domingo, septiembre 10, 2006

Tolerancia


Esta semana he conocido a alguien. Me ha asombrado su alto grado de tolerancia con respecto a la gente que le rodea, vengan de buenas o vengan de malas. Adoro a la gente así, que a pesar de todo, ponga buena cara.
La verdad es que a mí me desenmascaró enseguida. Tampoco iba de malas, pero se ha hecho merecedor de mi respeto, ya no sólo por su inteligencia sino por esa tolerancia que muchos deberían tomar de ejemplo.
A veces me pregunto si yo sería tan tolerante con la gente si estuviera en su lugar. Simplemente detalles como los que ha tenido esta persona me han sorprendido. Y es que hay gente que, sea por lo que sea, siempre nos termina sorprendiendo.

Aquellos sitios a los que siempre volverás...


Un día pisas por última vez, o eso crees, aquellos lugares que visitabas antaño. Un día decides no volver más. Un día no quieres mirar para atrás. Porque sabes que si regresas te encontrarás con muchas cosas que te traerán de nuevo recuerdos a la cabeza, evocarás momentos e instantes que no quisieras.
Y un tiempo después vuelves a pisar ese umbral. No quieres, no estás segura. Pero ahora vuelves con otra gente, antes tan lejana, ahora tan cercana. Cruzas la puerta y está todo tan cambiado que te dan ganas de darte media vuelta y huir para siempre.
Pero... ¿de qué sirve huir?

Sigue faltando algo. Lo noto en el ambiente. Hoy sé que jamás haré aquella llamada porque ya no quiero mirar lo que fue. Ahora miro lo que es sin pensar lo que podría haber sido. Mejor así. Pienso menos. Me río más. Al fin y al cabo sabes que todo tiene un final, para bien o para mal. Este blog es perecedero porque un día pondré un punto final. Estoy segura. Ese día habré encontrado algo y no necesitaré manifestarme mediante palabras ni decir nada aquí. O quizás es que llegue un día en que no tenga nada que decir (cosa poco probable, pero todo es posible).

De tabletas gráficas y dibujos...


Tres días llevo con la tableta gráfica sin usarla, porque realmente no sabía cómo hacerlo. Por fin, he conseguido hacer algo, que no voy a colgar aquí, aunque no me importaría (está hecho con cariño). He quitado el ratón viejo y ahora es el ratón que va con la tableta el que uso, así como el lápiz...
Y es que últimamente estoy con ganas inmensísimas de dibujar, más que de escribir. Y es que cuando escribo ahora me salen cosas que no tengo ganas de que queden grabadas aquí para siempre.
Bueno, como estoy cansada de Paint y Photoshop, como el Corel Painter 8 me caduca en menos de un mes... aprenderé a unar el Gimp. Tiene buena pinta y cosas que no sabía ni que existieran. Algún día apareceré por aquí con algo, estoy segura.

Pequeños descubrimientos


Hace un rato que he descubierto una cosa. Se trata de una persona, a la que creí que llegué a conocer casi completamente, y hoy, leyendo algo que escribió cierto día, me he dado cuenta de que no le conozco en absoluto.
Esa persona es como si fuera parte de un sueño, de algo lejano. Es como si jamás hubiera formado parte de mi vida, aunque una vez estuvo ahí. Ahora me da la sensación de que sólo fue producto de mi imaginación, que fue el protagonista de mil historias que rondaban mi cabeza.
A veces me pregunto si eres real o simplemente eres un personaje creado por mí misma, en mi imaginación y que un día dejé de trazar. Pero no, yo jamás hubiera dejado de dibujar las líneas de tal personaje.
Tuvo que existir porque yo jamás puse un punto final. Fuiste tú, no yo. Ahora sólo formas parte de recuerdos que no quiero recordar. Ahora sólo formas parte de sueños que se difuminarán, como un día tú mismo te difuminaste... para siempre.

sábado, septiembre 09, 2006

Un sueño convertido en piedra

Me he terminado Stonehenge de Bernard Cornwell. 600 páginas hipotéticas sobre cómo podría haberse llevado a cabo ese altar de piedra tan famoso en todo el mundo.
La historia ficticia en torno a la cual se recrea lo que pudo haber sido y no es puesto que no hay datos sobre personajes de una época tan lejana como es la Edad de Bronce nos habla de tres hermanos, hijos del jefe Hengall de Ratharryn, tres hermanos tan diferentes como distantes entre sí.

Hengall era un jefe pacífico y no quería enfrentamientos con la vecina Cathallo, una tribu más poderosa todavía. De sus tres hijos, Camaban, el niño tullido, había sido expulsado del poblado por su grotesca cojera, fruto de una tara de nacimiento. Lo que nadie sabía era que vivía en el Viejo Templo, donde se comunicaba con Slaol, el dios del sol. Sólo su hermano Saban y su tío Galeth le llevaban comida de vez en cuando, desde que descubrieran que el proscrito vivía allí.

El primogénito, destinado a ser jefe, Lengar, quería la guerra con Cathallo y eso le convierte en acérrimo enemigo de su padre, por lo que, junto a un numeroso grupo de guerreros y mujeres, huye de Ratharryn en dirección a la lejana Sarmedynn, una tribu temida por los guerreros que se pintaban de rojo en las batallas.
Cuando Ratharryn marcha a Cathallo en busca de paz descubren que tienen templos de piedra inmensos y deciden pedirles piedras a cambio del oro de Sarmedynn. Allá vive la vieja hechicera Sannas, temida a varias millas de distancia. Camaban es acogido bajo su protección. Sannas le dice a Saban que se casará con la bella Derrewyn, una joven de su estirpe, lo que garantizará la paz entre los dos pueblos.
Saban debe hacerse hombre para poderse llevar a cabo el matrimonio. Pasa días por el bosque, a pesar de las trampas del mejor amigo de Lengar, que no consigue encontrarle. El día de la boda, una flecha arrebata el alma del jefe, una flecha con plumas negras... que sólo puede venir de Lengar. Hengall muere e inmediatamente Lengar se autoproclama jefe de la tribu. Ha vuelto para quedarse, y viene acompañado por guerreros con las caras pintadas de rojo. Convierte a su hermano Saban en esclavo y le deja en manos de un comerciante y de su hijo sordomudo, por consejo de Camaban. Inmediatamente le quita a Derrewyn, a la que viola, y declara la guerra a Cathallo, a la que nunca vencerá.
Camaban aparece un día en Cathallo y roba el alma de Sannas, que muere irremediablemente. Poco tiempo después Derrewyn escapa de Ratharryn y se proclama hechicera de Cathallo.

Mientras tanto, Saban recorre otros mundos, primero como esclavo, luego como hombre libre. El comerciante le cuenta la verdad sobre Camaban. Un día llegan a Sarmedynn y se quedan allí. Estaba cerca el solsticio de verano, donde en aquella tribu era tradición sacrificar a una mujer que sería destinada a ser la prometida de Slaol, el dios sol. En ese momento ve a la futura diosa, Aurenna, de la que se enamora. Pero el destino de Aurenna es la de ser consumida por las llamas, que se terminan apagando por lo que lo interpretan como un rechazo del sol hacia su prometida.
Así que Saban se termina casando con Aurenna y erigen un asentamiento junto al río. Desde allí trasladarán las inmensas piedras hasta Ratharryn para construir el mayor templo jamás visto hasta entonces. Las trasladan por río y mar, pero llega un momento en que Camaban le pide a su hermano el regreso a su antigua aldea. Saban no quiere ver de nuevo a Lengar porque cree que morirá en sus manos. Será Camaban quien asesine a Lengar. El hechicero se proclama jefe de la tribu y derrotará a Cathallo, pero a pesar de todo no consigue encontrar a Derrewyn ni a su hija. Saban se dedica a construir el templo. También traen más piedras desde Cathallo, donde ahora su mujer es la que manda. Pero Aurenna se cree una diosa, es sacerdotisa de Lahanna, la Luna, que debe desposarse con Slaol. Creen que cuando el templo esté terminado Lahanna volverá a ser sometida por el dios del sol. Por otro lado Camaban se cree que es el dios del sol, y como no podía ser de otra manera, retoza junto a Aurenna sin que Saban se dé cuenta hasta que Derrewyn le abra los ojos. Le deja a su cuidado a su hija Hanna y a la esclava Kilda, de la que se termina enamorando. El hijo de Saban y Hanna también se enamoran.

El día que el Templo de Slaol está terminado, Aurenna y Camaban quieren ofrecer como sacrificio a una prometida, Lallic, hija de Aurenna y Saban. Éste termina asesinando a su hermano, mientras aparece Derrewyn con su ejército del más allá. Pero no puede impedir que Aurenna mate a su propia hija. La que se creía diosa es derrumbada por una piedra agrietada.
Cuando todo termina, Derrewyn vuelve a Cathallo, Saban es proclamado como jefe de Ratharryn, donde se impone de nuevo la verdadera justicia, y se casa con Kilda.

El templo empezó a ser adorado por extranjeros que venían a contemplarlo, creyendo que realmente habitaban los dioses en él.
Stonehenge está formado por varios círculos que representan los círculos solares y los círculos lunares, es el sometimiento de la Luna al Sol. En el centro converge un halo de luz, que se puede ver en los solsticios de verano e invierno.
De todas formas, lo que está claro es que está cargado de misterio. La disposición de las piedras en forma de círculos tiene que ver con algo de origen astral.
Lo que las hizo tan importante en su época fue que tuvieran dinteles.

Días nublados


Esta ciudad lleva nublada todo el día. Ver tanta nube gris me entristece. Supongo que no me gusta el mal tiempo, y me recuerda al sabor agridulce del final del verano. Sé que terminará lloviendo pues a pesar de las nubes hace un calor terrible, ese bochorno que te carga los huesos.
Tengo que ir al súper. No tengo ganas. No quiero salir con este día tan triste. Y es que, a pesar de las fiestas, me cruzaré con la gente que está en las casetas, siempre hay gente en ellas, sea la hora que sea. No les importa que haya nubes cargadas en el cielo, parecen lejanos a todo, disfrutando de las Ferias.
En estos momentos ansío ver "Alatriste". Iré, creo, esta noche. Espero que no llueva pues no me quiero mojar.

Tomarse la vida con humor


Hace poco tuve una conversación con una persona que estaba sulfurada por todo, decepcionada con la gente. Me contaba sus experiencias con ciertos individuos que, después de un tiempo, le habían terminado decepcionando.
Yo me reía, aun a riesgo de que también se enfadara conmigo. Y él me miraba y me preguntaba: “¿De qué te ríes?”
Y le contesté: “Verás, es que la vida hay que tomársela con humor, debes disfrutarla y pasar más de la gente. La vida es demasiado corta para estar cabreado con ella”.
Es raro que yo, en mi actual estado de ánimo, dijera esas cosas. Quizás es que puedo seguir animando al resto de la gente, pero no encuentro un jarabe para hacerlo conmigo misma. Soy consciente que debería sonreír más aunque últimamente lo consigo a duras penas. Al menos sonrío más que hace mes y medio. Supongo que eso está bien. Sé que volverá a inundarme el humor que me ha caracterizado siempre, pero necesito tiempo.
Sólo sé que debería seguir los pasos de lo que le dije a mi amigo.
Yo no entendía que una persona pudiera estar tan enfadada con gente que, a la larga, se la iba a clavar a la espalda. No comprendía esa ira que albergaba su interior, cuando por nuestra vida pasa a diario tanta gente. Sólo importa conservar a todos aquellos que merecen la pena, que no son pocos.
Claro que hay cosas que duelen. Duele mucho perder a alguien, pero siempre llegará alguien para ocupar ese lugar cargado de una pena insólita, o al menos lo desplazará de tal manera que ni siquiera lleguemos a recordarlo.
Nuestra vida está en profundo cambio, por eso es necesario que estemos con los brazos abiertos a todo. No sabemos lo que nos puede deparar el mañana, pero al menos podemos enfrentarnos a él con una gran sonrisa.
Y lo reitero, no hay nada como tomarse la vida con humor, aunque nos cueste a veces. Si al final todo perece, ¿qué mejor que no pensar en aquello que nos entristece?

Inexplicable


Y a veces es inexplicable cómo tan rápido me estoy riendo a carcajadas y cómo se repente se torna en un cambio brusco donde pienso lo peor y donde la cabeza me da tantas vueltas que me siento demasiado susceptible para aguantar cualquier cosa.
Y así tan pronto lloro como tan pronto río. Y es que tengo por delante dos años para olvidar, más o menos. No sé yo si resultará fácil. Al menos ahora pienso en otras cosas. Pero todo sigue ahí, tan latente como el primer día, aunque intente negarlo y evitarlo.
Y de repente cualquier cosa te trae a la mente otros momentos. Se te pone la piel de gallina y te preguntas por qué te tuvo que pasar a ti. Intento olvidar pero no puedo. Me resulta demasiado imposible. Tan imposible como inexplicables son mis cambios de humor actuales.
Espero que pase cuanto antes. Porque odio estar así.
Y un día te das cuenta de que todo es tan perecedero que no tienes ganas de seguir. Me falta algo. Lo siento y lo echo de menos. No sé lo que es, pero eso que me falta lo necesito para seguir manteniéndome en pie. Sobrevivo, por supuesto. Y podré vivir sin eso que me falta. Pero lo echo de menos, no tengo por qué negarlo.
Y es que cualquier tontería me sienta mal, me irritan nimiedades que por lo general no deberían alterarme, no sé lo que me pasa, sólo quiero poner fin a esto.

Ambiente festivo

¡Cómo se nota el cambio de ambiente por las calles charras! La ciudad se ha disfrazado de fiesta. Vayas donde vayas te encuentras las casetas de las ferias, con tanta gente alrededor que se hace casi imposible pasar. Todo el centro está en una poco habitual movilidad.
He de reconocer que a mí esto de los agobios, de las fiestas de ciudades... me hace huir. Pero hoy no he podido. Tengo casetas junto a mi casa, y bajo el sonido de la música de Melendi y Queen, al final he tenido que salir.
Rober me ha llamado para cenar, pero yo ya había picado algo; imposible adivinar que terminaría saliendo y haciendo ruta por el centro, de caseta en caseta. Allí, aparte de sangrías, vinos (Ribera de Duero, claro) y cañitas, también había todo tipo de embutidos y pinchos. Así que le he dicho a Rober que por su cena no habría problema.
El caso es que se nos ha pegado. Cuando me acompañaba a casa me han entrado unas ganas de salir increíbles. Odio las Ferias de Salamanca sólo por la época en que caen. Aunque salir un rato esta noche nos ha venido bien a los dos. Despejarse siempre está bien. Y Rober ha cenado, por supuesto.
Hemos terminado en la Plaza Mayor, donde tocaban unos desconocidos, pero que daban una vidilla extraña.
















Conciertillo en la Plaza Mayor

viernes, septiembre 08, 2006

Una ligera curiosidad

Ayer me encontré con los comentarios de una persona nueva por aquí. Es posible que no me diga quién es, aunque sé de dónde viene :P

Esto era para saludar expresamente a Sir Titus. Nada, gracias por tus comentarios y por corregirme una pequeña falta ortográfica (nunca antes la había escrito) y pásate siempre que quieras ;) Yo por aquí estaré, escribiendo casi a diario.

jueves, septiembre 07, 2006

Étape 1: Journal de Voyage en L´Allemagne

Hace poco tiempo que encontré algo. Narraba en el idioma galo mi primer viaje a Alemania. Creo que merece la pena que lo escriba aquí. Simplemente porque quiero revivirlo de nuevo.

Samedi, 16 août, 23 h.- Je suis arrivée à l´aéroport international de Berlin, "Tegel". Mon baggage est resté à Frankfurt am Main. J´ai pris un taxi pour aller à l´hôtel. L´hôtel n´était pas loin. Les taxis sont jaunes ici. Voilà il y avait un jeune réceptionist avec les cheveux longs. J´ai parlé en anglais avec lui. J´ai monté à la chambre dans le premier étage. J´ai dormi très bien.


Dimanche, 17 août, 9h.- J´ai pris un petit déjeuner dans l´hôtel et j´ai demandé pour mon baggage. Il n´est pas allé encore. Je me suis promenée pour Berlin Reinickendorf.
À 11 h. je suis rentrée dans une église catholique et j´ai ecouté la messe. Je suis retournée dans l´hôtel mais le baggage n´était pas. J´ai pris le métro jusque le centre. J´ai visité le musée juif. Je me suis promenée jusqu´Alexanderplatz. Là, il y avait la tour de la télévision. Elle est le deuxième tour plus haute d´Europe.
Je me suis promenée pour le Quartier Nikolai ("Nikolaiviertel" en allemand). Le Quartier Nikolai est en la rivière du fleuve Spree. J´ai pris un navire pour voir toute la ville depuis le fleuve. J´ai dîné et je suis retournée à l´hôtel. Mon baggage est allé. J´ai bu de la bière et je suis montée à la chambre pour dormir.


Lundi, 18 août, 8 h.- Je me suis levée à 8 heures. J´ai dejeuné et j´ai pris le métro jusqu´Unter den Liden. Là il y avait la célèbre porte de Brandenburgo. Elle est très grande. Je suis passée por le bas. Il y avait beaucoup de touristes. Brandenburgtör, en allemand, est le dernier reste du Mur de Berlin.

Je suis allée jusque le Rathaus, la vieille mairie de Berlin. Il y avait beaucoup de personnes dans l´entrée. Je me suis promenée pour le parc. J´ai déjeuné une saucisse avec moutarde. J´ai pris le métro jusque Zoologische Garten. Là, il y a la vieille église détruite dans la Deuxième Guerre mondiale: Gewische Kirche. Seulement il y a la façade.
La nuit, je suis montée la Tour de la télévision, avec 602 mètres en haut. J´ai vu toute la ville. C´était merveilleuse.


Mardi, 19 août, 8 h.- J´ai visité Nikolaiviertel et Alexanderplatz encore. L´après-midi je suis allée à Zoologischen Garten parce qu´il y a une gare. J´ai pris le train à Hamburg.
À 5 heures du soir, je suis arrivée en Hamburg. La vie là est autour la gare: Altona. It pleuvait. Le jour était triste. Je me suis promenée pour la rivière du fleuve Elbe. J´ai pris le métro et j´ai visité la fête foraine. Je suis arrivée au port, mais Hamburg n´a pas la mer. Il y a le port du fleuve Elbe. J´ai vu le célèbre Rathaus. Il était très joli.
J´ai dîné dans une maisonnette du repas indien. Il y avait de la musique. J´ai vu la cathédrale et je suis retournée à l´hôtel. Hamburg est très bohémienne.


Mercredi, 20 août, 8 h.- J´ai pris le train pour Cologne. La ville est très ellegante. Je me suis promenée pour cette ville. Je suis rentrée dans la cathédrale gothique. Je suis allée jusque le fleuve, le Rhin. Il est très grand. Je me suis promenée pour le parc près le fleuve.


Jeudi, 21 août, 8 h.- Je me suis levée à 8 heures. Je suis allée à la cathédrale. Je suis montée la tour de la cathédrale. J´ai vu toute la ville. J´ai visité beaucoup d´églises. J´ai visité le musée romain et le musée d´Art Moderne. Il y avait des tableaux de Picasso. J´ai déjeuné près le fleuve. Je me suis promenée par la rue commercielle. J´ai acheté beaucoup de cadeaux.
À 8 heures, j´ai pris un navire pour voir la ville depuis le fleuve. Il commençait à faire nuite.


Vendredi, 22 août, 9 h.- J´ai visité la célèbre cathédrale gothique par dernière fois. J´ai pris un train pour Munich. Je me suis promenée pour le centre. Il y avait beaucoup de fontaines. J´ai dîné dans le Burger King. Je suis retournée à l´hôtel.


Samedi, 23 août, 9 h.- Je me suis promenée pour la ville. J´ai visité le Rathaus et j´ai vu les poupés de l´horlogue. Puis, je suis allée au stade de football, de l´équipe Bayern de Munich. Puis, je suis allée à l´université. Je me suis promenée jusqu´un parc: l´Englische Garten. Un affluent du fleuve Isar passait voilà. Les personnes se bagnait nues. Je suis retournée au centre.


Dimanche, 24 août, 9 h.- J´ai visité le centro encore. J´était triste. À 5 heures, j´ai pris un autobus pour l´aéroport. Je suis arrivée à Madrid à 22 heures.

El Buzón y yo, yo y el Buzón

Ya una vez hablé de mi buzón, que siempre me lo encuentro lleno de propaganda que va destinada a la basura. Todavía debo ponerle mi nombre, cosa que siempre se me olvida hacer. Yo no sé quién será el vecino que abre a los de: "publicidad comercial". Yo no soy. Pero después de conocer y saber quién comparte bloque conmigo pongo la mano en el fuego a que es la señora que vive debajo de mí.
Hace unas noches, a las dos de la mañana, tenía Otep a tope (¿redundancia? ¿cacofonía?) cuando llamaron al timbre. A mí me pareció extraño. Y quité la música. Era lo único por lo que podían venir a mi puerta a llamar. Una señora en albornoz apareció ante mí diciéndome que quitara "el ruido". Y yo ya lo había quitado. Le puse la mejor de mis sonrisas educadamente diciéndole que ya estaba. La señora empezó: "Y ayer y antesdeayer...". La paré los pies: "Eh eh eh, que he tenido los altavoces puestos hasta esta tarde, así que es imposible que escuchara mi música". Se calló, que no tenía razón. Fijo que es la que abre la puerta a los de la propaganda y les ofrece pastitas mientras llenan los buzones de papelajos.
K. se descojonaba de la risa, y no es para menos, sabiendo como sabía lo que estaba escuchando y porque me la había aconsejado él.
Ayer también se rió de mí. Cuando miré el buzón, sin querer, pasé mi dedo pulgar por el lateral cortante. Bien, cuando le envié la foto, me dijo que eso era una raspadura sin importancia, que ni siquiera había sangre.

