a su padre a París. Su padre era comerciante de pieles en un pueblo cerca de Varsovia y su madre era francesa. El padre llevaba las pieles conseguidas en las estepas rusas desde Varsovia hasta París, donde un sastre cosía los abrigos que finalmente se presentarían en los salones de los aristócratas rusos. La hija del sastre se convirtió en su esposa y juntos fueron a vivir cerca de Varsovia, donde tuvieron varios hijos. En una de las ocasiones en que padre e hijo volvían a casa, se encontraron a su familia muerta y su casa quemada. Las persecuciones a los judíos en Rusia eran frecuentes y todos los males del país eran por culpa de los judíos.
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San Petersburgo, Rusia

Cuando padre e hijo pierden todo, recogen parte de los abrigos que traen y deciden marchar a San Petersburgo, donde vive un aristócrata medio judío amigo de la familia, Gustav Goldanski. Gustav es un célebre químico casado con una condesa de la vieja aristocracia rusa, con la que tiene dos hijos: Konstantin y Katia. Konstantin se convertirá en un buen amigo de Samuel. Juntos conocerán la universidad y los ideales socialistas y anarquistas que recorren la ciudad. Samuel incluso acudirá a reuniones clandestinas, hasta que un buen día la Ojrana rusa va a buscarle a su casa y tiene que huir del país. Ya entonces es un químico que se encuentra ayudando a un médico, pero un chivatazo hace que su padre dé la vida por él y él consiga huir del país con una mujer y un niño. Irina Kuznetsova tiene algunos años más que Samuel. Durante unos años estuvo ejerciendo como institutriz en la casa de un noble que la violó y que la dejó embarazada, e incluso la obligó a abortar, lo que hizo que jamás pudiera enamorarse de ningún hombre. Más tarde, se fue a cuidar al niño pequeño de un violinista viudo, con el que compartió una gran amistad. Él le hizo prometer que en caso de que a él le ocurriera algo, ella debía cuidar del pequeño Mijaíl.
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París

Irina, Samuel y Mijaíl llegan a París, donde Marie, una amiga del padre de Samuel, les abre las puertas de su casa y contrata a Irina en su taller de costura para que pueda valerse por sí misma. Sin embargo, Samuel le prometió a su padre que iría a la Tierra Prometida. Él se encuentra enamorado de Irina y por nada del mundo quiere separarse de ella y del niño, pero ella no puede amarle y mucho menos puede confesarle su terrible secreto. Pero ante la negativa de Irina, Samuel comprende que ha llegado la hora de embarcarse rumbo a Jerusalén.
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Jaffa, Israel

Cuando un Samuel solitario desembarca en el puerto de Jaffa, conoce a la familia de Ahmed Ziad. Ellos, pese a que desconfían del viajero y comprenden enseguida que es judío, no faltan a las normas sociales de la hospitalidad, y le acogen en casa de unos familiares de Jaffa primero y, más tarde, en su casa. Aprovechando que uno de los hijos de Ahmed y Dina tiene tuberculosis y que Samuel sabe de botánica, intenta darle remedios que alivien su dolor. Pero el médico judío que le atiende sabe que el niño no tiene cura y morirá. Poco después, a través del médico, Ahmed compra la tierra donde viven los Ziad, ya que sus propietarios consideran que no tienen mucho provecho, pero Samuel les permite quedarse y vivir en ella. Samuel ha comprado la tierra junto a un grupo de judíos recién llegados: Jacob y Kassia, Ariel y Louis. Construirán su propia casa y plantarán olivos, llamando a ese trozo de tierra La Huerta de la Esperanza. En ese lugar, estrecharán lazos con los Ziad. La hija de Kassia, Marinna, y el hijo de Ahmed, Mohamed, se enamorarán perdidamente, pero sus padres, debido a su religión, tendrán que casarles con otras personas. La Huerta de la Esperanza es un lugar donde todos hacen de todo, donde todas las opiniones son escuchadas. Aplican el ideario socialista con todos los miembros y con todos los que son acogidos en la casa. Además, cualquier problema es compartido con la casa de al lado, la de Ahmed y Dina.
Cuando Marie está en su lecho de muerte, Samuel tiene que regresar a París, y lo hace junto con su esposa Miriam y sus dos hijos, Ezequiel y Dalida. Allí se reencuentran con los Godanski, y Miriam comprende que su matrimonio está acabado, porque Samuel está enamorado de Katia Godanski. Lo que iban a ser unas semanas se convierte en una estancia de varios años, al asociarse en una empresa farmacéutica Samuel y Konstantin. Miriam comprende que tiene que volver a Palestina y lo hace acompañada de sus hijos. Un tiempo después, cuando Samuel regrese a Palestina acompañado de sus amigos rusos, su hija Dalida decidirá regresar con él a París, mientras Ezequiel preferirá quedarse con su madre. Entonces estalla la IIª Guerra Mundial. Los jóvenes palestinos lucharán junto a las fuerzas británicas, aunque muchos palestinos apoyan a Hitler. Cuando acaba la guerra, Miriam le pide a Ezequiel que busque a su hermana y a su padre. En Londres, Ezequiel se reencontrará con Gustav Godanski, el hijo del fallecido Konstantin, que le cuenta que no llegó a encontrar a Samuel, ni a Katia y ni a Dalida, aunque cree que trabajaron contra los alemanes, creando una red para sacar judíos de Europa, incluso con la ayuda de una monja francesa. Los dos jóvenes, que afinan su amistad en la búsqueda, llegarán hasta el mismo Berlín dividido por las potencias aliadas y descubrirán la dolorosa verdad. Mientras la belleza de Katia fue destruida a golpes y murió desangrada, después de que le aserraran los huesos en el campo de concentración de Ravensbrück, Samuel y Dalida fallecieron en Auschwitz.
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Campo de concentración de Auschwitz, Polonia

Uno de los momentos más crueles del libro es la descripción de lo que les hicieron a los protagonistas en el centro de extermino de Auschwitz. En ese momento tuve que parar en varias ocasiones para respirar, porque sentía una terrible sensación en el pecho, de lo explícita que es la brutalidad narrada por los personajes de la historia de este libro. Mientras que un anciano Samuel es llevado a la cámara de gas nada más llegar, la joven Dalida fue convertida en prostituta de los oficiales de las SS y, cuando se cansaron de ella, entregada al Doctor Mengele, que hizo experimentos maquiavélicos con ella, que la joven no aguantó. Gustav y Ezequiel conocen en Auschwitz a una compañera de Dalida, Sara Cohen, que aunque es cuidada por la Cruz Roja, ella desea que Ezequiel la saque de allí. Como en la Europa de la posguerra, tras el conocimiento de la crueldad nazi y de los crímenes del Holocausto, no se sabía que hacer con los judíos, Ezequiel no tiene mucho problema para conseguir sacar a Sara de allí y llevarla a Palestina. Aunque sabe que ella no podrá tener hijos porque fue sometida a radiaciones que la dejaron estéril, él está decidido a casarse con ella. Y Sara será muy querida en La Huerta de la Esperanza.
Mientras, el hijo de Mohamed, Wädi Ziad, ha decidido dar clases como maestro y encuentra a Fray Agustín, un fraile cristiano que ayuda a los niños árabes que no tienen medios económicos para acceder a una educación digna. Wädi se encariña con los niños y también con Anisa, la enfermera que les pone las vacunas, con la que finalmente se casará.
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Deir Yassin, Israel

Cuando los ingleses deciden dejar Palestina en manos de la ONU, las represalias entre árabes y judíos serán continuas, sobre todo cuando las tropas inglesas abandonen Jerusalén. Los atentados se suceden unos tras otros: un día los árabes se asientan en la carretera que va a Jerusalén y atacan a todos los vehículos judíos que pasan por allí; otro día y de noche los judíos incendian la población de Deir Yassin. Los ataques de unos y otros se suceden y el abismo que les separa es cada vez más grande. Hasta que, finalmente, con la partición de la tierra palestina en dos y la creación del Estado de Israel, los árabes decidan que tienen que huir de su tierra para no sentirse extranjeros en su propia tierra.

Ezequiel comprende quién es Marian desde el primer día. Nunca ha perdido el contacto con Wädi, que le salvó la vida cuando eran niños. Y sabe que Wädi se enamoró de una española que vino en un convoy de ayuda humanitaria. Eloísa se quedó embarazada, pero sus padres vinieron a Palestina a buscarla y se la llevaron a Madrid. Ezequiel siguió su pista y descubrió que la madre había muerto en el parto, pero que la niña había sobrevivido y se llamaba María Ángeles. Ezequiel sabe que ella busca venganza y por eso le dice al final, cuando han llegado al final de la historia, que dispare, que él ya está muerto.

Es un libro realmente impresionante. Sus novecientas páginas no me han durado ni una semana. Julia Navarro cada vez nos sorprende y cada nueva novela suya cada vez es mejor.

jueves, septiembre 19, 2013

La noche de los cristales rotos


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Negocio de un propietario judío destrozado durante la Kristallnacht. Berlín, noviembre de 1938

Kristallnacht (literalmente, "la noche de cristal") es conocida popularmente como “la noche de los cristales rotos”. Es el nombre dado al violento pogrom anti-judío del 9 y 10 de noviembre de 1938. Provocado primariamente por los oficiales del partido nazi y las SA (guardias de asalto nazis), el pogrom recorrió toda Alemania (incluyendo la Austria anexionada y la región del Sudetenland en Checoslovaquia). El nombre Kristallnacht tiene su origen en las infinitas ventanas rotas de sinagogas, negocios judíos, centros comunitarios y casas saqueadas y destrozadas durante el pogrom. El término se convirtió en un eufemismo para este brutal pogrom y no transmite adecuadamente el sufrimiento que causó. 

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La sinagoga de Oberramstadt (pueblo al SO de Alemania) se quema durante la Kristallnacht. Oberramstadt, 10 de noviembre de 1938

Los alemanes explicaron oficialmente el Kristallnacht como un arranque espontáneo de violencia pública en respuesta al asesinato de Ernst vom Rath, un oficial de bajo rango en la embajada alemana de París. Herschel Grynszpan, un judío polaco de 17 años, había asesinado a vom Rath el 7 de noviembre de 1938. Unos días antes, Grynszpan había recibido una postal de su hermana contándole que ella y sus padres, junto con otros miles de judíos de ciudadanía polaca que vivían en Alemania (los padres de Grynszpan llevaban en Alemania desde 1911), habían sido expulsados de Alemania sin previo aviso. Inicialmente se les había negado la entrada a su patria, Polonia, pero después fueron llevados físicamente a la frontera. Los padres de Grynszpan y otros judíos expulsados con ellos terminaron en un campo de refugiados cerca del pueblo de Zbaszyn, en la región de la frontera entre Polonia y Alemania. 
Vom Rath murió el 9 de noviembre de 1938, dos días después de que Grynszpan le disparara. Los nazis culparon al “judaísmo mundial” por el asesinato y, como represalia, desencadenaron un pogrom masivo contra los judíos dentro del Tercer Reich.
Cientos de sinagogas en Alemania y Austria fueron destrozadas y saqueadas. Muchas fueron incendiadas y los bomberos recibieron órdenes de no apagarlas, pero previniendo que las llamas se expandieran a estructuras cercanas. Se rompieron las vidrieras de alrededor de 7.500 negocios judíos se confiscó la mercadería como botín. Los cementerios judíos fueron execrados. Multitudes de hombres de las SA que recorrían por las calles atacando judíos mataron a alrededor de 100 personas. Desesperados con la destrucción de sus casas, muchos judíos se suicidaron.

