“Pensemos en la palabra ‘tiempo’. ¡En cuántas expresiones la empleamos! Pasar el tiempo. Desaprovechar el tiempo. Matar el tiempo. A su debido tiempo. Tiempo al tiempo. Cada cosa a su tiempo. Ahorrar tiempo. Tiempo atrás. Justo a tiempo. Llegar a tiempo. Falta tiempo. Al tiempo. Ganar tiempo. Hay tantas expresiones que contienen la palabra ‘tiempo’ como minutos tiene el día.Pero hubo una época en la que el tiempo no tenía nombre. Porque nadie lo contaba. Hasta que Dor empezó a hacerlo. Entonces todo cambió y él se convirtió en el guardián del tiempo”.
Nunca había leído nada de Mitch
Albom, pero después de esta novela y sonándome la mayoría de títulos de sus libros,
es posible que terminen en mis manos. El autor escribe con alma, con una
delicadeza y una ternura tal que al final te deja con un buen sabor de boca.
Fábula, alegoría o cuento. Una historia
con alma. Me ha encantado este libro. Incluso me ha dejado pensando en el
tiempo que perdemos por cosas que no merecen la pena, en el tiempo que perdemos
pensando en el pasado o en el futuro, sin darnos cuenta que el momento presente
es un tesoro de valor incalculable.
“Hubo un tiempo en que dos enamorados, si estaban lejos el uno del otro, mojaban de tinta un pergamino y a la luz de una vela escribían palabras imposibles de borrar”.
Sarah es una adolescente de 17
años que quiere que el tiempo pase deprisa. Acaba de sufrir un desamor y quiere
acabar con su vida. Piensa que todo lo que le rodea es lamentable, se ve como
una muchacha triste y patética, aunque posee una gran inteligencia. En el
instituto viene a ser el patito feo, la empollona. Y por primera vez se ha enamorado
de Etham, un chico guapísimo, que termina dándole calabazas y humillándola.
Victor es un octogenario
adinerado que quiere más tiempo del que posee. Acaban de decirle que le quedan
dos meses de vida y él, que siempre ha sido un luchador, también esta vez
quiere vencer, por lo que se pone en contacto con un laboratorio de criónica,
para que le congelen y pueda despertar dentro de muchos siglos.
En el momento en que Sarah está
suicidándose y Victor entra en la incubadora el tiempo se congela en ese
instante y las dos almas entran en contacto por la mediación de Dor.
Dor es el Padre Tiempo, el
guardián del tiempo. Lleva escuchando los lamentos y quejas de los hombres
desde tiempos inmemoriales, dentro de una cueva donde ha sido castigado por
intentar medir el tiempo. Esos 6.000 años le han valido para darse cuenta del
amor que sentía por su mujer, para valorar cada instante junto a ella. Y le ha
llegado la oportunidad: debe bajar a la Tierra y encontrar a dos personas, una
que quiera más tiempo y otra que desee que el tiempo acabe. Visita Europa y
llega a Nueva York. Cuando quiere aprender algo pone su reloj de arena en
horizontal y todo se paraliza. Comprende que su mejor trabajo es el de
reparador de relojes, una tienda a la que llegarán, por diferentes motivos,
Sarah y Victor.
Cuando llega el momento, el
anciano y la adolescente se verán dentro de ese instante junto a Dor, que les
hace ver sus vidas pasadas y su futuro según los planes propuestos por ellos
mismos. Sarah comprende que no quiere suicidarse y mucho menos por amor,
comprende que debe seguir, que cada instante es único y que le queda mucho
tiempo por vivir. Victor comprende que no quiere ser un objeto de museo dentro
de muchos siglos, que debe pasar sus últimos días junto a su mujer y que no
hacerlo es una crueldad para Grace, que le adora.
Victor y Sarah se dan cuenta de
que Dor ha empezado a envejecer y ellos pueden volver a la Tierra y seguir con
sus vidas. Victor morirá tres meses después, pero serán los días más bellos de
su matrimonio junto a Grace. Una parte de su dinero lo heredará Sarah, para que
ella pueda pagar sus estudios universitarios. Sarah se convertirá en una
célebre investigadora médica que inventará el remedio para curar la enfermedad
que se llevó a Victor.
Dor ha vuelto junto a su esposa
moribunda. También a él le han salido las manchas de la enfermedad de la que se
está muriendo su esposa. Ha necesitado varios siglos para comprender que el
tiempo es para vivirlo y no para medirlo.
EL AUTOR:

Mitch Albom (1958), escritor, periodista, dramaturgo y guionista, es autor de siete libros, entre ellos Martes con mi viejo profesor, un gran éxito internacional y el libro de memorias más vendido de la historia. Su primera novela, Las cinco personas que encontrarás en el cielo, se colocó en el primer puesto de la lista de ventas del New York Times, al igual que Un día más, su segunda novela, y Ten un poco de fe. Los cuatro títulos han sido adaptados a la televisión con gran éxito.
Licenciado en sociología y máster
en periodismo y administración de empresas por la Universidad de Columbia,
Mitch Albom también es columnista y locutor de radio, y ha fundado siete organizaciones
sin ánimo de lucro en Detroit y Haití, donde financia un orfanato. Vive en
Michigan con su mujer Janine.
El guardián del tiempo, su último libro publicado en Estados
Unidos, ya lleva 800.000 ejemplares vendidos y ha alcanzado el número uno de
las listas de best-sellers de su país.
EL LIBRO:
Título original: The time keeper
Autor: Mitch Albom
Traducción: Jofre Homedes
Editorial: Maeva (1ª edición,
2013)
Número de páginas: 230
ISBN: 978-84-15532-81-1
Valoración: 10/10
Incluyo a esta novela en los siguientes retos:
-Reto “De la A a la Z”, ocupando la A de su apellido.
-Desafío “Libros de Colores”, con el verde claro.
-Desafío “Libros de Colores”, con el verde claro.
-Reto Genérico, en Narrativa
contemporánea.
-Reto “Sumando 2014”, con 19
caracteres que tiene el título.
-Reto 14.000 páginas, restando
230.
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