Ahí me acababa de quitar la tirita. La verdad es que de esa pequeña herida no paraba de manar sangre. Me llevé un trozo de piel. Y ahora tengo una recién hecha postilla de color vermellón. Al menos no me escuece tanto como anoche.

Salamanca en Ferias

Las Ferias comienzan hoy, hasta el día 12. Aunque poco podremos ver los que estemos estudiando. Mañana es el día grande, donde se saca a la Virgen de la Vega de paseo. Nunca lo he visto. Sólo he contemplado de lejos el arco florido junto a la catedral, después de las procesiones y todas las actividades que conllevan. Tampoco sé cómo es la virgen de Salamanca. Sólo sé que los charros, vestidos de traje típico, van acompañándola por toda la ciudad. Tocan instrumentos de música y creo que van montados en borricos.

Conciertos:
Día 8: David Civera.
Día 10: Mago de Öz.
Día 12: Ojos de Brujo.
Día 13: Merche.
Día 14: Loquillo y los Trogloditas.

Si me llama alguno, ése es el del día 10, pero no estaré para verlo. Además es muy posible que se hayan acabado las entradas a estas alturas.
Por supuesto, hay corridas de toros todos los días, hasta el día 21, que ponen fin a las fiestas.
Lo que más me llama la atención es el Mercado Barroco. No he visto cuándo es, pero seguro que hay. Todos los años hay, y es un punto de atracción turística.

Sobre mi blog

Mi blog está loco :( A veces no se carga entero y a veces no me deja ver todos los links ni los textos anteriores.
Ahora al actualizar he conseguido ver la página completa y ¡menos mal!

Creo que el exceso de texto no puede ser bueno.
Estoy pensando en crear entradas nuevas, sobre edificios que me dejan con la boca abierta. Pero tendrá que esperar que ahora estoy algo perezosa.

De momento dejaré una imagen que he encontrado y me ha encantado:

Es el puerto de Vigo, vía satélite.

De nuevo quiero ver el mar :) Esta mañana lo veo desde el cielo. En un tiempo me haré un viajecito para tocarlo, sentirlo, escucharlo...

Un día más


A lo lejos sonaban unas intensas campanadas a las 8 de la mañana. He cerrado los ojos, todavía acurrucada ante las sábanas y me has venido a la mente.
Recuerdo otras campanadas en otro lugar, los primeros calores del verano. Veo todo tan cambiado...
Son las mismas campanas a la misma hora... y sin embargo hay millas de distancia... y quizás de tiempo, pues parece como si en estos últimos meses alguien hubiera puesto un tabique entre los dos.

A medida que pasan los días me acuerdo un poco menos de ti. No creo que termine nunca de olvidarte, aunque sé que siempre ocuparás un lugar en mi corazón. Pero un día ya no me importará qué estarás haciendo, ni si piensas alguna vez en mí. Y llegará un día en que susurrar tu nombre ya no me producirá un sobresalto, ni siquiera me dirá nada.

miércoles, septiembre 06, 2006

Cuando no sabes si llamar o no a alguien


Debería hacer esa llamada pero me cuesta tanto... Por una parte, algo dentro de mí me impulsa terriblemente a marcar ese número y hablar con la persona que está al otro lado. Por otra parte, sale mi mal genio diciéndome dolorosamente que no debo ser yo quien llame.
No sé qué hacer. Quizás llame mañana. Quizás no llame nunca. La balanza no se decanta por nada, aunque mientras espero sigo sin hacer esa llamada. Me pregunto si podré soportar mucho tiempo así.
Estoy preocupada, no es por mí sino por la otra persona.
Por otro lado, sería raro pero es una posibilidad. ¿Y si no me salen las palabras? ¿Y si no sé qué decirle? Y si no llamo, es posible que pierda algo para siempre.
No me mola esta indecisión.

martes, septiembre 05, 2006

Mi hermano pequeño

De mis dos hermanos el más pequeño es el más parecido a mí en cuanto a carácter, lo que pasa que él tiene más genio que yo. Hoy es su cumpleaños y, para variar, no me coge el teléfono. En mi casa siempre le dicen que lleve el móvil encima, quizás es que en esto también nos parecemos :D Probaré más tarde.
El caso es que C. y yo nos llevábamos antes bien. De unos meses para aquí, el trato con mi hermano pequeño es intragable porque con esa rabia que tiene encima es mejor no decirle nada. Supongo que terminará dándose cuenta de que ese es el peor camino para conseguir algo. Quizás es que chocamos mucho porque tenemos la misma forma de pensar y de hacer las cosas.
Mi padre siempre dice que no podemos estar juntos pero a la vez necesitamos al otro. Es posible que estemos a todas horas como el perro y el gato, pero también nos buscamos, aunque sólo sea para discutir.
Felicidades, C.
Y para variar, no sé qué regalarle :(

domingo, septiembre 03, 2006

Mi primer viaje a Francia

Mi primer viaje a Francia fue un fin de semana con 16 años. Iba con mi familia y varias familias más de mi pueblo.
En aquel entonces, mi pueblo se había hermanado con un pueblo francés, de la región de Las Landas, por donde también pasaba el camino de Santiago. Ocultaré el nombre de dicho pueblo por ser demasiado pequeño.
Cuatro coches nos encaminamos hasta el corazón de Les Landes. El paisaje no cambiaba mucho en toda la zona, pues todo eran inmensos árboles a un lado y otro de la carretera. Pondría la mano en el fuego a que eran pinos y abetos, pero no lo recuerdo con demasiada lucidez. Yo sólo quería llegar a nuestro destino.
El pueblo era un conjunto de cuatro casas apiladas en torno a la iglesia, donde no había mucho que ver: el Ayuntamiento donde nos ofrecieron un lunch de bienvenida, la escuela, una pequeña oficina de Correos y un supermercado. Más allá se veían casitas entre los árboles. Y es que esa es la primera impresión que me llevé de Francia: casas desperdigadas en medio de los bosques, a un kilómetro o dos de distancia entre una y otra. Recuerdo haber visto muchas ruinas en medio del campo, otras ciudades como Dax, Roquefort y Mont-de-Marsan.
Pero lo que no sabía es que habíamos ido a las fiestas, de las que sólo tengo una ligera noción, pues no hubo ambiente festivo hasta por la noche. Cuando volvimos de una de nuestras excursiones por los alrededores, había tómbolas, autos de choque y una inmensa carpa donde todos los habitantes del pueblo se reunirían para celebrar un banquete nocturno que duraría horas (aunque allí no trasnochan tanto como en España). Y así es como entre los ardores del vino oí a mi padre y a otros dos hombres de mi pueblo cantar jotas encima del escenario.
La primera vez que vi a Sylvette, una joven de mi edad, me cayó mal. Y como siempre me pasa con cada persona con quien mi primera impresión es negativa... terminaríamos siendo uña y carne.
Sylvette estudiaba español y yo por aquel entonces no tenía ni idea de francés. Así que cuando ella no se acordaba de alguna palabra en castellano recurríamos al inglés, idioma universal. Yo no quería irme de la carpa pues para mí todo aquello era demasiado extraño. Había allí una profesora bilingüe que me convenció para que me fuera con las jóvenes francesas. Gäelle me daba miedo. Era una tía mogollón de basta, inmensamente grande, con cara de pocos amigos. Aunque cuando me la presentaron le sonreí, quizás por miedo. No importaba, ella no sabía español, sino que estudiaba alemán. Me sentó mal que prefiriera a los teutones antes que a los hispanos. Al final conseguí mantener una conversación más o menos fluída con Sylvette y mientras caminábamos Gäelle parecía nuestro guardaespaldas.
No sé cómo apareció por allí mi hermano pequeño, todavía un chiquillo, diciéndome que le acompañara a los autos de choque, y lo hice, despidiéndome de las galas. Siempre odié los autos de choque por los golpes que te dan, pero acepté montarme con mi hermano, que era demasiado pequeño para dejarle solo.
Cuando salimos, un joven me abordó, al principio me hablaba en francés, que yo no entendía. Al verme fruncir el entrecejo empezó a hablar en una mezcla castellano-italiana. Fue directamente al grano: que se había enamorado de mí. Era demasiado surrealista. Le dije que me dejara en paz, aunque no debió entenderlo. Empecé a caminar y oía a mis espaldas al joven gritándome: "Te quiero" y "Te amo". Sinceramente, estaba muy mal de la cabeza.
Volví a la carpa y la profesora me preguntó si me pasaba algo. Debía notarme nerviosa o ruborizada o algo. Le dije que nada pero mi cara me delató. Allí estaba Gäelle mirándome fijamente. Así es que le conté a la profesora lo que me había pasado. Le vi cómo se lo iba traduciendo a Gäelle y después me miró: "Dile a Gäelle quién es ese chico". Salí y desde lejos se lo señalé. No sé qué le diría Gäelle, con su presencia era capaz de infundir el miedo más atroz, pero el joven, cuando volví a pasar cerca de él, se limitó a mirarme de reojo sin decir nada.
Sylvette... Mi amistad con Sylvette, o como todo el mundo la conoce "Syssouve", merece un punto aparte. Es licenciada en Filología Española y, por tanto, bilingüe. Ha venido a mi casa varias veces y es como la hija adoptiva de mi familia. Y las risas que nos echamos :D

