
No he leído mucho de Shakespeare, pero lo cierto es que antes de que terminara el mes de noviembre había de completar el mes temático, así que he optado por una obra de teatro y he elegido a Shakespeare, y varias horas después de haberlo terminado aún sigo pensando en la trama, porque las obras del dramaturgo inglés nos dan mucho para reflexionar.
Lo cierto es que me ha impactado. Macbeth es un barón escocés fiel a su rey Duncan, que regresa a su castillo después de una dura batalla contra el rey noruego, donde su valía y lealtad se han visto recompensadas. Pero escuchar a las tres Brujas Fatídicas que le dicen que se convertirá en rey ha sido suficiente para desear mucho más de lo que le da Duncan. Y así, cuando Lady Macbeth le convence para asesinar al rey una vez que se quede a dormir en su castillo, huidos los hijos de Duncan a Inglaterra, Macbeth se convierte en rey de Escocia, pero su crueldad es tan grande que desea, por todos los medios, acabar con todos los señores que sospechan que ha sido Macbeth quien ha asesinado al legítimo rey. Su crueldad no tiene límites, y si no encuentra a los barones escoceses, manda asesinar a sus mujeres e hijos. Mientras, en Inglaterra los barones piden ayuda al rey y marchan con un gran ejército para derrocar a Macbeth, que junto a su mujer, han caído en la locura.
Porque mientras el bosque no llegue a la ciudad no dejará de ser rey, pero Malcolm, el príncipe, decide que cada soldado vaya con una rama de árbol hasta la ciudad, en lo que parece un bosque moviéndose.
Da mucho que pensar. Es la típica obra que pone sobre la mesa la máxima de que el poder corrompe.
EL AUTOR:
William Shakespeare (Stratford-on-Avon, Reino Unido, 1564 - Stratford-on-Avon, Reino Unido, 1616) fue un dramaturgo y poeta inglés. Solamente con sus versos ya hubiera pasado a la Historia de la Literatura. Por su genio teatral, y especialmente por el impresionante retrato de la condición humana en sus grandes tragedias, Shakespeare es considerado el mejor dramaturgo de todos los tiempos.
Tercero de los ocho hijos de John Shakespeare, un acaudalado comerciante y político local, y Mary Arden, cuya familia había sufrido persecuciones religiosas derivadas de su confesión católica, poco o nada se sabe de la niñez y adolescencia de William Shakespeare. Parece probable que estudiara en la Grammar School de su localidad natal, si bien se desconoce cuántos años y en qué circunstancias. Según el dramaturgo Ben Jonson, coetáneo suyo, William Shakespeare aprendió "poco latín y menos griego" y, en todo caso, parece también probable que abandonara la escuela a temprana edad debido a las dificultades por las que atravesaba su padre, ya fueran éstas económicas o derivadas de su carrera política.
Sea como fuere, siempre se ha considerado a Shakespeare como una persona culta, pero no en exceso, y ello ha posibilitado el nacimiento de teorías según las cuales habría sido tan sólo el hombre de paja de alguien deseoso de permanecer en el anonimato literario. A ello ha contribuido también el hecho de que no se disponga en absoluto de escritos o cartas personales del autor, quien parece que sólo escribió, aparte de su producción poética, obras para la escena.
La andadura de Shakespeare como dramaturgo empezó tras su traslado a Londres, donde rápidamente adquirió fama y popularidad en su trabajo para la compañía Chaberlain's Men, más tarde conocida como King's Men, propietaria de dos teatros, The Globe y Blackfriars. También representó, con éxito, en la corte. Sus inicios fueron, sin embargo, humildes y, según las fuentes, trabajó en los más variados oficios, si bien parece razonable suponer que estuvo desde el principio relacionado con el teatro, puesto que antes de consagrarse como autor se le conocía ya como actor.
Su estancia en la capital británica se fecha, aproximadamente, entre 1590 y 1613, año este último en que dejó de escribir y se retiró a su localidad natal, donde adquirió una casa conocida como New Place, mientras invertía en bienes inmuebles de Londres la fortuna que había conseguido amasar.
La publicación, en 1593, de su poema Venus y Adonis, muy bien acogido en los ambientes literarios londinenses, fue uno de sus primeros éxitos. De su producción poética posterior cabe destacar La violación de Lucrecia (1594) y los Sonetos (1609), de temática amorosa y que por sí solos lo situarían entre los grandes de la poesía anglosajona.
Con todo, fue su actividad como dramaturgo lo que dio fama a Shakespeare en la época. Su obra, en total catorce comedias, diez tragedias y diez dramas históricos, es un exquisito compendio de los sentimientos, el dolor y las ambiciones del alma humana. Tras su primeras tentativas, en las que se transparenta la influencia de Christopher Marlowe, antes de 1600 aparecieron la mayoría de sus "comedias alegres" y algunos de sus dramas basados en la Historia de Inglaterra. Destaca sobre todo la fantasía y el sentido poético de las comedias de este período, como en El sueño de una noche de verano; el prodigioso dominio del autor en la versificación le permitía distinguir a los personajes por el modo de hablar, amén de dotar a su lenguaje de una naturalidad casi coloquial.
A partir de 1600, Shakespeare publica las grandes tragedias y las llamadas "comedias oscuras". Los grandes temas son tratados en las obras de este período con los acentos más ambiciosos y, sin embargo, lo trágico surge siempre del detalle realista o del penetrante tratamiento psicológico del personajes, que induce al espectador a identificarse con él: así, Hamlet refleja la incapacidad de actuar ante el dilema moral entre venganza y perdón; Otelo, la crueldad gratuita de los celos; y Macbeth, la cruel tentación del poder. Afín a este grupo, pese a su tema "romano" es Antonio y Cleopatra, plasmación de la pasión desenfrenada entre el general Marco Antonio y la reina egipcia Cleopatra.
En sus últimas obras, a partir de 1608, cambia de registro y entra en el género de la tragicomedia, a menudo con un final feliz en el que se entrevé la posibilidad de la reconciliación, como sucede en Pericles; esta nueva orientación culmina en su última pieza, La tempestad, cuyo estreno en 1611 puso fin a su trayectoria. Quizá cansado y enfermo, dos años después se retiró a su casa de Stratford, donde fallecería el 23 de abril de 1616.
Shakespeare publicó en vida tan sólo dieciséis de las obras que se le atribuyen. Por ello, algunas de ellas posiblemente se hubieran perdido de no publicarse (pocos años después de la muerte del poeta) el Folio, volumen recopilatorio que serviría de base para todas las ediciones posteriores.
EL LIBRO:
Título original: Macbeth
Autor: William Shakespeare
Edición digital
Número de páginas: 133
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto Genérico: Una obra de teatro, poesía o ensayo [teatro].
* Reto 100 libros.
* Reto "Todos los clásicos grandes y pequeños": Clásico con adaptación en formato serie o miniserie.
* Noviembre: mes temático de la no-novela y la novela 'feel-good'.