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Una sinagoga destrozada durante la Kristallnacht. Dortmund, noviembre de 1938

miércoles, septiembre 18, 2013

Sin pausa, con prisa

Hoy he hecho algo que me ha costado mucho hacer. Dar ese paso ha sido inusual. Pero si no lo hubiera dado, me hubiera arrepentido por no haberlo hecho.
Prefiero arriesgar a no hacerlo y lamentarme después.

Las locuras que se hacen por amor...

martes, septiembre 17, 2013

Entonces pasa él...



Entonces pasa él. Tan dulce, tan sereno, tan noble, tan guapo... Parece que no va a mirar y entonces en ese momento sus ojos miran. Profundamente. Y deseo retener ese momento. Porque en cuestión de segundos vuelvo a tocar el cielo con las yemas de los dedos.

Es amor. Cada instante de él es un instante de felicidad plena.

lunes, septiembre 16, 2013

Tantos lunes por llegar


Los lunes vienen y se van. Tan rápido como han llegado. En esta semana, concretamente el jueves, podremos hacer un alto en el camino, ya que es festivo en Santo Domingo. Lo que se agradece, porque tendré tiempo para proseguir con el álbum de Estados Unidos y para leer. Con el último libro de Julia Navarro me he enganchado de una manera frenética. Y, hablando de libros, me volví a hacer socia del Círculo de Lectores en el mes de agosto. Ya le dije a la comercial que le hacía el favor a ella, que no al Círculo. Me respectan la antigüedad de cuando estuve antes de darme de baja (unos quince años). Creo que mañana me traen el libro de bienvenida. Todo ha cambiado; pero en el momento en que se convierta en obligatorio me vuelvo a dar de baja. Aunque no fue eso por lo que me di de baja, sino porque cuando aún no existía una compleja normativa sobre la protección de datos personales, mis datos (e imagino que el del resto de clientes del Círculo) pasaron a varias empresas colaboradoras, una de ellas una compañía de seguros de nombre impronunciable, que osó en venderme un seguro de vida hace cinco años. Entre eso y las infinitas llamadas a casa instándome a comprar, opté por darme de baja. No me costó mucho, porque cuando me hice socia, aún menor de edad y falsificando la firma de mi padre, no existía internet, pero ahora, que todo se puede adquirir a través de este medio... lo de ser socia del Círculo de Lectores no me llama tanto la atención. Además, muchos de los libros (best sellers) que vienen en la revista bien me los he leído ya, bien los tengo en casa pendientes de lectura. De todas formas, creo que me quedaré con la Casa del Libro, que tiene más variedad y es donde he comprado literatura en los últimos años.
Me voy a soñar con mi ángel. Me pregunto si estará leyendo La hoguera de las vanidades. Espero que sí. Tendré que preguntarle la próxima vez que le vea. Si no mereciera la pena, no se lo hubiera dejado.

domingo, septiembre 15, 2013

El otoño ya casi está aquí


El otoño me trae su recuerdo. Aunque le conocí un verano hace ya algunos años, fue en el otoño cuando empecé a admirarle, a conocerle un poco. Cuando fui a su oficina por primera vez. Cuando subí a su coche por primera vez.
El crujido de las hojas otoñales me traen su imagen a la mente. La vendimia. San Mateo. El dulce sabor de unos bombones belgas y el aroma salado de una lejana playa del Mediterráneo.
El otoño llega en unos días.

La Ojrana rusa

Arresto de un propagandista, Illia Répin (1880-1892)

La Ojrana fue el cuerpo de policía secreta del régimen zarista en Rusia desde finales del siglo XIX hasta la caída del zarismo en Rusia.
La Ojrana formaba parte del Ministerio de Interior (MVD), ayudada por el Cuerpo Especial de Gendarmes. Su objetivo principal era garantizar la seguridad de la familia imperial; dadas las condiciones del país entonces; esto implicaba que buena parte de sus acciones se centrasen en la represión de actividades revolucionarias, especialmente por parte de los grupos anarquistas y socialistas que planeaban acabar con la dinastía Románov.
Puesto que buena parte de las organizaciones revolucionarias contaban con sedes fuera de Rusia, la Ojrana disponía de numerosos agentes a lo largo de Europa, especialmente en París, donde Pyotr Rachkovsky estuvo destacado (1884-1992); muchos de éstos operaban infiltrándose como topos o agentes provocadores en los grupos revolucionarios, manteniendo así informada a la oficina central de los planes de actividad e incitando a los combatientes a realizar acciones infructuosas, desesperadas o impopulares. Entre los agentes más destacados se encuentran el doctor Jacob Zhitómirsky, que llegó a ser colaborador íntimo de Lenin, Yevno Azef, Dmitri Bogrov, el Padre Gapón, quien lideró la movilización pacífica de obreros masacrada por la Guardia Imperial en el Domingo Sangriento de1905 y desde 1956 se especula de Stalin acusado por el espía Orlov. Asimismo, la Ojrana trató de someter el movimiento obrero mediante la creación de sindicatos controlados por la policía, una práctica conocida como zubátovschina.
Entre otras actividades obra de la agencia se encuentra la propaganda antisemita de los Protocolos de los Sabios de Sion y el caso Beilis.
El procedimiento normal de la Ojrana incluía la entrega de los prisioneros al poder judicial para su proceso de acuerdo a la ley, con su posterior ejecución o envío a campos de trabajo del lejano noreste siberiano conocidos como kátorgas. Sin embargo, bajo circunstancias especiales, los agentes disponían de licencia para llevar a cabo ejecuciones sumarias y torturas en caso de necesidad. La aplicación de estas últimas le valió a la organización una triste fama, superada ampliamente por la Checa en la misma Rusia soviética o en otros países como en el régimen Nazi, por la Gestapo o la Guardia Civil española.

