Cuando cierro los ojos siempre recuerdo su imagen, esos rasgos perfectos, adorables, esos ojos penetrantes que con sólo una mirada me hacen estremecer. Llevo unos días sin verle y me da la sensación que han pasado meses desde el último día que me crucé con él (el viernes, creo).
Debería irme a soñar con él... Es un buen momento. Ahora que su recuerdo está tan presente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario