Como nuestro hotel estaba en la Calle San Galo y era una calle recta hasta el Duomo, no había pérdida. Pero la primera tarde cuando llegamos nos llamó la atención una iglesia que estaba a medio camino y siempre pasábamos por allí. Era la Basílica de San Lorenzo, también impresionante. Siempre estaba llena de gente alrededor, con pequeños restaurantes y tiendas, artistas callejeros, músicos itinerantes. En definitiva, una plaza con mucha vida.
Esta basílica es un templo vinculado a los Médici, ya que fue encargada por Cosme de Médici a Brunelleschi, y ciertamente la cúpula se parece mucho a la del Duomo. Es una iglesia grandísima y data del siglo XV.

No hay comentarios:
Publicar un comentario