sábado, marzo 22, 2025

Adiós, Tánger

Sólo leer el título ya nos transporta a un lugar exótico, aunque el libro no nos muestra lo exótico sino una cruda realidad.
Alia es una joven marroquí que vive en Tánger. Allí se tiene que someter a la normativa vigente sobre la vestimenta, la música, los hombres o, por ejemplo, no poder fumar libremente o caminar de noche sola por la calle. Allí se siente aprisionada, porque, pese a respetar las normas, los hombres no la respetan a ella si la ven sola.
Un día llega a casa, se desnuda y empieza a hacer fotos sensuales de su cuerpo, para intentar descubrir qué es lo que ven los hombres debajo de su ropa.
Un tiempo después conoce a Quentin, un francés rubio del que se enamora, pero él la traiciona colgando sus fotos en internet. El mayor miedo que ella tiene es que lo sepa su familia, en concreto su padre, que es muy estricto, pero también puede ir a la cárcel, por lo que cuando cumple dieciocho años decide marcharse a Lyon.
Primero pasa por Casablanca a despedirse de Illias, su único amigo de verdad y su amor platónico.
En Lyon intenta convertirse en francesa y pasar desapercibida, pero sigue siendo una refugiada marroquí que el color de su piel no deja de recordárselo. Los franceses siguen tratándola con superioridad. Trabaja en un restaurante, echa de menos su Tánger natal, su familia, los veranos y las comidas… hasta que un día le parece ver a Quentin y decide regresar a Marruecos, pero no para recuperar los recuerdos de su infancia, sino porque va a buscar a Illias, su único amor de verdad.

La historia de la protagonista no puede entenderse sin Casablanca o Tánger, las dos ciudades que marcan su infancia y adolescencia, pero tampoco sin Lyon, aquella en la que todo explota. Aquí las ciudades son casi personajes que respiran y palpitan tanto como Alia.
Esta novela habla también de nostalgia. Dicen que aprender a ser adulto es aprender a echar de menos, y aquí vemos mucho de ese sentimiento. La infancia, a otra persona, una ciudad que lo significó todo, la inocencia, la esperanza, incluso la persona que creíste ser; ¿dónde queda el límite a lo que se puede extrañar?

¿Cómo se dice un adiós que no quiere salir de la garganta? Dejar atrás una patria, una casa, es también separarse de una versión de uno mismo que jamás volverá a existir. El exilio es una fractura total, una grieta en el mapa, el tiempo y el corazón, que la literatura ha intentado curar a través de las palabras. Escribimos sobre el destierro para invocar en las páginas la tierra perdida y permitirnos construir un futuro lejos de ella, pero, sobre todo, para tratar de impugnar aquella sentencia de Shakespeare que tanto se repite en la mente de quien se ha marchado: "¿Acaso no es el exilio la muerte?".

Después de cerrar el libro, el lector tiene la sensación de haber leído mil páginas. Hay tantos temas en Adiós, Tánger, que parece mentira que sea una novela tan breve.
-El exilio: Decir adiós a una casa nunca es fácil, y echar de menos es una experiencia universal.
-Sentirse "el otro": En Lyon, Alia sufre un racismo directo, no encaja en una sociedad que no la acepta.
-La violencia masculina: Viene de todas partes, como una fiera de mil cabezas, y parece no tener salida.
La experiencia de Alia no es tan lejana, y por eso es muy posible que cualquiera de estos temas nos toque de cerca.

Adiós, Tánger es también una exploración detallada sobre la relación de la protagonista con su cuerpo. La violencia de los hombres la separa de él y ella lucha por recuperarlo usando, precisamente, la sensualidad que otros han convertido en pecado. Sin embargo, a su alrededor se ocultan otros enemigos, como sus tías y su madre cuando la llaman "llena", regordeta, o, ya en Francia, quienes le hacen sentir que el color de su piel no es lo suficientemente claro. Entre unos y otros, su cuerpo se vuelve una tierra de nadie que Alia intentará reclamar de nuevo como propia.

Hay una imagen en el libro, que ocupa apenas seis líneas, que resume a la perfección la lucha de la protagonista. En Lyon, hay un momento en que Alia ve a la jirafa del zoo danto vueltas inútiles en su jaula, un animal "demasiado extranjero en esa ciudad", condenado a andar en círculos sin poder escapar. Esa mirada entre Alia y la jirafa errante fue, de hecho, la primera imagen que la autora tuvo de esta historia. Aunque su papel en la novela sea casi anecdótico, su fuerza simbólica es capaz de reflejar la jaula que oprime a la protagonista. Una imagen vale más que mil palabras.

LA AUTORA:



Salma El Moumni nació en 1999 en Marruecos y creció en Tánger. Más tarde, se trasladó a Francia para cursar estudios universitarios en la Escuela Normal Superior de Lyon. Su primera novela, Adiós, Tánger, fue finalista del prestigioso Premio Médicis y recibió el Premio France Culture des étudiants en 2023. En la actualidad, vive en París.

EL LIBRO:

Título original: Adieu Tanger
Autora: Salma El Moumni
Traductora: Palmira Feixas
Editorial: Sexto Piso (1ª edición, en 2025)
Número de páginas: 121
ISBN: 9788410249325

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto Genérico: Familiares.
* PopSugar Reading Challenge: Un libro donde el personaje principal sea un inmigrante o refugiado.
* Reto "Todos Locos": África Norte.
* Reto "Pecera 50": El título tenga signos de puntuación.
* Reto "Oca Literaria": Autor de África.

No hay comentarios: