
No sé por qué me llaman tanto la atención las películas con un fondo histórico como es la IIª Guerra Mundial y por qué sobre todo me quedo emparanoiada con aquéllas que se centran en los países de habla germana o vecinos que se vieron invadidos por las tropas nazis. En este caso, la acción transcurre en Holanda. Lo que es cierto es que este tipo de películas (también los libros sobre el tema) enganchan mi atención, sobre todo cuando se tratan de salvadores que se juegan la vida entre los dos bandos.
Debo hacer también mención a un actor alemán, Sebastian Koch, que solo le conozco de dos actuaciones (de ésta y de "La vida de los otros") y me han encantado sus interpretaciones. Espero verle más a menudo en la gran pantalla, porque realmente lo hace bien, ya sea del bando de los nazis o en contra de ellos (las dos películas donde le he visto como co-protagonista son alemanas).
Esta película realmente se hace larga, pero en general está bien. A mí me ha gustado.
Rachel Stein (Carice Van Houten) es una chica judía que huye de Alemania. Su familia había sido adinerada antes de la guerra y hay gente dispuesta a sacar del país a todos los judíos ricos a través de las marismas holandesas. Pero la zona pantanosa es una trampa, donde los alemanes les esperan y les matan a bocajarro para después robar todas sus posesiones. Solo Rachel consigue escapar tirándose al agua.
Rescatada por holandeses es entregada a la resistencia, que la cuida y la hace trabajar en una fábrica que sirve de tapadera a los resistentes de los nazis. El jefe de la fábrica, Gerber Kuipers (Derek de Lint) es también el líder de la resistencia. Propone a Rachel convertirse en espía y a partir de ahora cambia su nombre por el de Ellis. Teñida de rubia y cambiado su aspecto, debe acompañar al grupo de espías, haciéndose pasar por la novia del jefe militar, Hans Akkermans (Thom Hoffman), mientras llevan varias maletas llenas de armas en un tren hasta La Haya. Viendo que no tienen escapatoria cuando las SS van pidiendo la documentación a todos los pasajeros, Ellis se lleva las maletas hasta un compartimento donde hay un oficial nazi, el capitán Ludwig Müntze (Sebastian Koch), al que los demás soldados no molestan, y así Ellis consigue sacar las maletas de la revisión.
Los de la resistencia le piden más, le preguntan hasta dónde está dispuesta a llegar con el capitán. Lo que no prevén es que Ellis y Müntze se enamoren. Enseguida Ellis consigue un puesto como secretaria en el cuartel general de las SS, junto a Ronnie (Halina Reijn), que está con el teniente sanguinario Günther Franker (Waldemar Kobus).
El capitán Müntze descubre que Ellis es una judía la primera noche, y ella le confiesa todo. Engañados por terceras personas, tanto Ellis como Müntze son hechos prisioneros y están a punto de ser ejecutados, pero Ronnie les salva, y les saca fuera de la ciudad.
Ellis ya ha descubierto quién es el chivato, que se trata del hombre que ofreció ayuda a sus padres desde el principio. Cuando le encuentran, el hombre les da una agenda con pastas negras, donde tiene todo apuntado. Hechos prisioneros y ejecutado Müntze, Hans saca a Ellis de la cárcel. Le enseña el botín que le ha robado a Franker después de asesinarle, y después intenta matarla a ella, pero no lo consigue.
A las afueras de la ciudad están desenterrando los cadáveres de las fosas comunes. Allí se encuentra Gerben Kuipers cuando Ellis va a buscarle para hablar con él. Los de la resistencia pensaban que les había traicionado ella, entonces Ellis le enseña el libro y descubren que era Hans el traidor. Luego le encuentran y le entierran con el dinero robado a los muertos. El señor Gerber y Ellis son los dos únicos supervivientes de ese maremágnum de espías y traidores.
Ellis rememora la guerra desde el kibbutz que creó en la Tierra Prometida. Ya ha formado una familia y es profesora de hebreo. Acaba de encontrarse con Ronnie, que está visitando Palestina. Ahora vuelve a ser Rachel.
Debo hacer también mención a un actor alemán, Sebastian Koch, que solo le conozco de dos actuaciones (de ésta y de "La vida de los otros") y me han encantado sus interpretaciones. Espero verle más a menudo en la gran pantalla, porque realmente lo hace bien, ya sea del bando de los nazis o en contra de ellos (las dos películas donde le he visto como co-protagonista son alemanas).
Esta película realmente se hace larga, pero en general está bien. A mí me ha gustado.
Rachel Stein (Carice Van Houten) es una chica judía que huye de Alemania. Su familia había sido adinerada antes de la guerra y hay gente dispuesta a sacar del país a todos los judíos ricos a través de las marismas holandesas. Pero la zona pantanosa es una trampa, donde los alemanes les esperan y les matan a bocajarro para después robar todas sus posesiones. Solo Rachel consigue escapar tirándose al agua.
Rescatada por holandeses es entregada a la resistencia, que la cuida y la hace trabajar en una fábrica que sirve de tapadera a los resistentes de los nazis. El jefe de la fábrica, Gerber Kuipers (Derek de Lint) es también el líder de la resistencia. Propone a Rachel convertirse en espía y a partir de ahora cambia su nombre por el de Ellis. Teñida de rubia y cambiado su aspecto, debe acompañar al grupo de espías, haciéndose pasar por la novia del jefe militar, Hans Akkermans (Thom Hoffman), mientras llevan varias maletas llenas de armas en un tren hasta La Haya. Viendo que no tienen escapatoria cuando las SS van pidiendo la documentación a todos los pasajeros, Ellis se lleva las maletas hasta un compartimento donde hay un oficial nazi, el capitán Ludwig Müntze (Sebastian Koch), al que los demás soldados no molestan, y así Ellis consigue sacar las maletas de la revisión.
Los de la resistencia le piden más, le preguntan hasta dónde está dispuesta a llegar con el capitán. Lo que no prevén es que Ellis y Müntze se enamoren. Enseguida Ellis consigue un puesto como secretaria en el cuartel general de las SS, junto a Ronnie (Halina Reijn), que está con el teniente sanguinario Günther Franker (Waldemar Kobus).
El capitán Müntze descubre que Ellis es una judía la primera noche, y ella le confiesa todo. Engañados por terceras personas, tanto Ellis como Müntze son hechos prisioneros y están a punto de ser ejecutados, pero Ronnie les salva, y les saca fuera de la ciudad.
Ellis ya ha descubierto quién es el chivato, que se trata del hombre que ofreció ayuda a sus padres desde el principio. Cuando le encuentran, el hombre les da una agenda con pastas negras, donde tiene todo apuntado. Hechos prisioneros y ejecutado Müntze, Hans saca a Ellis de la cárcel. Le enseña el botín que le ha robado a Franker después de asesinarle, y después intenta matarla a ella, pero no lo consigue.
A las afueras de la ciudad están desenterrando los cadáveres de las fosas comunes. Allí se encuentra Gerben Kuipers cuando Ellis va a buscarle para hablar con él. Los de la resistencia pensaban que les había traicionado ella, entonces Ellis le enseña el libro y descubren que era Hans el traidor. Luego le encuentran y le entierran con el dinero robado a los muertos. El señor Gerber y Ellis son los dos únicos supervivientes de ese maremágnum de espías y traidores.
Ellis rememora la guerra desde el kibbutz que creó en la Tierra Prometida. Ya ha formado una familia y es profesora de hebreo. Acaba de encontrarse con Ronnie, que está visitando Palestina. Ahora vuelve a ser Rachel.
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