
En mi colegio le cantaban aquella canción de La Polla Records que decía: "Oh oh Alicia, la dulce Alicia, en el país de la codicia", pero siempre con cariño. Porque está claro que era una tía genial. Para mí fue una de mis mejores amigas. La última vez que la vi, acababa de fallecer su padre, pero a ella se la veía bastante entera.
Hoy se ha encontrado con mi hermano y después de pedir mi número de teléfono he hablado con ella. Más que ilusión, ha sido un grandísimo derroche de alegría.
Los tiempos del colegio crearon unas amistades sólidas, férreas e imperecederas. Hoy recuerdo con cariño a toda aquella gente...
Todavía me llegan retazos de la conversación: "¿Y qué ha sido de...?". El caso es que la llamada me ha infundido energía positiva.
Hoy se ha encontrado con mi hermano y después de pedir mi número de teléfono he hablado con ella. Más que ilusión, ha sido un grandísimo derroche de alegría.
Los tiempos del colegio crearon unas amistades sólidas, férreas e imperecederas. Hoy recuerdo con cariño a toda aquella gente...
Todavía me llegan retazos de la conversación: "¿Y qué ha sido de...?". El caso es que la llamada me ha infundido energía positiva.
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