Anoche vi que no paraba de nevar, así que en cuanto me he despertado he mirado por la ventana.
La carretera está cubierta por completo. Y sigue nevando.
Hacía muchos años que no veía nevar de esta manera.
Está bonito. Es bonito mientras no tengamos que movernos de casa, mientras solo dure hoy.
Así de nevado comienza febrero.
Después del fatídico enero y con la reciente pérdida, en febrero mi sobrina Andrea cumple un año. Poco más que decir, que es el mes del amor.
Hoy toca tardes de sofá, libro y chimenea. A ver quién se mueve de casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario