Sobrepasaba la una de la madrugada cuando he recibido la llamada de mi hermano: Andrea acababa de nacer. Gritona y pelona; 3,400kg. Aún sigo emocionada, y debería estar ya durmiendo.
Mi segunda sobrina ya está aquí. Apenas nos hemos enterado. Cuando le dijeron a mi cuñada que estaba embarazada, ya tenía cuatro meses. Ha sido rápido, e incluso se ha adelantado dos días.
No podía dormir he esperado la llamada de mi hermano, porque sabía que me iba a llamar y que me iba a enviar una foto de la recién nacida.
Así que mañana tendré que comprar un osito para Andrea y tendré que sacar un rato para ir al hospital, el martes a más tardar. Veo a mi cuñada muy bien, no está tan cansada como con Paula.
¡Qué emoción!
2 comentarios:
Enhorabuena por este nuevo miembro de la familia. Ahora a consentir a la sobrina :DD
Ya consiento a la otra, la hermana, así que ahora consentiré a las dos. No se llevan ni dos años.
Sus padres me dicen que las maleduco (de momento sólo a Paula, con Andrea no me ha dado tiempo aún), pero también me darán las gracias porque serán unas grandes lectoras: las dos recibieron sus exlibris antes de nacer y debe ser un buen reclamo, porque Paula ve un libro y se pone loca. Cuando estoy yo me lo trae para que le lea un cuento, aunque aún no entiende mucho, pero le gusta cuando le hago ruidos de animales, cuando imito al tren o cuando me pongo a cantar con gestos. Pero las dos serán grandes lectoras, de eso me encargaré yo, aunque luego me permita ciertas licencias como dejarles el móvil o la tablet a escondidas.
Lo cierto que un bebé es una bendición. Hoy me encontraba como en una nube...
Besos!!
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