El cargador del móvil viene dándome problemas desde que estuve en León, así que ayer, cuando veía que no me cargaba de ninguna de las maneras posibles, entré en la página web de Apple para pedir otro. Es una de las desventajas de vivir en un sitio pequeño: que no hay tienda Apple y en las tiendas de telefonía no suelen tener ni siquiera iPhone. Esto no pasaría en caso de vivir en Logroño, que tiene su Apple Store. Sé que no tendré cargador hasta el 24 de Febrero. Yo creo que lo tendré el viernes, ya que los de Apple siempre te dicen una fecha y suele llegar uno o dos días antes de lo previsto.
Lo que me fastidia de esta situación es que echo de menos el whatsapp, y no porque esté mucho tiempo escribiendo mensajes, sino porque mi cuñada y mi hermano me envían fotos de la pequeña Paula. Al menos me agrada saber que para el nacimiento de mi segunda sobrina tendré el iPhone de nuevo funcionando. Que será el miércoles o el jueves de la próxima semana. Se llamará Andrea. Y tengo unas ganas...
Lo malo de no tener móvil es que anoche lo apagué y esta mañana no ha sonado, por lo que he llegado a la oficina un cuarto de hora tarde.
Al final, el móvil de urgencias va a ser una bendición estos días, porque es el único que me va a "salvar" de andar incomunicada.
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