Casi a medianoche me siento frente al ordenador y me pregunto dónde han quedado las horas de este día. Y es que se me pasan los días tan rápido... Estamos a un paso del verano y dicen que en víspera de vacaciones todo va más lentamente. Pero no...
A veces siento a mi abuela como si cerca de mí revoloteara una mariposa, y me estremezco, pero la recuerdo con cariño. A veces es duro dar rienda suelta a tantos recuerdos. Y otras veces prefiero estar trabajando y con la mente centrada en otras cosas.
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