lunes, octubre 14, 2024

El pacto del agua

He aquí un libro precioso, largo pero muy bonito, sobre la India del siglo XX. Empecé a leerlo en vacaciones, pero por unas cosas y por otras he tardado más de lo habitual en terminarlo.

El libro comienza en los años 30 en la región hindú de Kerala. Una niña de doce años, al morir su padre, es obligada a casarse con un hombre viudo de 40 años que tiene un niño pequeño. La chica recorre el camino en barco hasta llegar al templo donde conoce a su futuro marido. El hombre, al descubrir a la pequeña, se quiere marchar porque en ella ve a una niña. Sin embargo, su hermana le convence. 

La niña, con su marido y su cuñada llegan a la casa de Parambil. Su cuñada le enseña a cocinas y el elefante Damo, al que su marido salvó la vida, viene a saludarla. Adora a su hijastro JoJo, un pequeño de dos años que odia ducharse. Su marido no se acerca a ella hasta que cumple dieciséis años, donde se acuestan juntos por primera vez. De hecho, se han terminado enamorando.

Ella, convertida en la matriarca Gran Ammachi, descubre que su marido tiene aversión al agua y se lava por partes pero nunca de cuerpo entero y huye de los ríos donde ella ha crecido, así que cuando JoJo se ahoga en un charco, pregunta a su marido sobre la que ella llama la Condición. Su marido le saca un manuscrito en idioma malabar donde Gran Ammachi descubre que varios antepasados han fallecido ahogados.

Juntos tendrán a Bebe Mol, una muchacha que padece raquitismo, que siempre tendrá mentalidad de una niña, pero siguen adelante, porque su marido vive acomodadamente con sus tierras. Pasan los años e intentan tener más bebés, pero cuando Gran Appachi está a punto de fallecer ella se queda embarazada de Philipose, un joven que también viene con la condición.

Mientras Philipose va creciendo, Gran Ammachi protege a Bebe Mol y lleva la finca con la ayuda de Shamuel y su hijo Joppan, que no pueden llevar consigo cuando van a la gran ciudad porque en el sistema de castas de la India son considerados parias.

Gran Ammachi también recibirá la gran ayuda de Anna Chedethi y su hija, ya que se quedaron sin el hombre de la familia y necesitan que alguien las alimente. La ayuda de Anna será insustituible.

En la ciudad de Madrás vive Digby, un médico escocés que se enamora de Celeste, la mujer de su jefe. Éste quiere acusarle de adulterio, pero en su despedida su casa se prende fuego: Celeste muere y él se queda con las manos torcidas. Es entonces cuando tiene que volver a mover las manos y le llevan a casa de un terrateniente, Chandy, donde su hija Elsie ata sus manos a las suyas para hacerle que las mueva. Cuando esté algo recuperado irá a las montañas donde un magnífico médico sueco ha rehabilitado un antiguo hospital de leprosos para recoger a todas esas personas que sufren la enfermedad de Hansen. Allí Digby entrará en contacto con Rude, de quien aprenderá mucha cirugía, pero también a tratar con leprosos. Cuando el sueco muere de repente, Digby decide seguir en el hospital hasta que vengan personas designadas por Rude que se hagan cargo del hospital.

Philipose regresa de Madrás porque ha descubierto que no quiere estudiar Medicina y en el tren coincide con Elsie, que se ha convertido en artista. Decide que llegado el momento se casará con ella. Elsie se traslada a la casa de Parambil y dará a luz a Bebe Ninan, que también tiene la Condición. Y terminará falleciendo siendo un niño. La muerte precoz del pequeño Ninan separa al matrimonio, y mientras Philipose se deja llevar por altas dosis de opio y no sabe dónde está, ella decide marcharse de Parambil.

Bebe Mol está muy enferma, así que Gran Ammachi escribe a Elsie para que regrese a despedirse de ella. Elsie regresa, aunque no quiere ver a su marido. Sin embargo, se queda embarazada y un gran monzón la retiene en Parambil, por lo que decide dar a luz y después simular su propia muerte ahogada en el río. La recién nacida se llama Mariamma, con el nombre de pila de Gran Ammachi, y Elsie ya le dijo que cuidara de ella. La pequeña cree y su padre sale de la adicción del opio y se desvive por su hija, además de escribir en un periódico. Mariamma adora a su padre y a su abuela y no duda cuando decide estudiar Medicina en Madrás. Conocerá a Lenin, del que se enamorará, pero no le puede retener, ya que él se ha unido a los revolucionarios naxalitas, buscados en toda la India.

Bebe Mol y Gran Ammachi mueren muy seguidas y Philipose fallece ahogado, después de que descarrilara el tren que le llevaba a Madrás. Mariamma, que estudia en la Facultad de Medicina de Madrás, se sorprende de que su padre fuera a visitarla sin avisar, así que decide revisar todos sus cuadernos y ahí descubre que su madre ya fue embarazada a Parambil, por lo que Philipose no era su padre pero era el padre que ella había amado. Mariamma también ha descubierto, gracias a la revisión del cerebro de su padre, que la Condición es en realidad un tumor en el cerebro, que también tiene su amado Lenin, y que se puede operar y extirpar.

Decide visitar el hospital de leprosos y preguntar a Digby, donde descubre que él es su verdadero padre, y que su madre se encuentra en el jardín, ciega y sin manos, porque también se contagió de lepra.

Es un libro donde hay muchos personajes que se distribuyen en tres generaciones. Descubrimos un trocito de la India desde los años 30 a los años 70 y cómo iban cambiando las mentalidades, sobre todo en torno a la mujer.

EL AUTOR:



Abraham Verghese nació en Adís Abeba en 1955. De padres indios, estudió Medicina en la India y Estados Unidos. Conocido por su innovador trabajo en la atención del sida y su defensa de la medicina de familia, ha publicado dos conmovedores testimonios relacionados con su profesión: My Own Country y The Tennis Partner. Graduado en el Taller de Escritura Creativa de la Universidad de Iowa, Verghese es autor de Hijos del ancho mundo (Salamandra, 2010), una novela que ha vendido más de un millón y medio de ejemplares en Estados Unidos, se ha traducido a más de veinte idiomas y está en curso de adaptación a la gran pantalla por Anonymous Content. Sus ensayos y relatos han aparecido en The New Yorker, The New York Times, The Atlantic Monthly, Esquire y Grant. En la actualidad, vive en Palo Alto (California), donde escribe, ejerce de médico y enseña en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. El pacto del agua (Salamandra, 2023) es su última novela.

EL LIBRO:

Título original: The Covenant of Water

Autor: Abraham Verghese

Traductor: Eduardo Hojman

Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en octubre de 2023)

Número de páginas: 784

ISBN: 9788419346834

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto "La vuelta al mundo en 12 libros": Delhi, India.

domingo, octubre 13, 2024

La tranquilidad de octubre

Llevamos todo el fin de semana estudiando con mis sobrinas. Y los dos días hemos jugado al chinchón. Pero no hemos ganado…
Estos días ya son más tranquilos.
Y siempre con mucho amor. Amor del de verdad, que este fin de semana apenas hemos estado solos.

sábado, octubre 12, 2024

Phases of the Moon

Hacía mucho tiempo que no estudiaba tanto. Y además, por doble partida.
Mi sobrina pequeña estudia ciencias en inglés y nos hemos aprendido las fases de la luna en inglés, tan bien nos las hemos aprendido que íbamos repitiendo la lección aunque no tuviéramos los apuntes delante. Y con la mayor he aprendido lecciones de biología.
Mañana más.

viernes, octubre 11, 2024

De confirmación

Hoy me he acordado de mi tío Cele. Era mi padrino y también lo fue en mi confirmación. Su corazón le falló un 28 de enero de 2015. Pero siempre permanece en mi recuerdo.
Hoy la madrina de confirmación era yo e inevitablemente me tenía que acordar de él. Porque me acordaba, sobre todo, de su mano en mi hombro y de su rostro tan serio…
Ha estado bien. Confirmamos que somos cristianos mientras admiro la majestuosa catedral de Santo Domingo.

jueves, octubre 10, 2024

Momentos dulces

Hoy me han preguntado dónde van mis fotos de tantos viajes cuando las saco del móvil. Porque una vez en el ordenador no se ven. Tanta razón.
Pero no sólo se quedan ahí. Generalmente escribo en el blog, más tarde hago un álbum digital y finalmente terminan en un disco duro portátil.
Siempre me quedarán los álbumes y las entradas del blog.
No, las fotos son para disfrutarlas. Algunas también las comparto en Instagram.
Me gusta recopilar recuerdos, pero tienen que ser palpables, para volver a ellos de vez en cuando.

miércoles, octubre 09, 2024

Tres rosas amarillas

Raymond Carver nos deleita en este libro con seis relatos cortos que tratan sobre la soledad, las relaciones conyugales y extraconyugales, la familia, el arrepentimiento y el dinero. Hay cierta desazón y nos lleva al pensamiento de que "cualquier tiempo pasado siempre fue mejor". No varían mucho unas historias de otras, pero te atrapan desde la primera frase.

Cajas.- Este relato habla de una mujer que vive de mudanza por toda California, pero en cuanto se asienta en un sitio ya está pensando en lo negativo para volver a mudarse otra vez.
Ahora vive en Longview, donde están su hijo y Jill, la novia de él, y les pide que vengan a cenar con ella una vez más antes de que se mude adonde vivía antes, pero tienen que traer cubiertos porque ella ya lo tiene metido todo en cajas.
Aunque su madre esté invitándoles a cenar todos los días, el hijo está preocupado porque quizás ya no la vuelva a ver más.

Quienquiera que hubiera dormido en esta cama.- Jack e Iris se encuentran durmiendo cuando suena el teléfono por la noche. Una mujer claramente ebria pregunta por Bud. No les queda más remedio que desconectar el teléfono.
Pero la pareja no puede dormir y se pasan toda la noche hablando. A Iris le interesa saber si él quiere que le desconecten la máquina si se quedara en estado vegetativo, y le hace prometer que a ella la desconectará si llegara el caso.

Intimidad.- Un hombre de negocios visita a su ex mujer, a la que hace años que no ve, aunque le ha enviado las noticias donde iba saliendo. Ella le invita a sentarse y le reprocha su abandono. Le explica que sólo con él ha tenido una intimidad que no ha tenido con nadie más. Y sólo le dice que la deje en paz.

Menudo.- El protagonista de este relato no puede dormir, así que se levanta de la cama para mirar por la ventana. Mientras Vicky sigue durmiendo él otea la casa de Oliver y Amanda. Ella es su amante y su marido se marchó hace días. Le ha dado una semana para que abandone su vida y su casa. Él también ha confesado a Vicky su idilio, pero no le ha dicho que es la vecina.
Entonces piensa cuando abandonó a Molly y como se sentía mal su amigo Alfredo decidió preparar un menudo para que se le quitaran los males, pero se quedó dormido y cuando despertó ya no quedaba menudo.
Es hora de hacer algo, así que decide ponerse a rastrillar su jardín y el de los vecinos.

El elefante.- Un hombre consigue difícilmente llegar a fin de mes porque la mayor parte de su sueldo lo utiliza para ayudar a su madre, a su hijo, a su hija y a su hermano, además de la pensión mensual que tiene que pasar a su ex mujer.
Sueña con su padre, cuando se montaba sobre él como si fuera un elefante.
Y entonces un día, camino del trabajo, Georgie le recoge en su coche, que vuela desde que g he a i pedido un préstamo al banco para ponerle un motor nuevo con más caballos.

Caballos en la niebla.- Un hombre recibe una carta de su mujer, aunque no reconoce la letra como la de su mujer. Cuando para de leer pensando que la carta es un engaño recuerda el día que le dejó, que también le escribió una carta que metió por debajo de la puerta. Él se encontraba en su estudio y leyó unos párrafos por encima antes de escuchar cerrarse la puerta principal. Vivían en el campo, él salió detrás y descubrió que estaba vestida para marchar con una maleta en el porche. Había niebla y entonces aparecieron dos caballos en la niebla. Después llegaron el ayudante del sheriff y un ranchero, el dueño de los caballos. Ella le pregunta si ha leído la carta donde explica que le abandona y se sienta en el coche del ranchero para que la lleve a la ciudad.

Tres rosas amarillas.- Este relato cuenta los últimos días de vida de Anton Chéjov, el escritor ruso. Comienza cenando en un prestigioso restaurante de Moscú con un gran amigo, cuando empieza a sangrar por la boca. Chéjov, que también es médico, le quita importancia mientras su amigo le lleva a su hotel. Chéjov tenía tuberculosis. Varios años después se ha casado con una bella actriz, Olga, con la que en el verano de 1902 acude al balneario alemán de Badenweiler. Chéjov está en sus últimos días y cuando el médico viene a atenderle él le dice que morirá antes de que consigan traerle oxígeno, por lo que el médico pide una botella del mejor champán.
Un joven camarero del hotel acude con un Moët y el médico sirve tres copas. Chéjov se bebe la suya y unos minutos después deja de respirar. Son las tres de la madrugada, pero Olga le pide al médico que no informe de su defunción hasta el día siguiente para estar unos minutos con su marido, antes de que envíen el cuerpo a Rusia. Por la mañana temprano, el joven camarero vuelve con un jarrón que contiene tres rosas amarillas y ella le pide que vaya a buscar a la mejor empresa de pompas fúnebres.

EL AUTOR:



Raymond Carver (1939-1988), narrador y poeta, es uno de los maestros del cuento contemporáneo. En Anagrama se han publicado sus seis libros de relatos, ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, De qué hablamos cuando hablamos de amor, Catedral, Tres rosas amarillas, Si me necesitas, llámame y Principiantes, además de la antología Short Cuts (Vidas cruzadas). Asimismo se ha publicado Carver Country, que contiene textos del autor (cuentos, poemas y cartas inéditas) y fotografías de Bob Adelman, el volumen Todos los cuentos, que incluye los primeros cinco libros del autor, y Todos nosotros, que recoge su poesía completa.

EL LIBRO:

Título original: Where I'm Calling From
Autor: Raymond Carver
Traductor: Jesús Zulaika
Editorial: Anagrama (14ª edición, en enero de 2020)
Colección: Compactos nº 153
Número de páginas: 112
ISBN: 9788433914842

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto Genérico: Libro de relatos.
* Reto "Pecera 50": Una novela que esté en un tomo junto a otras novelas del mismo autor.
* Reto "Todos Locos": Libros pendientes.
* Bingo de libros pendientes: Un libro escogido a ciegas.

martes, octubre 08, 2024

Chocolatería de San Ginés


He pasado muchas veces por la célebre chocolatería de San Ginés. De hecho, una vez me alojé justo al lado, en la calle del Arenal. Y nunca he conseguido tomar un chocolate caliente, porque en cada puerta que tiene (nunca las he contado, pero hay varias) siempre hay una fila larguísima de gente haciendo fila. Supongo que el chocolate es mítico y está riquísimo.

De hecho, el sábado pasado, pese a que hacía calor en Madrid, la gente hacía cola para tomar un chocolate a la taza. Para mí el chocolate está asociado al invierno y al frío. Ya existía en 1920, cuando la chocolatería sirvió de inspiración a Valle-Inclán cuando escribía Luces de bohemia, como bien dice un cartel en su fachada.

Pero algún día nos tomaremos un chocolate caliente en San Ginés...

Rincones madrileños



Tiene algo Madrid que siempre me atrae. Sus rincones son para disfrutar cada vez que vamos. El ritmo cultural es gigante. Hay gente por todas las partes. Y puedes perderte en el Madrid castizo a comer unas tapas típicas españolas.

Siempre me ha gustado el arte urbano, pero no los grafitis como tal, sino las imágenes murales que alegran muchas calles de cuantiosas ciudades. Ya en Puerto de la Cruz pude disfrutar de este arte urbano, pero me encantó una pared madrileña que, a su vez, era un trampantojo. Ojo a la señora asomada al balcón. 

lunes, octubre 07, 2024

Desayunar en los hoteles

Al final mi desayuno de los fines de semana no varía mucho de lo que desayuno en un bufet de un hotel. Sólo que en vez de pan de molde cojo pan tostado. Y no me gusta coger lo que no me voy a comer. Tampoco me gusta ver cómo la gente se llena los platos y dejan mucha comida sin tocar. Eso me cabrea mucho. Ya hay lugares con bufet que empiezan a multar por dejar cosas en los platos.

domingo, octubre 06, 2024

La vuelta

Aunque las vacaciones siempre terminan pronto, a veces es una tranquilidad llegar a casa, aunque estoy pensando que hace una semana estábamos viendo atardecer junto al Teide.
Ahora a esperar otras vacaciones.

sábado, octubre 05, 2024

Y hoy, en Madrid

Nos quedamos en Madrid hasta mañana. Como siempre, hay mucha gente, muchas manifestaciones y mucha vida.
Madrid siempre está bien.

viernes, octubre 04, 2024

Día de piscina

Y como llevo diciéndole todo el día a mi novio: "vamos a aprovechar la piscina que hasta el verano que viene no vemos otra". Así que hoy hemos estado todo el día en la piscina. Nos ha cogido el sol, claro.

