Hacía tiempo que no me tomaba un libro con tanta calma. Habitualmente un libro de estas dimensiones suele durarme una semana o diez días, pero en este caso decidí seguir mi ritmo y disfrutar al cien por cien de la novela, una novela que viajó conmigo a Madrid y ha estado últimamente conmigo en Logroño. Pero hoy me había propuesto terminarla. Y estoy encantada, básicamente porque me gusta mucho la novela histórica, porque toca una parte de la historia archiconocida, y ciudades que me tienen enamorada.
Así que he disfrutado muchísimo, y creo que he disfrutado si cabe más porque he leído a un ritmo más lento de lo habitual, saboreando cada palabra e imaginando cada anécdota. Pero esta tarde he cogido carrerilla y he llegado al final, que me deja un sabor agridulce, como siempre que termino una buena novela.
[Mozárabes: Cristianos que vivían pacíficamente en los territorios de Al-Ándalus.]
La historia comienza en el año 954 en la ciudad musulmana de Córdoba. Hispania está dividida por los reinos cristianos al norte, separados por la Marca Hispánica del reino del sur, Alándalus, gobernado por un belicoso Abderramán III. Es una época de guerras y los reyes y condes cristianos temen a Abderramán, pero el gran guerrero musulmán está viejo y los cristianos esperan que le suceda su hijo para luchar contra Alándalus. En el norte, además, comienza a proliferar el peregrinaje hasta Compostela, por lo que se construirán iglesias y catedrales a lo largo de todo el Camino de Santiago, todo ello por el temor al año 1000, porque los cristianos creían que el mundo terminaría con el cambio de milenio, lo que les lleva a ser más piadosos.
Por su parte, Córdoba es una ciudad floreciente, posiblemente la ciudad más importante de Europa en el siglo X. El califa Abderramán, tras haber aplacado a los caballeros cristianos, recluido en su palacio de Medina Azahara, permite que convivan en la ciudad las diferentes religiones, lo que conlleva un enriquecimiento cultural sin igual en todas las artes, amén de todos los eruditos que recababan en Córdoba desde los más recónditos rincones con el fin de mostrar sus enseñanzas: médicos, astrólogos, magos, etc.
En esta ciudad nace Asbag aben Nabil, un inteligente joven criado en el barrio cristiano que pronto entrará en el scriptoria de una basílica cristiana para aprender los secretos de los copistas, donde comienza a sobresalir en sus iluminaciones de los códices. Además, Asbag aprende con relativa facilidad varios idiomas, que plasmarán su futuro. Asbag es el mozárabe que da título al libro.
En cierto momento, Asbag es enviado al palacio de Medina Azahara donde conocerá en persona al príncipe Alhaquén, un príncipe que se ha recluido en su biblioteca y que tiene su propio scriptorium. Gracias a un códice encargado por el príncipe, Asbag y todos sus copistas serán enviados a palacio.
Cuando muera el califa y le suceda Alhaquén II, Asbag se convertirá en un consejero del nuevo califa, un hombre pacífico que mantendrá el reino lejos de cualquier discordia.
En ese tiempo, Asbag coincidirá con un intrépido joven, Abuámir, un estudiante de leyes musulmán, cuya importancia histórica será muy importante con el paso de los años. Abuámir se convertirá en amante de la sayida Subh, en administrador de su casa, consejero del califa, jefe de sus ejércitos, cadí de Sevilla y Niebla, tanto como para que cuando Hixén, el heredero del califato, sea relegado a un lado, convirtiéndose así Abuámir en Almansur, el azote del cristianismo, el guerrero capaz de llegar hasta Santiago de Compostela, arrasar la ciudad y únicamente respetar el sepulcro del Santo al encontrarse a un hombre de Dios rezando. Eso ocurriría en el año 997.
Volviendo al mozárabe, Asbag se ha convertido en un obispo cristiano designado así por el propio califa Alhaquén II. Después de varios años intentando hacer el Camino de Santiago, por fin puede ponerse en marcha. Y aquí comienza la andadura del mozárabe, porque no sólo no llegará a Santiago, sino que su viaje se convertirá en una odisea: capturado por los vikingos antes de llegar a Santiago, le embarcarán hasta Jutlandia donde es relegado a la categoría de esclavo y unos monjes cristianos le compran; de allí y en su intento por regresar a Hispania, pasará un tiempo en la corte del gran Otón I del Sacro Imperio Romano Germánico, donde marchará hasta Constantinopla junto a otro monje, van como embajadores para buscar una princesa bizantina para el heredero germánico y así mantener unido el Sacro Imperio; tras conseguir llevarse a una princesa (Teofano) recalan en Roma y conocerá cómo se administra la curia romana; después de varios años allí donde conoce a un monje de Cluny, deciden marchar por los Alpes hasta Santa María de Ripoll, pero en la Provenza Francesa son hechos prisioneros por unos sarracenos, y Asbag será "vendido" al emir que gobierna en Sicilia, que en cuanto descubre la cultura del obispo, le otorga la educación de su hijo. Asbag se encariña con el niño y se quedará en Sicilia veinte años. Pero cuando el joven se convierte en emir le otorga la libertad y pone a su disposición un barco para enviarle nuevamente a Roma. Allí Asbag será ascendido a arzobispo y el consejero del emperador Otón III le pondrá un barco para regresar a Cataluña. Los condes catalanes le explican la situación de Córdoba y de los reinos cristianos y Asbag comprende que tiene que regresar a la ciudad que le vio nacer, no sin antes visitar Santa María de Ripoll.
Cuando llega a Córdoba le horroriza el ejército de Almansur, es capturado y se enfrentará al propio Abuámir, que le insta a abandonar Córdoba. Asbag ha descubierto que el ejército de Almansur tiene cabecillas cristianos y que el cabecilla cordobés quiere destruir Compostela.
Seguramente me dejo muchas cosas. Me ha recordado a las clases de Historia, y también de Arte. También he recordado ciudades que he visitado y el legado que los musulmanes dejaron en nuestro país. Es obvio que no es un libro para leer rápidamente, ya que hay mucho marco histórico. Me viene bien para refrescar cosas.
EL AUTOR:
Jesús Sánchez Adalid (1962, Villanueva de la Serena, Badajoz) se licenció en Derecho por la Universidad de Extremadura y realizó los cursos de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció de juez durante dos años, tras los cuales estudió Filosofía y Teología. Es licenciado en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca.
Ha recibido importantes galardones como escritor: Premio Fernando Lara 2007, Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2012, Premio Troa Libros con valores 2014, Premio Abogados de Novela 2015, Premio Grada de Cultura (2011), Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza (2011), Premio Diálogo de Culturas (2013), Premio Hispanidad (2013) y en 2017 el prestigioso Premio Arcobaleno que otorga en Italia la "Bottega dell'Arte".
Además, ha sido distinguido con la Medalla de Extremadura en 2009, el máximo galardón de la comunidad, y es académico de número en la Real Academia de las Artes y las Letras de Extremadura, cuya biblioteca dirige. También es patrono de la prestigiosa Fundación Paradigma Córdoba, cuyo fin esencial es recordar los ejemplos positivos de convivencia entre las tres religiones abrahámicas: judía, cristiana y musulmana, que ocurrieron en Alándalus, buscando con ello los principios y fundamentos del ecumenismo y del diálogo.
EL LIBRO:
Título original: El mozárabe
Autor: Jesús Sánchez Adalid
Editorial: Harper Collins (2017, reedición revisada)
Número de páginas: 765
ISBN: 9788491391951
Valoración: 9/10