La guerra del general Escobar

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Cuando comencé este libro, no estaba muy convencida de si me gustaría o no. Al autor le conocía de un libro infantil, Cucho, con el que disfruté años ha. Se me hacía extraño que un autor de novela infantil escribiera novelas de índole bélico. Pues ésta comienza con un consejo de guerra, pero con sus poco más de 200 páginas se lee rápidamente, y tiene un bien merecido premio Planeta.
Con esto quiero decir que, a veces, cuando cogemos una novela cuyo tema quizás no nos llame excesivamente la atención, finalmente puede terminar gustándonos tanto como para ser capaces de soltar una lagrimilla al final. Porque en esta novela, el lector lo último que pierde es la esperanza.
El lector, además, se solidariza con el protagonista, Antonio Escobar, que fue un personaje real que, por sus ideales, se mantuvo en la posición que le correspondía y por ello fue condenado por rebeldía y traición. Pero la gran personalidad del general Escobar engancha al lector.
Sobre la jerarquía militar, he tenido que preguntarle a mi padre, que en su época existía el servicio militar obligatorio. Por eso sé el capitán general es el mayor rango, pero que además hay cuatro tipos de generales, el coronel está más abajo y mucho más inferior es el rango de sargento. Sé que buscándolo por internet hubiera sido más rápido, pero mi padre incluso me ha dibujado las estrellas que todos estos oficiales lucen en la pechera del uniforme.
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Antonio Escobar

Antonio Escobar, que en realidad era coronel, pero fue ascendido a general del Ejército Republicano de Extremadura, nunca se consideraría después más que un sargento de tropa por el bando franquista. Fue hijo, hermano y padre de Guardias Civiles. Su padre murió en la Guerra de Cuba de 1898 con máximos honores.
Cuando estalla la Guerra Civil española en el 36, Escobar se encuentra en Barcelona, al servicio de la Generalitat. Como considera que su misión es defender el poder legal establecido, el 19 de julio de 1936 intenta sofocar todos los movimientos rebeldes surgidos por el bando de Franco. El coronel Escobar, que considera que es lo correcto y preciso para no traicionar a su conciencia, se mantendrá fiel a los gobernantes legítimos: Companys en Cataluña y Azaña como Jefe de Estado. Los Guardias Civiles fieles a la República se aunarán en un Ejército Popular, en el que habrá cuatro generales por zonas, y a Escobar se le ascenderá a general en la zona de Extremadura, donde entregará el ejército al general Yagüe (del banco franquista), que incluso le intentó ayudar a escapar al extranjero.
Escobar, fiel a sus ideas, prefiere quedarse en España. Tras pasar unos meses en una prisión madrileña, se le enviará a Barcelona, donde será juzgado en un consejo de guerra por traidor a la Patria, y con la sentencia será fusilado el 9 de febrero de 1940. Pero su muerte llevará todos los honores militares. Incluso en el bando franquista era admirado.
¿Cuál es la guerra de la que habla en el título? Porque en realidad no habla de la Guerra Civil, sino que se refiere al conflicto interior que mantiene el protagonista: ¿traicionar a la Patria franquista –que aún no había sido creada- o traicionar a su conciencia? Esta disyuntiva nos da una idea de la enorme personalidad de Antonio Escobar.
El libro está escrito en primera persona, muy cervantino, ya que el protagonista cuenta toda la historia desde la celda antes del consejo de guerra y de ir al paredón. Nos habla de su familia, de hijos y hermanos que lucharon en bandos diferentes, nos habla de sus amores, nos habla de su contacto con las altas esferas del poder de la IIª República.

Y, pese a que el lector intuye cómo va a acabar el libro, no deja de sorprendernos con una lagrimilla al final. ¡Qué manera de desaprovechar mentes privilegiadas y personas tan válidas! En cierto modo, me recuerda un poco a Lorca, a quien también le dieron la oportunidad de escapar al extranjero y que sabía que le iban a fusilar incluso antes de que fueran a buscarle. Pero prefirió afrontarlo todo de cara. La pronta muerte tanto de Lorca como de Escobar, siempre coherentes con su ideología y escuchando la voz de sus conciencias, se terminan convirtiendo en héroes. 

sábado, septiembre 14, 2013

Amanecer


Hoy he visto amanecer, porque mis ojos han despertado a las siete de la mañana. Veía el añil del horizonte surcando los tejados que, lentamente, iba clareando.
Me encanta abrir los ojos y enfrentarme al nuevo día... con la persiana levantada. A mi ángel de mirada perfecta también le gusta dormir con la ventana libre. Despertar con la luz del sol.

viernes, septiembre 13, 2013

La Noche de la Séptima Luna



No soy muy amiga de la novela romántica, pero de vez en cuando leo rápidamente alguna porque suelen ser "folletines" de lectura fácil y final feliz. Y cuando digo "folletines", me refiero a que es tan rápida la lectura que en unos pocos días posiblemente lo hayas terminado. Después de ésta, pasará mucho tiempo hasta que vuelva a coger un libro de este tipo. Y, para más inri, tanto la contraportada como el canto del libro son de color rosa chicle. Por si tienen que llamar un poco la atención.
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Paisaje de la Selva Negra

Según una antigua leyenda de la Selva Negra, durante la Noche de la Séptima Luna, Loken, el dios del mal, sale de su morada para hacer travesuras. La gente sale a las calles enmascarada y disfrazada y la locura se hace eco en todos los corazones. No se recomienda que las jóvenes salgan solas porque podrían ser soliviantadas.

Helena Trant es una joven inglesa, aunque de madre alemana, que es enviada durante cuatro años a estudiar a un selecto colegio para señoritas en las profundidades de la Selva Negra. El mismo colegio donde unas décadas antes estudió su madre. Con un talante impetuoso, un día salen a los bosques de excursión y cae la niebla, por lo que Helena se pierde. Un caballero que aparece por allí la recoge y pasa la noche en el pabellón de caza del hombre. Él se hace llamar Sigfrido, como el héroe de las leyendas alemanas. Helena había perdido a su madre y, poco tiempo después, tiene que volver a Inglaterra porque su padre está muriendo.
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Lago en la Selva Negra

En Oxford, dos tías suyas se harán cargo de la casa y le enseñarán las tareas domésticas imprescindibles, pero ella sigue pensando en el caballero alemán. Así que cuando una prima lejana de su madre, Ilse, y su achacado marido Ernst van a visitarla a la librería del padre y la proponer volver a Alemania como acompañante del hombre, que se encuentra enfermo del corazón, Helena no lo duda ni un segundo. En casa de Ilse presenciará por primera vez la Noche de la Séptima Luna y, aunque es desaconsejable que las dos mujeres salgan solas, ellas lo hacen. Entre la multitud se pierden y Helena se encuentra con Sigfrido, que la reconoce y la monta en su caballo para llevársela de nuevo al pabellón de caza. Ella, preocupada por Ilse, decide volver al pueblo y dos días después contrae matrimonio con Maximilian, que es como en realidad se llama el duque. Después de una pequeña luna de miel de tres días en el pabellón de caza, asuntos de mayor interés reclaman al joven, que se tiene que marchar, mientras la joven Helena tiene que volver a casa de Ilse y Ernst, que llaman a un médico y le dicen que todo ha sido un sueño, que en realidad ella fue violada en la Noche de la Séptima Luna. Ella no puede creérselo y cuando pasan los meses comprende que se ha quedado embarazada, pero su estado de buena esperanza le hace sentirse feliz. Después de dar a luz, le dicen que su hija ha nacido muerta, e incluso le muestran el pequeño cadáver. Cuando ha pasado un tiempo prudencial, ella decide volver a su ciudad natal, donde le sale otro pretendiente, pero ella no puede casarse porque ya tiene un marido.
Nueve años después, Frau Graben se encuentra visitando Oxford, pero en realidad ha ido a buscar a la joven y la ofrece dar clases de inglés para los hijos de un conde alemán. Lo que ella no sabe es que volverá a encontrarse con Maximilian, que el conde es primo de éste, y Maximilian el futuro heredero al trono. Pero Max está casado y tiene un hijo. Sin embargo, Helena terminará descubriendo que uno de los niños, Fritz, es en realidad su verdadero hijo, que la engañaron cuando dio a luz. Helena y Fritz tendrán que enfrentarse a las intrigas de la nobleza, con ayuda de Frau Graben, se enfrentarán al malévolo conde Fréderic, que desea todo lo que desea el conde Max, pero sobre todo quiere arrebatarle el poder.
Al final todo se arregla bien.

Me ha traído recuerdos de mis visitas a Alemania, lo que me ha hecho disfrutar nuevamente de sus paisajes, del goticismo de la Selva Negra, de sus leyendas, de su gente...
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Burg Hohenzollern, Selva Negra

jueves, septiembre 12, 2013

La vuelta a la rutina


Aunque los días ya sean casi otoñales, aunque hoy brille el sol en Ezcaray, y aunque apenas haya gente por las calles, recuerdo nostálgica a la gente que poblaba estas calles hace unas pocas semanas. Y, sin embargo, prefiero esta rutina, esta tranquilidad que llega tras el verano. Volver a escuchar a la misma gente de siempre, visitar los mismos sitios, disfrutar de los momentos solitarios, de las noches fantasmales e incluso de la llegada del invierno que aún está por llegar.
La rutina a veces se agradece.

Desaparece Correos de Lobete

Venía en la primera plana del periódico: empieza la demolición del edificio de Lobete que durante años albergó la oficina principal de Correos de Logroño. En realidad, no era la oficina central, pero sí una de las más transitadas.
Deja una sensación de vacío, de no vuelta atrás...

Contaba con 18 años y la ilusión de unos estudios fuera de casa que estaban por llegar. En la esquina frente a Correos repasé una vez más los documentos que había rellenado unas horas antes, con la insignia de una universidad en una esquina, y dos lenguas: castellano y vasco. La insignia era -e imagino que lo seguirá siendo- un mapa del país vasco en cuatro partes a modo de piezas de puzzle.
Universidad del País Vasco. Primera opción: periodismo, Lejona (o Leioa, según qué idioma prefieras). Segunda opción: Salamanca. Si tengo que elegir, que me acepten en Salamanca. Creo que puse Hispánicas de segunda opción y Magisterio en la tercera.
Entonces entré en Correos y envié la preinscripción para la Universidad del País Vasco.
En realidad era un edificio oscuro, algo siniestro y con olor a puro, quizás un tanto rancio. Pero era uno de los signos de identidad de Logroño.
Primero fue la antigua estación de tren, de aquellas de la era franquista que hay en cualquier ciudad de nuestra geografía: son todas iguales, pero tienen su aire de otro tiempo. Ahora es el edificio de Correos. ¿Qué será después?

La aceptación del País Vasco llegó unos días antes que la de Salamanca. Y al final estudié lo que quería en la ciudad que siempre había soñado.

miércoles, septiembre 11, 2013

11 de Septiembre, lejos de Nueva York

No hace tanto que estuve y parece todo tan lejano... 
Nueva York es una ciudad impactante, pero ya no resulta tan lejana. Hoy es el aniversario de aquel fatífico día en que unos terroristas locos acabaron con las torres gemelas y con la moral de los americanos por los suelos.
Cuando hoy veía las noticias, ya no me resulta tan lejano, pues no hace ni tres meses estaba paseando por las calles neoyorkinas.
Siento cierta nostalgia. Cada vez que me pongo el pijama de Emmanens, cuando mis compañeras me dicen: "¿Otros Levi's? Estos no son los del otro día", cuando me pongo la camiseta de Hard Rock Nueva York. Pero también cuando abro el álbum a medias y decido seguir por una ciudad cualquiera, sin deseo de terminarlo nunca, como si hubiera dentro de mí un deseo efervescente de continuidad, de estar siempre reviviendo aquellos mundos.
Sí que me fascinó Nueva York. Sí. Y hoy sólo tengo que poner las noticias de la televisión para volver a pasear de nuevo por sus calles.

martes, septiembre 10, 2013

La Rosa de Alejandría


23 años y unos meses después de haber recibido este libro como regalo, me hubiera gustado haberlo leído mucho tiempo atrás para poderlo haber comentado con la persona que me lo entregó como regalo y cuya dedicatoria me brindó. Sin embargo, no puede ser, ni vale la pena lamentarse por aquello que no puede ser. Mi tío, esté donde esté, sabrá mis percepciones al respecto y sabrá que he engullido cada página de esta novela de Vázquez Montalbán como si fuera lo último que iba a hacer cada día.
No recuerdo haberme leído nada antes de Vázquez Montalbán, pero su nombre suena como el de un literato de peso. También había oído hablar de las peripecias del detective Pepe Carvalho, que no lo asociaba tampoco a este autor, pero es cierto que me habían hablado antes de él y me habían recomendado toda la serie de las historias del detective literario.

Vázquez Montalbán se disfruta, por supuesto que se disfruta. Es buena literatura, sin más. Sin caer en lo rebuscado, el libro que me acabo de terminar tiene una prosa muy elaborada, con unas descripciones que hacen gozar al lector. Y, después de éste, espero no sólo leerme todo lo que caiga en mis manos sobre el célebre protagonista, ese detective erudito en el comer y con olfato de sabueso que siempre lo resuelve, que no es otro que Pepe Carvalho, sino que además me leeré todo lo que caiga en mis manos sobre este autor. Cuando se lee buena literatura, es de ley reconocerlo. Y yo me quito esta noche el sombrero con Vázquez Montalbán.

La Rosa de Alejandría de la novela es un barco, un barco mercante que cruza el Atlántico desde Barcelona hasta el Caribe. En el barco se descubre una gran camaradería entre los oficiales, que se burlan de un capitán Tourón que canta y se disfraza de mujer en la oscuridad de su camarote.
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Port of Spain, isla de Trinidad

Esta novela comienza con dos líneas paralelas que terminarán encontrándose y que están estrechamente relacionadas. La primera de ellas es un marino que se encuentra, supuestamente de descanso vacacional, en el paraíso de Trinidad y Tobago. Sin embargo, el paraíso que él buscaba se ha convertido en aires de tormenta, lo que hace que las idas y venidad por la isla de Trinidad le resulten arduas y aburridas, tanto como para visitar una y otra vez la misma playa, en el mismo taxi conducido por un hindú y con el mismo cielo gris. Pero él tiene una pena muy grande dentro, una pena que sólo descubrimos al final, cuando ya todo ha pasado. Ginés Larios se mete entre las olas del mar en la playa de Port Spain para gritar al cielo el nombre de su amada Encarna.
Unos días después de su vivencia en soledad, un oficial de a bordo viene a buscarle para informarle que el Rosa de Alejandría va a partir hacia Barcelona.
Pepe Carvalho es contratado por unos familiares de su novia Charo para que descubra al asesino de Encarnación, una mujer de Águilas (Murcia) que se casó con un hombre muy rico de Albacete, y cuyo cadáver apareció descuartizado antes de que acabara el año 1983. Uno de los personajes que le contrata y quien le va a pagar ¾ partes de su minuta es el autodidacta, un hombre que vive en la trastienda llena de libros de una tienda de electrodomésticos en Barcelona.
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Albacete

El detective descubre que la bella Encarnación tenía una doble vida. Para ello irá por tierras de Albacete, hasta que encuentre a un viudo postrado en cama, vigilado por una cuadrilla de maleantes y putas que sólo quieren aprovecharse de él. Viajará hasta Águilas, donde hablará con Paquita, la mejor amiga de Encarna y la prima de Ginés Larios, que desconoce que su amiga de infancia ha fallecido. Así, volverá a Barcelona, a la ciudad que cada tres meses Encarna visitaba “por cosas de médicos”, y allí descubrirá el detective la doble vida de la mujer. En Barcelona ella se reencontró de nuevo con Ginés, un pretendiente del pasado, y reanudaron su relación. Cada tres meses, cuando el Rosa de Alejandría entraba en el puerto de Barcelona, Encarna se reencontraba con Ginés. Pero a ella no le satisfacía al cien por cien esta relación, por lo que cuando el autodidacta le ofrece una casa de su propiedad que se encuentra vacía y a cambio le ofrece a Encarna espiar en la habitación de al lado sus relaciones sexuales (como un voyeur), ella acepta. Con el tiempo, el autodidacta le propondrá que acuda a una casa de contactos, con el fin de reencontrarse con otros hombres que se encontraran solitarios. Pero un día Ginés descubre que el hombre que ha salido de la casa no es el marido de Encarna, se enfurece tanto que la asesina a golpes, mientras el autodidacta lo ve todo desde la habitación de al lado. Así se lo cuenta a Pepe Carvalho, que llega a la siguiente conclusión:

Siempre llego a saber tanto como el asesino y se lo cuento todo a mi cliente. Incluso en este último en el que mi cliente sabía más que yo y lo seguirá sabiendo siempre, incluso sabe más que el asesino, pero como si no”.