jueves, octubre 03, 2024

Paseando por La Laguna

Para mí La Laguna es una de las ciudades más bellas de Tenerife. Volvería una y mil veces a pasear por sus calles con casas de otros siglos, admirar sus patios y comer en cualquiera de sus terrazas.
Además no hay tanto turista…

miércoles, octubre 02, 2024

Atardece en Costa Adeje

Después de un día de excursión nos hemos venido a la Costa Adeje para ver meterse el sol.
Estamos agotados.

martes, octubre 01, 2024

Un día en Loro Parque

Hace catorce años visité Loro Parque por primera vez y hoy he vuelto. Sigue pareciéndome uno de los parques zoológicos más impresionantes que he visto nunca. Adoro a las orcas.

lunes, septiembre 30, 2024

En Puerto de la Cruz

Hoy nos hemos ido de excursión a Puerto de la Cruz. Es tan magnífico caminar por sus calles coloniales… Al menos no está tan masificado de turistas como el sur…

domingo, septiembre 29, 2024

Atardecer en las nubes

Estamos junto al Teide. Ante nuestro ojos se extiende un mar de nubes. Debajo de ellas está nublado aunque la temperatura es cálida. Arriba hemos visto cómo el sol se metía por el oeste.

sábado, septiembre 28, 2024

Cuando se trata de marchar

El autobús a Madrid va lleno, tan lleno que mi novio y yo nos hemos sentado separados.
Cuando esperábamos al autobús hemos escuchado a un grupo de personas que hablaban de guaguas. Y entonces hemos visto las banderas canarias colgando de sus mochilas.
Nos hemos puesto a hablar con ellos, que estaban haciendo el Camino de Santiago y volvían a casa, a Gran Canaria. Qué casualidad, que nosotros marchamos a Tenerife de vacaciones.
Y, poco a poco, nos acercamos a Madrid.

viernes, septiembre 27, 2024

Viaje a Roma: Final

Sobrevolando el Mediterráneo

Estamos a un día largo de coger un avión, de ahí que quisiera terminar de hablar sobre Roma, porque en diez días tendré muchas más cosas que decir, sobre una tierra que ya conozco pero que regreso con cariño. Aquí cerquita. Por eso hoy termino de hablar de nuestro viaje a Roma.

Aeropuerto de Fiumicino

Generalmente suelo hacer un resumen general antes de expandirme con todas las cosas que vimos, pero esta vez lo dejé para el final porque me costó mucho empezar, ya que llegué y tuve un exceso de trabajo durante el verano, y el tiempo también acompaña para estar más tiempo fuera de casa, así que llevo casi dos meses escribiendo sobre nuestro viaje a Roma, a medida que el tiempo me lo ha ido permitiendo. Me gusta hacerlo porque revivo de nuevo todo el viaje, disfruto de nuevo con todos aquellos momentos y me gusta dejarlo como imágenes para el recuerdo.


Llegamos a Fiumicino un día por la tarde. Estaba cambiadísimo, remodelado y mucho más moderno. Enseguida buscamos el tren que nos llevaría hasta la estación de tren central, Termini, con todo ese trasiego de gente que va de un lado para otro. Es curioso porque tengo una foto de la estación desde el mismo lugar que la hice en 2006. 

Espacio para las maletas en el tren

El tren también era más moderno. Cuando hace dieciocho años estuve en Roma el tren era de compartimentos, antiquísimo, y cómo traqueteaba. En el tren actual, aunque tampoco es uno de alta velocidad, sí es cierto que está preparado para las maletas, que hay más comodidad y los compartimentos han desaparecido.


En Termini le dije a mi novio que el hotel estaba cerca, muy cerca de la Basilica di Santa Maria Maggiore, por lo que sólo teníamos que coger una calle hasta la plaza de la basílica y buscar el hotel. Un hotel donde nos dieron una habitación al lado de un cura que se levantaba a rezar a las seis de la mañana y escuchábamos la letanía... durante varias veces al día. No estábamos mucho en el hotel, pero al estar tan cerca de la estación de Termini es cierto que muchos días íbamos sólo un rato a ducharnos, y es que el calor romano nos dejaba K.O.

Vistas desde los Museos Capitolinos

Nos gusta callejear, así que empezamos a bajar cuestas hasta la Piazza Venezia. Mi novio me decía que luego había que subir, pero siempre le respondía que ya había autobuses. Lo de los autobuses era un caos. Como en Roma sólo hay dos líneas de metro (la tercera está construyéndose, de ahí que la Piazza Venezia esté levantada en un gran tramo), la gente se mueve sobre todo en el urbano; hay muchísimos autobuses pero también es cierto que van llenísimos, como sardinas en lata.

