No es un buen momento para escribir una reseña, pero esta novela ha sido capaz de hacerme desconectar de la realidad cercana. Me ha enganchado de una manera atroz.
Dos días me ha durado esta novela. Nos encontramos ante la nueva Elena Ferrante española, una mujer que escribe una novela de éxito y que todo el mundo desconoce su rostro (seguramente en un tiempo se terminará descubriendo, como pasó en Italia con Elena Ferrante). El misterio de la autora rodea la novela, pero no hace falta el misterio para decir que la novela es buenísima, que engancha desde el primer capítulo, y nos deja con un regusto final que insinúa continuaciones con la inspectora Elena Blanco como protagonista.
Desde el primer momento en que empecé a leer no pude parar.
Quinta de Vista Alegre, Madrid
Susana Macaya es una joven medio gitana medio paya que está a punto de casarse. Se ha criado como paya y se va a casar con un joven payo de nombre Raúl. Su padre Moisés, el gitano, no se lleva bien con el yerno y además ha descubierto que su hija no está enamorada de ese joven, ni él de ella.
Cuando el cuerpo de la joven aparece en la abandonada Quinta de Vista Alegre, de Madrid, y el homicidio recuerda al de otra joven que fue asesinada en circunstancias similares, también a punto de casarse, la policía de Carabanchel avisa a la Brigada de Asuntos Criminales (BAC). Así se descubre que la joven asesinada siete años atrás era Lara Macaya, la hermana mayor de la nueva víctima, también a punto de casarse. En los dos crímenes aparecen tres incisiones en el cráneo por donde han introducido unos gusanos "barrenadores" que se comen cualquier tejido vivo que encuentran a su paso. Pero lo más curioso es que el asesino de Lara, Miguel Vistas, se encuentra en prisión desde entonces, además de que en las dos situaciones hay diferencias significativas.

Pintura de Tamara Lempicka
Para la inspectora Elena Blanco supone un reto descubrir si tienen un inocente en la cárcel desde hace siete años o si hay un imitador en el segundo crimen. Antes de que la noticia de los crímenes vea la luz en los medios de comunicación, Miguel Vistas recibe la visita de un abogado mediático para culpar al Estado de su error. Elena descubre que la investigación anterior fue supervisada por Salvador Santos, un policía retirado y con alzhéimer, que es como un padre para Ángel Zárate, un joven que acaba de incorporar a su Brigada.
Zárate es el típico policía torpe que patrulla desde la comisaría de Carabanchel, uno de los primeros en llegar al lugar del crimen, y se enfada cuando delante de sus ojos el expediente lo va a llegar la BAC, así que se presenta en sus oficinas y Elena lo incorpora para darle una lección: que un asesinato no es un juego.
Zárate no soporta además que quieran culpabilizar a su mentor por haber hecho mal su trabajo en el pasado e incluso intentará robar pruebas.
Mientras tanto, Miguel Vistas está a punto de salir de la cárcel, encuentran larvas en el apartamento de su anterior abogado Jáuregui y el cerco se estrecha alrededor de Moisés Macaya...
Además contamos con el drama particular de Elena Blanco, una mujer que tuvo un hijo y lo secuestraron ocho años atrás. Desde entonces, ella sigue buscándole, mientras su ex marido ha rehecho su vida, bebe grappa como una cosaca, es adicta al sexo en grandes todo-terrenos, pero es muy buena en su trabajo.
Magnífica novela. Siento curiosidad por la autora. Yo creo que es una mujer nacida en Madrid, ya que se mueve por Madrid como pez en el agua.
LA AUTORA:
Carmen Mola es un seudónimo. Vive en Madrid. La novia gitana es su primera novela y, antes de su publicación en Alfaguara Negra, ha sido contratada por cuatro prestigiosas editoriales de Alemania, Francia, Holanda y Noruega en un fenómeno sin precedentes en la novela policíaca española.
EL LIBRO:
Título original: La novia gitana
Autora: Carmen Mola
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en mayo de 2018)
Número de páginas: 403
ISBN: 9788420433189
Valoración: 10/10
RETOS:
No hay comentarios:
Publicar un comentario