Mi novio y yo nos alojamos en un hotel de cuatro estrellas que se llamaba Hotel Santemar y se encontraba justo detrás del Casino de Santander, cerca de la playa Sardinero Primera. Si escogimos ese hotel fue porque contaba con aparcamiento, lo que hace que puedas disfrutar de la estancia olvidándote del coche todo el fin de semana.
Cuando llegamos allí nos encontramos con que era una zona de restaurantes, porque hay varios bares de tapeo y restaurantes rodeando el Gran Casino, y teníamos la parada del autobús urbano que conectaba el Sardinero con el centro. Así que la ubicación era excelente.
En cuanto a los servicios del hotel, estaban muy bien. Nosotros adoramos los desayunos de los hoteles y era bastante contundente, con un comedor amplio y cómodo. Tenía discoteca en el bajo, donde parece ser que daban clases de baile. En una de las noches que volvíamos al hotel yo tenía que verla, y efectivamente había gente dando pasos de baile. Pero es que hace mucho tiempo que no entro en una discoteca. Será que me hago mayor...
La habitación era preciosa. Como yo ya me había informado, las habitaciones van por temáticas relacionadas con Santander y la nuestra tenía una decoración decimonónica. Vamos, que podíamos imaginar al rey Alfonso XIII y su familia durmiendo en un lugar así. Tenía cafetera y luego... estaban las vistas. Desde las habitaciones se ve el mar, pero la nuestra además tenía delante una casona abandonada con guarda de seguridad.
Si regresara a Santander no me importaría pernoctar en el mismo hotel, porque estaba muy bien.





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