Metro de Roma

El primer día cogimos el metro para ir al Coliseo, y allí pillamos billetes para poder movernos por Roma durante tres días. Pero a partir de ese momento optamos por montarnos en los autobuses sin pagar, y es que las máquinas donde se clicaban los billetes no funcionaban en su mayoría. Hasta que la víspera de marchar nos llevamos un susto. Estábamos en un autobús llenísimo de gente, era la línea que iba desde Termini hasta el Vaticano, por lo que iba muy lleno. Nosotros nos dirigíamos al Panteón, y el autobús se pasó nuestra parada. Estábamos en la parte final del autobús, la gente desde atrás gritaba para que abrieran las puertas. Y entonces apareció un señor con el uniforme de ATAC (red de urbanos de Roma) pidiendo billetes y hacia la mitad del autobús hizo bajarse a un grupo de españoles que iban sin billete. Fue entonces cuando medio autobús, entre ellos nosotros, se vació... quiero entender que había bastante más gente que se subía a los autobuses sin pagar. Compramos un billete de día para poder movernos por Roma sin preocupaciones...

Metro de Roma

El metro apenas lo cogimos, pero alguno cogimos. Era terrible entrar en la boca de metro, porque venía un sofoco impresionante, era como si te acercaras a un volcán del calor que hacía ahí dentro. Pero realmente los autobuses estaban mucho mejor comunicados que el metro.

Tienda de cafeteras italianas

Lo de callejear por Roma lo disfrutamos el último día. Fuimos a la Piazza del Popolo por la arteria principal, que está llena de tiendas. Había muchas tiendas de deportes, de corbatas, de joyas, de cafeteras italianas, de decoración... 


Callejeando encontramos una tienda que a su vez era una cafetería, y nos trajimos cápsulas de café que elaboraban ellos. Nos las tomamos enseguida, y estaba muy bueno.


Regresando a la Piazza di Spagna desde la Piazza del Popolo cruzamos una serie de calles adoquinadas, con buganvillas, con inscripciones. Y es que eran muy pintorescas. Era una zona con galerías de arte, que empieza a llenarse de gente, tiendas y restaurantes a medida que te acercas a la Plaza de España. Y allí, en una de esas calles comimos, pero también tomamos en la Plaza de España uno de los helados más ricos que hemos comido jamás. Era de tiramisú y estaba exquisito (il ricco gelato italiano).


Roma es un lugar maravilloso. Tiene arte, tiene encanto. Nos podemos llevar por la imagen de los gladiadores en la arena del Coliseo o seguir a los curas por la Ciudad del Vaticano. Podemos bailar en las calles del Trastévere o tirar una moneda en la Fontana di Trevi. No nos cansaremos de observar a la Loba Capitolina amamantando a los fundadores de Roma. Tomaremos un café en lo alto del Castillo de Sant'Angelo, nos emborracharemos de tanto arte que nos va a salir por las orejas y pasearemos por sus numerosas plazas, entre piedras milenarias, junto a una cantidad terrible de iglesias. Y nos mezclaremos con la gente, con las multitudes de gente de todo el mundo que cada año visitan la ciudad. Una ciudad antiquísima que sigue enamorando a todo el que la visita. La ciudad eterna...

Viaje a Roma: Piazza del Popolo


La Piazza del Popolo o la Plaza del Pueblo es un lugar magnífico, adonde se llega directamente desde la Piazza di Spagna, aunque son tres las arterias que desembocan allí.

Es una gran plaza, diseñada en 1538, con motivo de crear una entrada a la ciudad desde el norte. Las dos iglesias "gemelas", que custodian el acceso desde el sur, son la Chiesa di Santa Maria dei Miracoli y la Basilica di Santa Maria in Montesanto, construidas por Carlo Rainaldi en el siglo XVII.


En el centro hay un obelisco de 36 metros de altura que fue transportado por el emperador Augusto desde Egipto.

Nos sentamos a la sombra, en las escaleras de una de las iglesias, para admirar la imponente plaza. Y es que hacía sol. Enfrente, a lo lejos, veíamos los carteles del Museo de Leonardo da Vinci, pero cruzar la plaza con ese sol podía ser terrible. Preferimos volver sobre nuestros pasos hasta la Piazza di Spagna.