Lo último que hace Pepe Carvalho es acudir al puerto de Barcelona a tiempo de ver cómo llega el Rosa de Alejandría y se llevan esposado a Ginés Larios, que parece buscar entre la gente del puerto una cara que ya no está presente. Como tantas otras veces.
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Puerto de Barcelona

lunes, septiembre 09, 2013

Siempre quedará un rincón para soñar

En cada minuto que pasa siempre hay un rincón para soñar. Septiembre es un mes para soñar. El otoño nos lleva a la nostalgia de los días estivales que se fueron, a la melancolía de los días de lluvia. A quitar suavemente el pelo de sus ojos, mirarle y susurrarle lo guapo que está, y caminar juntos haciendo crujir las hijas de arce secas bajo nuestros pies...

domingo, septiembre 08, 2013

Siempre hay una llama encendida

Como casi siempre compro los libros que quiero leerme, es extraña la sensación de coger un libro antiguo. En mi casa tengo muchos, que poco a poco voy cogiendo para leérmelos finalmente. La mayoría son regalos de un tío que estaba casi ciego y cuando ya no los podría siquiera releer me los regalaba.
Mi tío falleció el 24 de enero del año pasado cuando, de repente, se le paró el corazón. Tenía 80 años. Entonces recordé uno de los muchos libros que aún no me he leído. Pasé mis dedos por la dedicatoria de un Día del Libro de 1992.
"Para que se inicie en la lectura" escribió. Y es como si hubiera sabido que finalmente leería. Porque en el 92 yo no leía un solo libro. Ése fue el año en que comencé a leer, pero también comencé a escribir.

Los libros viejos tienen un nosequé oculto tras sus páginas amarillentas. Huelen a paja seca, motas de polvo se desprenden de sus páginas y eres consciente de que otras manos, ya inertes, pasaron a través de sus páginas y su imaginación voló por ellas antes que la tuya. Impresionantes son las sensaciones de leer los libros viejos, heredados de personas que quizás ya no estén entre nosotros. Ya no volverán aquellas manos a escribir dedicatorias y, por ello, esos libros que las contienen son tesoros de belleza incalculable. Como éste.

De momento y mirando con nostalgia hacia una tarde dominguera encapotada de gris, volveré a las páginas amarillentas del libro de la dedicatoria.

sábado, septiembre 07, 2013

De boda

Hoy ha sido un día de celebración. Porque se ha casado un primo lejano. Era la única boda que tenía este año, así que la he pillado con ganas.
Aunque por la noche ya no tengo pies para seguir bailando.

viernes, septiembre 06, 2013

La casa de Riverton


Me he leído tres libros de la autora y dos de ellos han resultado ser muy tediosos, con una trama lenta, casi soporíferos (habían de ser soporíferos cuando me entraba el sueño y me quedaba irremediablemente dormida sin llegar a un punto y aparte).
El primer libro que me leí de esta ahora fue El jardín olvidado. Me gustó tanto que pensaba que el resto bien podían estar a la altura. Y suele ser ése el mal de los novelistas: que escriben una novela demasiado buena, por lo que el resto que escriben ya no estarán a la altura.
Después llegó la novela de Las horas distantes y creo recordar que me decepcionó enormemente. No sé si le daré una oportunidad al último libro que escribió, El cumpleaños secreto.
Con esto no quiero decir que escriba mal, porque no es así. De hecho, escribe de maravilla, pero se detiene tanto en describir que a veces desvaría en las descripciones, por lo que al lector le resultan las tramas algo soporíferas. Y tan lento como es el esquema argumental de La casa de Riverton. El final es, quizás, lo mejor del libro. Reconozco que he estado a punto de dejarlo en varias ocasiones y al final no me arrepiento de no haberlo hecho.

Podría dividirse en libro en dos hilos argumentales, porque son dos historias diferentes, aunque entrelazadas por un personaje central: Grace Bradley. Por una parte, una de las historias transcurre en la época en que Grace era una ingenua joven que entró a servir a la casa Riverton Manor a principios del siglo XX. Por otro lado, en 1999, Grace se encuentra recluida en una residencia de ancianos, esperando el momento final, y una cineasta norteamericana se pone en contacto con ella para rodar una película sobre un suicidio en Riverton en 1924. Entonces Grace comienza a recordar y es cuando se nos muestran las dos historias de una forma paralela.

