Un gaditano me ha preguntado si el gallo y la gallina del gallinero de la catedral de Santo Domingo son de verdad, ya que están sincronizados para cantar el "kikirikí" justo cuando termina el coro o cuando el sacerdote hace una pausa para hablar.
Y hablando del sacerdote... ¡menuda reprimenda me echó en cuanto vio que hacía una foto al gallinero!
-Están prohibidas las fotos con flash para todo aquello que sea patrimonio.
Ahora bien, al sepulcro del Santo sí que se le puede flashear (para mí tiene más valor artístico que el gallinero; creo que es de mármol).
Pero la foto la hice.
1 comentario:
¡Qué cosa más curiosas se encuentra uno por el mundo!
No había oido hablar nunca esto del canto del gallo, aunque tampoco es de extrañar, ya que los pobres animalitos están siempre dispuestos -por las buenas o por las malas - para cualquier ocurrencia que tenga el más insospechado de los humanos.
Un beso K.
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