lunes, febrero 09, 2015

Cielo azul

Tenía ya ganas de ver un cielo azul que anulara el blanco invernal. Ya tenemos suficiente nieve como para que el cielo también se tiña de una blancura infinita.
Hoy es mejor caminar por medio de las calles, porque la nieve cae en bloques de los tejados.

Me veo esta mañana a primera hora mirando uno de esos tejados y respirando el mismo aire que un ángel, a quien he visto preocupado por mí. Le miraba y apartaba la mirada y sólo pensaba en lo adorablemente guapo que estaba, en lo mucho que me apetecía tocarle el pelo y el rostro. Escuchaba su voz y sentía que fluía en mí una energía nueva.
Empezar la semana cerca de un ángel es indescriptible. No sé cómo lo hace pero me hace sonreír cada vez.

1 comentario:

Dyhego dijo...

Qué bonitos paisajes, K.
Salu2 neva2.