miércoles, noviembre 08, 2023

Florencia: el Palazzo Pitti

Fachada principal del Palacio Pitti

En la otra orilla del río Arno hay un palacio impresionante, con unos jardines más impresionantes aún. Se trata del Palazzo Pitti y necesitaría días para describir todo el arte que allí vimos.

Vista de una parte del patio y de los jardines de Bóboli desde la Galería Palatina

Lo bueno de estar en la otra orilla del río es que hay menos afluencia de turistas, por lo que entrar en el palacio no nos supuso más que unos minutos de espera. Allí hay varios museos que ver y al menos dos jardines. Nosotros optamos por las dos partes más célebres, y que creo que va a ver todo el mundo: la Galleria Palatina y los Jardines de Bóboli.

Un sinfín de puertas que parecen no tener fin

El Palacio Pitti es un palacio renacentista que data de 1458 y originalmente fue la residencia de Luca Pitti, un banquero florentino. En el siglo XVI fue comprado por Leonor Álvarez de Toledo y Osorio, la duquesa consorte de Cosme I de Médici, duque de Florencia y primer Gran Duque de Toscana. Por lo que a partir de ese momento el palacio se convirtió en la residencia oficinal de los grandes duques de Toscana. 

En el siglo XIX fue usado como base militar de Napoleón I y durante un breve período de tiempo sirvió como residencia oficial de los Reyes de Italia.

Felipe IV de España, Velázquez, Sala de la Ilíada

A principios del siglo XX el palazzo junto con su contenido fue donado al pueblo italiano por el rey Víctor Manuel III, por lo que se abrieron sus puertas al público y se convirtió en una de las más grandes galería de arte de Florencia. Hoy en día es un museo público, ampliado con colecciones de arte de los siglos XIX y XX.

Regreso de los campos de heno, de Rubens

Se trata de un verdadero tesoro con estancias reales, galerías de arte moderno, colecciones de trajes de época, de plata y de porcelana. En la Galleria Palatina los cuadros están colgados a la manera del siglo XIX, cuando imperaban criterios como la colocación de los lienzos según su forma o la adecuación del artista a la decoración de la sala. Es decir, están colocados como se colocaba en los palacios, y no como se colocan en los museos, de ahí que dé apariencia de una colección privada.

Salón Verde

La Galería Palatina, situada en el piano nobile del palacio, es probablemente el más famoso conjunto que en su día formó parte de las colecciones de los Médici. Es un museo de 28 salas que atraviesa los apartamentos reales; contiene obras de Botticelli, Fra Bartolomeo, Rafael, Andrea del Sarto, Tiziano, Correggio, Jacopo Pontormo, Domenico Beccafumi, Caravaggio, Rubens, Artemisia Gentileschi y Pietro de la Cortona, entre otros.

Galería de las Estatuas

La Galería de las Estatuas era la parte central de la loggia abierta, en la época de los Médici, por Bartolomeo Ammannati con unas vistas magníficas a los Jardines de Bóboli.  La loggia se cerró y en 1790 se llenó la sala de estatuas de mármol.

Pinturas del techo en la Sala del Castagnoli

La Sala del Castagnoli fue, durante la época de los Médici, el apartamento privado de la Gran Duquesa. En 1810, durante la invasión napoleónica se convirtió en un apartamento privado de Napoleón. Las pinturas que decoran las paredes y el techo fueron ejecutadas por Giuseppe Castagnoli a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Sala de la Alegoría: Michelangello bambino, de Emilio Zucchi

La Sala de la Alegoría (Volterrano) en época de los Médici también formaba parte de los apartamentos de la Gran Duquesa. Es la única sala del palacio que conserva los frescos y estucos originales del siglo XVII. El resto de salas fueron redecoradas en el siglo XVIII. El techo está ricamente decorado con motivos vegetales y figuras de querubines diseñados por Pietro de la Cortona. Los cinco paneles están pintados al fresco por Balmassarre Franceschini, llamado "il Volterrano". En medio hay una estatua que representa a un joven Miguel Ángel esculpiendo.

Sala de las Bellas Artes

La Sala de las Bellas Artes en la época Médici era la antecámara de la Sala de la Allegoría, utilizada sólo por la Gran Duquesa. En el siglo XVIII esta sala fue redecorada por un grupo de pintores del estilo neoclásico. Destacan los grandes lienzos de Domenico Podestà.

Panel pictórico en la Sala de Hércules, obra de Benvenuti (siglo XVIII)

La Sala de Hércules fue transformada en el siglo XVIII por un grupo de pintores neoclásicos. La sala se transformó en la sala del recibimiento por el arquitecto Giuseppe Cacialli y las pinturas fueron ejecutadas por Pietro Benvenuti con grandes paneles sobre las pruebas de Hércules y fragmentos de su vida.


Sala del Arca

La Sala del Arca, también remodelada en el siglo XVIII, tiene una magnífica decoración pictórica que llevó a cabo Luigi Ademollo, uno de los artistas florentinos del Renacimiento. La decoración mural tiene aspecto teatral, ya que las pinturas de las paredes parecen lienzos de teatro que parecen "caer" desde el techo.

Capilla de las Reliquias

La Capilla de las Reliquias, que fue el apartamento del Gran Duque, era la capilla principal del palacio en la época de los Médici. Los estucos de las paredes y los armarios de las reliquias fueron renovados en 1712.

