miércoles, febrero 12, 2014

Novelas del pasado: El otro árbol de Guernica

Hay autores que escriben con una dulzura tal que es casi imposible olvidarse de ellos, ni siquiera de sus libros. En mi época universitaria tuve la suerte de entrar en contacto con el magnífico Luis de Castresana, un autor que nos recomendaron en las aulas y que me hechizó. Mucho antes de que cualquier novela fuera susceptible de llegar a la gran pantalla, allí me encontré con Semblanza de grandes escritores y con El otro árbol de Guernica, que si bien uno trataba de retazos de las vidas de algunos escritores de nuestro país, el otro nos retrataba la crudeza de los "niños de la guerra".

Trata de la historia de un niño que, cuando comienza la Segunda Guerra Mundial, es subido a un barco que marcha al exilio, concretamente a Francia. Ese niño nos cuenta, con palabras infantiles pero muy inteligentes, su experiencia en esa travesía: la separación de sus padres, la llegada a un nuevo hogar, los recuerdos, la traba de un idioma nuevo, no tener noticias de su familia, cómo poco a poco empiezan a vivir un presente que no es el suyo...

Es un libro que deja huella, con una mirada muy personal a aquella no tan lejana época como era el exilio de los niños que había que alejar de la guerra. Sólo quedaba eso: el exilio al extranjero o dejarse morir/matar en el propio país.
Guernica no sólo fue la ciudad asolada por los aviones alemanas. El título del libro viene a decirnos que había otro Guernica simbolizado en todos aquellos niños vascos que fueron evacuados lejos de su país.

Es un libro que merece mucho la pena. Está escrito con tanta ternura que toca la fibra sensible. Es uno de esos libros que te hacen llorar con las palabras más sencillas. Tengo muy buen recuerdo de esta novela.

2 comentarios:

Cova dijo...

Lo leí hace muchísimos años y recuerdo que me gustó bastante.

Besos :)

K dijo...

Sí, a mí me ocurrió lo mismo y ayer me acordé de esta novela. Recuerdo que había tal ternura y dulzura en su historia que te llegaba muy adentro.

Besos!!