Grace es muy joven cuando entra a servir a Riverton por orden de su madre enferma, que también sirvió en la mansión. Desde el primer momento, Grace y debido a su edad creará unos lazos muy fuertes con la hija mayor, Hannah, que compartirá incluso secretos con ella. Hannah y sus hermanos, David y Emmeline, juegan a algo secreto a lo que llaman El Juego. Nadie puede saber sus secretos más que ellos tres. Pero un día, cuando David está estudiando, llega en Navidad con Robbie Hunter, un amigo que quiere ser poeta. Emmeline se enamorará de él, pero Hannah se aleja de él al comprender que con su presencia en la casa los tres hermanos no podrán disfrutar juntos de El Juego. Poco después estalla la Iª Guerra Mundial y los dos muchachos se alistan, con tan mala suerte que David muere por una bala que se encontró en su camino. Desde entonces no sabrán nada de Robbie. También fallece en la guerra el primogénito de la familia y, poco después, será lady Violet la que no pueda soportar seguir viviendo. Con su hijo menor, lord Frederick, la casa comenzará a caer en una lenta decadencia. Frederick, que es el dueño de una fábrica de automóviles, perderá todo en el incendio de esta fábrica y sólo puede salvar la situación casando a su hija Hannah con Teddy Luxton, el hijo de Simion Luxton, el hombre de la competencia, que desea hacerse además el dueño de Riverton. Hannah se marchará a vivir con su flamante marido a Londres, donde se aburrirá y donde se encontrará bajo las órdenes de la malvada cuñada Deborah. A Londres se llevan a la leal doncella, Grace, que intentará hacer feliz a su señora. Pero en cierto momento, aparece en su casa de Londres un viejo conocido, R.S.Hunter, el poeta. Hannah y Robbie se enamorarán y ella conseguirá eludir las obligaciones de su casa, con ayuda de la fiel Grace, para verse a escondidas con el poeta, hasta que su cuñada descubre el secreto de Hannah y la obliga a dejar de verlo. En ese momento, Robbie comienza a salir con Emmeline, para poder seguir disfrutando de Hannah.
Grace tiene que volver al pueblo cuando muere su madre. En el cementerio descubre a lord Frederick, y entonces ata cabos y comprende que el padre de Hannah está allí porque ha querido ir a despedir a la que una vez fue su amante. Y Grace comprende que Hannah es, en realidad, su medio hermana.
Con la muerte de lord Frederick, Teddy Luxton decide marchar a Riverton Manor con su esposa y su hermana, con el fin de remodelar la casa y comenzar a hacer fiestas.
Es la fiesta de San Juan de 1924 cuando Hannah ha decidido escaparse con Robbie y hacer su propia vida. Le deja unas cartas a Grace, que cree que quiere suicidarse y busca a Emmeline entre la gente, que descubre la verdad sobre su hermana y Robbie, pues Emmeline también se ha enamorado de Robbie. Hannah se hará con la pistola que lleva casualmente Emmeline en una chaqueta masculina y tiene que decidir entre su hermana y su amante. Finalmente termina asesinando a Robbie y Emmeline lo hará pasar por un suicidio cuando lo encuentren.
Hannah caerá en una gran depresión y se convertirá en una solitaria. En realidad, su alma ha muerto. Los amigos le recomiendan a Teddy que lo que necesitan es un hijo. Y de la relación nacerá Florence, pero la niña se parece a su padre real, Robbie. Por lo que Deborah y Teddy deciden enviarlo con unos parientes a Estados Unidos.

Ursula decide recrear la historia que tantas veces le ha contado su abuela Florence en una película de cine. Viene incluso al estreno a verla. Para ello, necesita charlar con la única persona que aún vive y conoce los hechos tal y como ocurrieron. Grace en principio no quiere saber nada de la cineasta, aunque al final esperará con impaciencia sus visitas. Porque terminan convirtiéndose en grandes amigas.

Grace muere muy dulcemente. Con sus recuerdos.

jueves, septiembre 05, 2013

La tormenta en medio de la oscuridad

Lo peor de las tormentas no es el agua ni los truenos. En cierto momento me he quedado sin luz, he mirado por la ventana y estaba todo inmerso en una terrible negrura. Ni siquiera se ven las estrellas en el cielo, tapadas por los nubarrones otoñales que han traído la tormenta. Ya no es como aquellas, lejanas ya, tormentas de mediados de julio, como esas tormentas veraniegas que yo adoro. Ya no es como aquello. Ahora ya vienen con un aire frío.

Me pregunto cuándo vendrá la luz. Si no llega pronto es muy posible que tenga que ir a dormir sin saborear las últimas páginas de ese libro que estoy a punto de finalizar. Quizás tenga que irme a soñar con él y mañana… Mañana será otro día.

miércoles, septiembre 04, 2013

El declive del verano



Hoy no debería estar en la oficina, pero como hay personas de vacaciones, no me queda más remedio. Eso sí, estoy como si estuviera en una terraza de verano, al dar el sol en el cristal y con la puerta abierta. Invitando a entrar.
Ya no se ve el jaleo de gente que pasaba junto a la puerta hace tan sólo unos días. Ya se han ido casi todos: a Barcelona, a Madrid, a Bilbao, a Vitoria... Quedamos mi amor y yo. Quedamos ese ángel de mirada perfecta y sonrisa adorable y yo. No necesito más.
Acaba el verano, pero mientras esté él cerca siempre será verano.

martes, septiembre 03, 2013

Los días que son


Me encuentro mirando al mes pasado con un poco de nostalgia. Las piscinas ya han cerrado sus instalaciones, aunque el bar se mantenga abierto durante el resto de este mes, el ajetreo de agosto ha desaparecido y ha dado lugar a una apacible tranquilidad. Me gusta tomar una cerveza allí a última hora de la tarde, pensar en ese ángel de mirada perfecta y soñar con los ojos abiertos. Eso es paz.

lunes, septiembre 02, 2013

Cerca de la luna

Cada vez que pienso en él estoy más cerca de la luna, tanto que algún día la alcanzaré y me encontraré en medio de un firmamento estrellado... junto a él.

domingo, septiembre 01, 2013

Septiembre

Con septiembre llega la calma que sucede a la tormenta. Los últimos veraneantes se marchan ya hoy, por lo que para mí el nivel se trabajo va a disminuir. Ya no será tan ajetreado.
En septiembre llegan las fiestas de Gracias y Hermosilla, pero también las de San Mateo en Logroño.
En septiembre empieza el otoño y quiero hacer crujir las hojas de arce secas bajo mis pies... junto a él.