Sala de la Música

La Sala de la Música fue un lugar de reunión del Gran Duque y la Gran Duquesa durante la época de los Médici. Con la llegada de Napoleón, el ambiente se transformó y se intentó llenar de pinturas de las victorias napoleónicas. Sigue conservando algunos instrumentos musicales y relojes de época. Los muebles tienen forma de tambores. Y es cierto que la sala tiene un aspecto más marcial, más serio, más napoleónico.

Pinturas de la Galería Poccetti

La Galería Poccetti fue conocida en el siglo XVII como la "Galería de la loggia". Era un pasadizo que conectaba con la colina Bóboli. En 1813 la loggia se cerró al construirse las nuevas galerías palatinas. La decoración de estuco y pictórica está basada en las pinturas de Poccetti (Bernardino Barbatelli), pero él no participó en ella.

Virgen con el Niño, de Filippo Lippi

Destaca el tondo (pintura circular) de la Virgen con el Niño, de Filippo Lippi. El pintor supo situar con gran maestría el mentón de la Virgen en el centro geométrico del cuadro. Así daba unidad a una composición compleja, la Virgen con el Niño en un primer plano y, al fondo, escenas marianas.


Sala de Ulises

La Sala de Ulises muestra en el techo el regreso de Ulises a Ítaca y la obra más importante de Rafael, Madonna dell'Impannata (1512).

Sala de la Ilíada

La Sala de la Ilíada, a diferencia de las otras salas, tiene una decoración del siglo XVII, con un techo que representa el Olimpo y las escenas de Homero, pintadas por Luigi Sabatelli. En esta sala se encuentran pinturas como Felipe IV de España, de Velázquez y La Gravida de Rafael.

Sala de Venus

En la Sala de Venus, ocupa el centro de esta sala una Venus, creada por Canova en sustitución de la original que Napoleón se llevó a París (ahora se encuentra en los Uffizi). En esta sala, hay muchas obras de Tiziano, entre las que destaca El concierto (1510), un retrato de Julio II (1545) copiado de Rafael y el famoso Pietro Aretino (1545). El bucólico Regreso de los campos de heno, de Rubens, generalmente pasa desapercibido.

Sala de la Educación de Júpiter

En la Sala de la Educación de Júpiter hay obras de Tintoretto, Van Dyck y Caravaggio, entre otros. No sabes adónde mirar.

Cuarto de baño de Napoleón

El cuarto de baño de Napoleón, de estilo imperio, es de lo poco que se conserva en el Palacio Pitti de su corto reinado.

Fresco de Pietro da Cortona, Sala della Stufa

La Sala de la Estufa conserva los frescos de Pietro da Cortona y el suelo de mayólica de 1640.

Sala di Giove, abajo Las tres edades del hombre, de Giorgione

La Sala di Giove (Júpiter) alberga dos de las mejores obras del palacio: Mujer con velo, de Rafael, y Las tres edades del hombre, de Giorgione. 

La mujer del velo, de Rafael

Otras obras maestras del Renacimiento temprano son la Madonna del Sacco, de Perugino, un sutil estudio de las relaciones espaciales, y San Jerónimo, obra de Verrocchio o de Piero di Pollaiuolo. 

Retrato de Andrea Frizier, Tintoretto

En la Sala de Marte destaca el techo pintado sobre el tema de la guerra, de Pietro da Cortona, con el escudo de armas de los Médici en el centro. Sobre el mismo está la monumental obra de Rubens Las consecuencias de la guerra, mostrando a Venus suplicando en vano a Marte que no vaya a la guerra. Su obra Cuatro filósofos tiene un autorretrato en la parte superior izquierda. También hay obras aquí de Tintoretto, Tiziano y Van Dyck.

Madonna del Granduca, de Rafael

La Sala de Saturno contiene un completo recorrido por la obra de Rafael, desdela Madonna del Granduca (1506) hasta su tardía Visión de Ezequiel (1518). Entre el resto de sus madonnas y retratos destaca Maddalena Doni (1506), inspirada en la Mona Lisa, que influyó en la concepción renacentista del retrato. El maestro de Rafael, Perugino, pintó en 1495 una Lamentación de Cristo muerto, de llamativa composición. También hay obras de Fra Angélico y Andrea del Sarto.

Sala de Apolo

La Sala de Apolo tiene numerosas obras de Tiziano. Su María Magdalena (1525) fue el primero de los muchos cuadros que dedicó el veneciano a María Magdalena. También se encuentra Retrato de un inglés, así como las obras La Pietà y la Sagrada Familia de Andrea del Sarto (1522), que favorecieron a la aparición del estilo manierista. Cabe destacar el lienzo de Bronzino Retrato del enano Morgante (1550) que se encuentra expuesto en el centro de la sala.

Sabino Sabini, La Emha

Después pasamos a una zona de arte más moderno, con pinturas del siglo XIX y del siglo XX, así como magníficas estatuas de diferentes materiales. Pasamos bastante rápido estas estancias, quizás porque nos llamaban más la atención las de los siglos anteriores, quizás porque en este momento estábamos ya muy saturados de arte. De ahí salimos a los Jardines Bóboli, que son parte del Palacio Pitti, pero eso ya lo dejaré para otro día.


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