Una semana

¡Cuántas veces me vienen a la mente infinitas semanas criminales, por lo general históricas! Bien sea un asedio, una batalla, la Trágica de Barcelona, la Revolución de Octubre... se conforman en mi cabeza como episodios que van pasando sin parar.
Tendré que añadir otra semana más a la lista, aunque estos últimos siete días no se pueden tildar de históricos, al menos no vendrán escritos en los libros de Historia. No sabría cómo describir esta última semana, y sin embargo tengo muchas cosas que decir de los últimos días.
Estuvo acompañada de una intensidad tal que me resulta casi imposible describir lo que sentí: el horror, el vacío, la pérdida, la tristeza, la caída...
La verdad es que no son todo cosas negativas, como parece a simple vista. El lugar del que se fue ha sido "ocupado" por otra clase de calor, el apoyo indirecto de unas personas que no saben siquiera lo que han hecho en mí, las risas con esa gente... Joder, les aprecio por estar ahí en esos momentos, aunque ni siquiera ellos lo saben.
A principios de semana me notaba deprimidilla, bien fuera a la hora de escribir o a la hora de decir las cosas. Recuerdo que Rober se enfadó conmigo por una nimiedad y yo sólo tenía ganas de llorar. ¡Qué estupidez! Estaba susceptible pero tanto...
Aunque me encanta el verano, el calor, la luz del sol, estar morena y todas esas cosas que conlleva el buen tiempo, en parte me alegro de que esté llegando a su fin. Intentaré borrar estos dos meses de mi memoria, cosa harto difícil, porque es casi imposible olvidar el dolor, pero al menos lo habré intentado y sólo por eso merecerá la pena.
Me pregunto si se merecen otra oportunidad aquellos que se fueron de nuestras vidas sin decir nada y luego vuelven a recuperar algo que es posible que se haya perdido.
Dudo. En estos momentos tengo muchas dudas. Pero me cansé de buscar respuestas. Supongo que el tiempo pone a todos en su lugar y por lo tanto todas las dudas se evaporarán, tarde o temprano, así que quizás sea mejor que ni siquiera me haga preguntas que, en estos momentos, se quedan como meras incógnitas.
A pesar de todo recordaré esta última semana como demasiado intensa y demasiado larga...

Mi grabadora está kaputt

Desde ayer me pasa una cosa extraña en la grabadora. Ya se me han estropeado varios DVD´s. Al final he terminado reinstalando, pero sigue dándome fallos. El caso es que a la hora de grabar algo se sale de tiempo, como 4 ó 5 horas :( y por supuesto al final no graba nada.
El caso es que al grabar un CD normal me tardó también algo más de lo que habitualmente suele grabar.
Ahora probaré a grabar música. Si esto continúa así tendré que llevarla a arreglar.
La verdad es que siempre me quedará la grabadora del pc.
Debo tener "manitas" con las grabadoras. En febrero, cuando se me estropeó la pantalla del pc, creo que era aquella piececita minúscula llamada "inverter" que me dejaba la pantalla negra, también me arreglaron la grabadora del portátil. Mi pc estuvo dos semanas en Bruselas para ponerme una pantalla nueva y una grabadora Pioneer que no uso nunca. Ahora la tendré que usar de nuevo, supongo, mientras encuentro el error de la grabadora externa.
Es posible que tenga un virus :S También tengo el disco duro lleno de cosas y lo quiero vaciar :(

Sentimientos en la red


¿Qué clase de amor es ese de amarse sin haberse mirado a los ojos, sin haberse tocado, sin oler el perfume del otro, sin haberse besado...?
Realmente nunca he entendido que exista el amor en internet. Por aquí se puede idealizar mucho a una persona pero nunca podemos llegar a enamorarnos, no, coño, para enamorarse hace falta un contacto físico. Al menos es mi opinión, que no creo que esté muy equivocada.
Lo máximo que podemos tener aquí es cierto cariño o afecto por ciertas personas, nos puede gustar la manera de hablar, de decir las cosas, incluso nos puede gustar una persona en sí. Pero de ahí al amor hay un buen camino.
Nunca entendí a esas personas que dijeron haberse enamorado por aquí. ¡Ojo! Sí después de haberse conocido en persona, pero no sin ese contacto físico, que es necesario para cualquier tipo de relación que tenga visos de continuidad. Amplío ya hasta el sentimiento de amistad, que también para que dure ese contacto con alguien que podríamos considerar por aquí algo parecido a un amigo, debe haber ese conocimiento, pues sino dicha "amistad" caería en el olvido.
Y es que las personas por aquí damos la mejor imagen que tenemos de nosotros mismos, pero es una simple imagen. Es como la imagen del espejo. Internet es un espejo, pero no somos nosotros, no es nuestro yo real. Es un yo ficticio que sólo muestra una parte mínima de lo que realmente somos. Aunque intentemos mostrar gran cosa de nuestro mundo es imposible, falta algo.

sábado, septiembre 02, 2006

Y los días se hacen más cortos...

Me comentaba la kioskera que ya empieza a notarse el final de verano. Hace días que lo noté. Dejó de oscurecer más tarde de las 22.00. Ya empieza a notarse, a pesar de que el calor sigue siendo horrible, esté claro u oscuro.
Me viene a la mente el primer día que entré en ese kiosko. Era junio. Hacía la mudanza y estaba la misma señora tras el mostrador, con cara de perro y hablando en monosílabos.
Después de verme pasar a por el pan y otras cosas de primera necesidad casi a diario solemos charlar bastante a menudo. Lo que yo digo, que en mi cara pone el cartel de: "Háblame, que contesto y te escucho".
De todas formas, para mí el verano sigue, a pesar de este paréntesis de los exámenes. Hasta el día de San Mateo (21 de septiembre) consideraré que todavía puedo aprovechar bastantes días de sol y calor, aunque sean más cortos.

Tristán & Isolda

La primera vez que oí hablar de la leyenda de Tristán e Isolda me vino de las manos de un trovador francés, Béroul. Si no me equivoco mucho es el texto más antiguo que se conserva sobre esta leyenda. Estudiaba entonces literatura francesa.
La película difiere mucho de la leyenda en sí, aunque el objetivo final tanto en una como en la otra es el amor imposible.
En el Tristan et Yseult de Béroul se nos cuenta la leyenda de que el rey Marc de Cornualles iba a desposarse con una princesa de una isla lejana, conocida por su belleza: Yseult la Rubia. Así que manda a su sobrino Tristán a buscarla. La madre de la joven, antes de que embarquen, le da a la dama de su hija un filtro de amor para que encuentre la felicidad con su futuro esposo, pero por error, en medio de la travesía, el filtro se lo toman Tristán e Isolda, que caen perdidamente enamorados.
A pesar de su amor, Iseo la Rubia se casa con el rey Marc, aunque se ve furtivamente con Tristán. Los amantes son descubiertos y el rey entra en celos, por lo que destierra a Tristán. El joven pasa muchos años errando por los montes y un día decide volver a la corte del rey Marc, haciéndose pasar por loco para volver a ver a su amada.
Tiempo después se casa con Yseult de las Blancas Manos, que no sólo comparte con la reina el nombre sino también la belleza. Al cabo de un tiempo, la esposa de Tristán se entera de quién es el verdadero amor de su marido y entra en celos, intentando vengarse.
Otra versión, con un trasfondo mitológico terrible, es que Tristán manda a buscar a Yseult la Rubia para que le cure de una herida de muerte. Si Isolda viene en el barco éste debe traer velas blancas, si no viene debe traerlas negras. El barco las trae negras por despiste y Tristán muere de pena.
Está en relación con el mito del Minotauro. El rey Egeo le había dicho a su hijo Teseo que si derrotaba al Minotauro pusiera velas blancas en el barco, y que si moría en el intento pusieran las velas negras. Un despiste hace que se les olvide poner las velas blancas y el rey Egeo, al ver que el barco de su hijo traía el velamen oscuro, se tira del torreón al mar, que más tarde llevaría su nombre, sin esperar siquiera a que atracaran las naves, donde sí iba el héroe Teseo.
Después de Béroul fueron otros muchos los que escribieron sobre la leyenda de Tristán e Isolda. Recuerdo a Thomas d´Angleterre, que dentro ya de una literatura cortesana y más pulida, se dedicó a decorar y poner adornos al amor entre Tristán e Isolda.

Vayas donde vayas,
veas lo que veas,
siempre estaré contigo.

La película lógicamente debe tomar una variante de todo lo que hay escrito sobre esta leyenda. El mensaje final viene a decir que el amor de Tristán e Isolda destruyó el reino de Cornualles. Pero no es así, puesto que Marc terminó sus días luchando junto al rey Arturo, con todas las tribus inglesas unidas. Cornualles fue aliada de Camelot, siendo Marc un monarca ya anciano.
El caso es que en la película se nos mezclan a las dos Iseos en una sola. Se nos presenta a Tristán como un héroe que no tiene ningún lazo de sangre con el rey Marc, sino que éste lo había adoptado como hijo en el momento en que siendo un niño pierde a sus padres en un ataque irlandés. Lo que tienen en común las leyendas y la película es que Cornualles rendía tributo a Irlanda. Pero hay muchas cosas que no concuerdan. Por ejemplo, el rey irlandés no enfrentó a las tribus inglesas y puso como recompensa a su hija, sino que la mano de la joven se le concedió al rey Marc para firmar una tregua entre irlandeses e ingleses. Ni Tristán e Isolda se conocían antes de que el sobrino del rey tomara un filtro de amor en la nave donde viajaban. En la película, creyendo muerto a Tristán lo envían en una barca hacia el más allá, pero el fuego no prende y llega a las costas de Irlanda. Tristán no está muerto, sino que está envenenado. El caso es que también esta parte está cargada de contenido mitológico, pues una barca es la que te lleva al mundo de las Sombras en la mitología griega. Isolda tiene un sueño premonitorio y llega a la playa, donde encuentra a un Tristán moribundo y, como tiene cualidades curanderas, le quita el veneno que lleva dentro. Se enamoran perdidamente el uno del otro, lo que será la perdición.
Un día encuentran la barca y Tristán debe huir. Cuando llega a Cornualles y el pueblo le reconoce, le tienen como una especie de dios puesto que ha regresado del mundo de los muertos. El rey Marc le dice que la alianza entre las tribus inglesas se ha roto y que el rey irlandés ha enfrentado a todas concediendo la mano de su hija a aquel que gane a los demás. Tristán decide ir a luchar en nombre de su tío, con el objetivo de llevarse a la princesa como futura esposa de su tío. Cuando gana el torneo e Isolda se descubre el rostro, Tristán se queda petrificado.
En el pasado ella le había mentido al decir su nombre. Tristán ha ganado el torneo y la recompensa es su amada, que va a entregar a otro hombre.
A pesar de que se siguen viendo en secreto, las intrigas crecen y muchos son los que aspiran a la Corona de Cornualles, así que dos traidores se encargan de que el rey Marc pille a los jóvenes amantes en uno de sus encuentros. Y un hombre enamorado y traicionado es capaz de entrar en la locura más insólita. El rey Marc es un hombre bueno y al final decide dejar en libertad a los amantes mientras su reinado se desmorona. Pero es Tristán quien aparece en último momento salvando su patria de los irlandeses, a pesar de dar la vida por ello. Al final el joven Tristán es tildado de héroe.

Por supuesto, he llorado porque es preciosa. Y he llorado más por el rey Marc, por lo que estaban haciendo a sus espaldas, pero ¿quién puede controlar al amor?

En tus ojos mi rostro,
en los míos el tuyo,
en los rostros descansan los corazones fieles
¿dónde podríamos encontrar dos mejores hemisferios
sin un norte definido,
sin un occidente declinante?
Aquello que muere
no estaba mezclado con igualdad.
Si nuestros corazones son uno o nuestro amor semejante
ninguno desfallecerá,
ninguno morirá.



James Franco
En circunstancias normales no me hubiera llamado mucho la atención, pero he de decir que quien hace el papel de Tristán me ha emocionado bastante. Tenía que enterarme de su nombre real.

Duerme conmigo; si eres de piedra da igual, yo seré pedregoso camino


He vuelto a ver tus fotos de nuevo. No he debido hacerlo pues me traen recuerdos y esos recuerdos son demasiado perfectos para revivirlos ahora.
He vuelto a recordar nuestras conversaciones. No he debido hacerlo pues me duele evocar todos esos instantes.
Ya no volverán. Todo se fue en un suspiro. Ahora todo me parece un sueño, demasiado lejano y ficticio como para saber con certeza si realmente existió.
Temo convertirme en una piedra. Sé que no, pues todavía saboreo esos momentos que se fueron con el tiempo.
Y un día decides mirar al frente.
Pase lo que pase, yo seguiré aquí. Y no seré una piedra, ni pedregoso camino. Todo se ha esfumado tan rápidamente como llegó.
A veces creo que la vida es demasiado corta para lamentarse por lo que fue o no fue, y demasiado corta para vivir inmersa en la tristeza.
Sí, la vida es corta, por eso prefiero aprovechar estos momentos sin pensar en el pasado, sino mirando al horizonte.

viernes, septiembre 01, 2006

A rachas

Comienzo a recuperar la sonrisa después de varias semanas criminales. Raro es cuando hoy empieza una época de exámenes, época que incluye las fiestas de Salamanca (el 8 de septiembre es el día grande).
Debo reconocer que hay cosas y detalles que últimamente me sonsacan la sonrisa. Así es como esta noche pasada he recibido algo que me ha hecho mucha ilusión. Ha venido de la mano de Semete :D Y chana bastante.


Gracias Semete :) Ya te dije que lo colgaría :D Me encanta, me encanta :D
Mañana comienzo los exámenes, así que he de irme. Necesito una racha de buena suerte y también más tiempo del que tengo, o quizás menos tiempo en el pc :S

miércoles, agosto 30, 2006

Algo que te causa dolor no debe permanecer contigo

Estoy caminando entre espesas nubes cargadas de incertidumbre. En estos instantes puedo y debo reconocer que parece que estoy viviendo dentro de una burbuja. Nunca pensé, ni siquiera se me llegó a pasar por la cabeza, que pudiera pasar esto...
A veces nos conviene ser un poco egoístas y pensar en nosotros mismos. Sino después duelen mucho esos instantes compartidos con alguien, que deseas que vuelvan pero sabes que es imposible. A veces piensas si realmente ha merecido la pena compartir tanto con una persona para que, en un momento dado, se esfume sin más, sin dar explicaciones, sin una palabra de despedida al menos.
¿Qué nos impulsa a hacer unas cosas u otras en determinados momentos?
Hubo un momento en que tuve un ángel de la guarda, pero hoy en día ya no existe. Es como si todo lo que representara se hubiera fragmentado en trozos tan pequeños como invisibles. Ya no existe aquello. A veces piensas que sería bonito tener para siempre a ese ángel de la guarda contigo, pero ya no puede ser. Todo tiene su momento y no merece la pena mirar hacia atrás.
El valor de la amistad en mi vida es sublime. No entiendo que una persona a quien consideras tu amigo, con quien has compartido secretos y confidencias, con quien había complicidades de todo tipo aunque últimamente también temas tabú, una persona digna de confianza... desaparezca así sin más. A mis amigos, esos amigos con los que hablo casi a diario, suelo contarles cosas. Si me voy lo sabrán, si estoy triste... unos cuantos llegan a descubrirlo por sí solos pues me lo notan, si estoy contenta tambien me lo dicen... Y si me voy, sea adonde sea, serán los primeros en saberlo. En estos momentos la amistad que tenía con una persona se tambalea hacia todos los lados, pende de un hilo. No me gustaría que terminara así, pero yo no lo he buscado, ni esa persona tampoco. Simplemente ha llegado un momento de silencio y yo, inmersa en una incertidumbre inaudita, no me conformo con el silencio.
Duele saber que estás perdiendo a una persona que jamás pensarías que llegaras a perder nunca. Duele darse cuenta de que esa persona se ha esfumado como si fuera humo. Duele saber que es definitivo.
Y si hubiera una razón...
¿Dónde quedan todos esos momentos? ¿Adónde van todas esas palabras? ¿Y las risas, las bromas, los chistes?
No me conformo ya con explicaciones, con palabras que se difuminan con el tiempo. Nada es eterno. Nada es para siempre. Y sólo queda la ceniza. Y la ceniza es amarga.
Sabía que pasaría esto. Hace mucho tiempo que noté la pérdida.
Sí, Kiros tenía razón cuando me dijo que debía despojarme de todo aquello que me producía dolor. Pero ¿cómo me lo quito de encima? Si últimamente el dolor es mi compañero más fiel.
Gracias, Kiros :)
Esta es la entrada 400. Supongo que seguiré escribiendo, aunque en estos momentos no estoy de humor. Es posible que cambie la dirección de blog o que me haga otro para expresar libremente mis pensamientos sin censurar nada, para mí, a modo de diario, donde nadie tenga acceso.
¿Merece la pena dar confianza? -me pregunto. Yo sigo confiando en la otra persona y, sin embargo, me da la sensación de que ya no volveré a saber nada de él. Es triste, sí, las pérdidas siempre nos dejan un vacío terrible, que nadie más podrá usurpar. Pero... la vida sigue, para bien o para mal.

martes, agosto 29, 2006

Elena


Hoy sé que no me equivoco de día.
¡¡¡FELICIDADES ELE!!!
Tía, ya sabes que te espero por aquí. Disfruta a tope.
(Espero que lo leas).
Lo que hablamos en Semana Santa ya no podrá ser. Pero bueno, ya sabes por qué. Ya hablaremos si eso. Por teléfono y sin equivocarme de día.
Besos :***

Sentimiento de pérdida

Hoy me siento como si hubiera perdido a alguien, como si alguien se hubiera ido para siempre. Es como si estuviese asistiendo a un entierro. Me da la sensación de que no sabré nada más de esa persona, es como si me hubiera dado la espalda.
No sé por qué me siento así. Duele, duele mucho más esto que estos dos últimos meses. He perdido a mucha gente en el camino, y hoy... me doy cuenta de que he perdido a una persona.
Sólo me queda decir que allá donde estés espero que estés bien :*
No puedo quedarme a esperar, no quiero preguntarme si volverá o no porque me siento peor.

lunes, agosto 28, 2006

El msn, ese gran aliado

Odio el msn y seguiré haciéndolo. Sólo aparezco en él cuando veo entrar a alguien con quien me apetece hablar o cuando tengo ganas, sin más. Y últimamente es bastante a menudo.
El caso es que hay personas que cuando les digo que no me gusta hablar por el msn me preguntan ¿por qué? Es evidente, las cosas te gustan o no te gustan. No hay un motivo para explicarlo. No sé por qué me gusta el color rojo en vez de el verde, o por qué me gusta más el sol que la lluvia... Son simplemente gustos personales de cada uno.
Hoy he visto que hay personas que se lo toman muy en serio, tanto que se creen que eliminándome me fastidian cuando realmente me hacen un gran favor.
Mi msn está compuesto de una gran lista de gente sin admisión, el tripe de grande de los que tengo admitidos.
Un personaje, que me huelo quién es, me ha agregado al msn pues estaba pasando los contactos de una cuenta a otra, cuando ¡sorpresa!: "Pues no te veo conectada en mi otra cuenta así que te voy a devolver el favor. Hasta nunca". Mi respuesta: "Vale".
Por tener desadmitido ni mi hermano pequeño se ha salvado de la hecatombe que hice hace un tiempo.
Bien, supongo que todos aquellos que tengo sin admisión es porque no me aportan nada o porque no tengo tema de conversación con ellos o porque me molestaban esas conversaciones multitudinarias de las que me terminé cansando demasiado pronto. Sea por lo que sea, en mi msn hago lo que me da la gana, le guste a la gente o no. Lo bueno es que no suelo eliminar a la gente si primero no me eliminan ellos. Es más por vagancia que por otra cosa. El caso es que haciendo un rastreo de los de PL que me habían eliminado he descubierto quién era el que me ha dicho "Hasta nunca". ¡Qué despedida más tierna!
No me lo creo, ¿cómo se puede tomar alguien tan en serio el msn?

Primeras lágrimas

La primera vez que lloré por alguien tenía 19 años. Ya antes había llorado por otras cosas, pero nunca por amor pues hasta entonces no me había enamorado de verdad.
Gerardo es el único ex novio al que tengo cariño de verdad. Pues él tenía algo que no tenían los demás: su bondad. Le considero además el primer novio, a pesar de que antes salí con otros tanto que nunca me demostraron algo que mereciera la pena de ellos como para seguir con esa pantomima, así que enseguida me olvidé de todos.
Un día conocí a Gerardo. Tanto él como sus amigos nos llevaron a mis amigas y a mí a un pueblo en fiestas. Y alguno debía conocerme y conocer por tanto a mi padre pues en la comida dominical lo primero que se le ocurrió preguntar a mi padre fue: "Bueno, dime, ¿dónde estuvísteis ayer?". Sabía que si me preguntaba eso era porque alguien le había contado que no habíamos estado en el sitio donde él pensaba en principio que nos íbamos a quedar toda la noche.
Volví a ver a Gerardo varias veces más. Y un día nos liamos. Ahí empezó mi primera relación más o menos seria. Gerardo, como bien he comentado, era bueno, quizás demasiado bueno. Me trataba como una reina, era cariñoso y adorable, aparte de que estaba buenísimo y era guapo. Sólo algo le fallaba, pero a mí no me importaba. Tenía una nariz aguileña inmensamente grande, tanto que cuando le besaba a veces tenía que separarme de él, no podía mover mi cabeza con normalidad mientras nuestras lenguas se entrechocaban. Pero no me importaba.
Gerardo fue el primero que me enamoró de verdad. Me reía mucho con él. Me encantaba tocarle el pelo rubio, cosa extraña cuando siempre me he decantado más por los morenos. Él tenía algo especial... Era demasiado especial.
Pronto me di cuenta de algo. Gerardo no tenía personalidad, se dejaba llevar por sus amigos, tanto que cuando me reencontraba con él venía borracho como una cuba. Y los amigos me miraban y se encogían de hombros.
Recién sacado el carnet de conducir y sin haber tocado casi un coche, mi padre me permitió sacarlo por primera vez de noche. Me dijo que no saliera de la ciudad donde acostumbramos a ir de fiesta y me puso hora. No recordaba la última vez que me habían impuesto el toque de queda a la hora de volver a casa. Comprendí que mi padre no pegaría ojo en toda la noche hasta que no supiera que yo dormía en mi cama.
Ocurrió que fui al bar de un amigo de Gerardo y le pregunté si le había visto. Casi todos los bares estaban vacíos. Yo me había tomado dos copas, suficiente para que me diera positivo en un control de alcoholemia. Cuando me enteré del pueblo que estaba en fiestas y sabiendo que Gerardo estaba allí dudé. Una fuerza me impulsaba a coger el coche y marcharme hasta allí, la parte sensata de mi mente me susurraba y me alentaba a quedarme en esa ciudad semimuerta por las dos copas que llevaba encima, dos copas que no habían hecho mella en mí.
Le pregunté a Almudena si le apetecía quedarse o marcharse. Ella me comentó que prefería estar en el pueblo en fiestas, pero que era algo que tenía que decidir yo pues era la que llevaba el coche. Me encontré con Tamara, Laura y Esther, mis tres mejores amigas del colegio. Hacía mucho tiempo que no las veía. Cuando les conté mi duda respecto a marcharme o quedarme fueron las que me convencieron. Con ellas y Almudena llené el coche.
Nunca antes había estado en ese pueblo, ni había conducido sola (se entiende, sin el profesor de la autoescuela o sin mi padre) tantos kilómetros (de 25 a 30), ni siquiera sabía dónde estaba ese pueblo. Notaba algo pesado en el estómago. Tenía miedo que me parara la Guardia Civil. Sabía que ese pueblo tenía tres accesos. En dos había control de alcoholemia, pero mi buena estrella hizo que esa noche entrara por allí donde no estaban los guardias parando a todo el mundo.
A la hora de aparcar lo hice junto un hoyo negro que no vi mientras paraba en la parte alta del pueblo, y al salir y ver el parachoques encima de ese agujero negro pensaba que quizás tenía una estrella sobre mi cabeza.
La plaza del pueblo estaba abarrotada (me ha salido así pero si no recuerdo mal es una de las frases típicas de Martes y Trece). Cuando digo que estaba llena me quedo corta. Allí había demasiada gente. Todos los garajes de las casas estaban habilitados como barras temporales, cosa que no se ve a menudo en la Rioja Alta.
Encontrarme con Gerardo allí sería como buscar una aguja en un pajar, así que decidí pasármelo bien. Miraba la hora a cada poco rato pues quería volver a casa a la hora impuesta por mi padre, por lo menos para darle unas horas felices de sueño.
Me encontré con mi hermano y me preguntó cómo había llegado. Abrió los ojos inmensamente cuando le conté que había conducido hasta allí. Me encontré con la gente a la que suelo ver todos los viernes y sábados.
A las 4 nos empezamos a alejar de la plaza y fue ahí donde vi pasar a un amigo de Gerardo. Me empecé a reír pues el otro no estaría muy lejos. Y así fue. Empezaron a pasar delante de mí mientras me reía en alto. Y me vieron, claro. Gerardo me cogió. Nos besamos. Le dije que debía irme pues me habían puesto hora en casa.
Fue gracioso ver cómo los amigos de Gerardo hablaban con mis amigas y les decían: "Ellos que se vayan juntos y vosotras os venís con nosotros, aunque sólo tenemos un sitio en el coche".
No podía dejar a mis amigas, además el tiempo jugaba en mi contra. Me tenía que ir.
Y nos fuimos.
Llegué diez minutos más tarde a casa. Entré en la habitación de mis padres para dejarle en la cómoda las llaves del coche a mi padre y, como había supuesto, él no dormía. Le dije dónde había estado pero no me dijo nada, ni en ese momento ni al día siguiente.
Debió pensarlo y unos días después me dijo: "Muy valiente fuiste para ir a ese pueblo con el carnet recién sacado", pero no era una reprimenda sino que lo decía con orgullo.
El tiempo pasó. Me cansé de las borracheras de Gerardo, me di cuenta de que él prefería estar con sus amigos (yo también adoraba estar con mis amigas) y un día le dije que lo dejábamos porque no quería estar con nadie. Él me clavó la mirada, supongo que me tanteaba, pero aceptó mi decisión. Seguimos liándonos después, durante mucho tiempo.
Después de dejarlo, el arrepentimiento pudo conmigo. Sé que podía decirle de volver y volveríamos a estar juntos, pero no quise... por orgullo, supongo, porque me hubiera contradicho. Me tumbé en la cama y lloré durante horas por la estupidez que había hecho, porque me di cuenta de que le quería mucho.
Un doce de octubre, muchos años después, le llamé. No estaba en su casa. Su madre me preguntó qué Ana era y me saludó efusivamente cuando le hablé. Parece ser que la familia de Gerardo me conocía demasiado bien. En mi familia nadie le conocía.
Varias horas después volví a llamarle y por fin pude hablar con él. Hablamos de muchas cosas y me dijo que le iba bien, que se alegraba de la llamada y de que no se me hubiera olvidado su cumpleaños. Es cierto, siempre me acuerdo en todos los Pilares de él, aunque no tengo fotos con él no he olvidado los rasgos de su cara. Es posible que se haya echado otra novia y sea feliz. Ese doce de octubre fue la última vez que supe de él, pues nunca más volví a llamarle. Él nunca tuvo mi teléfono para hacerlo, además nunca estoy en casa, ni aunque lo encontrara en la guía telefónica sabría de mí.
Me gustaría volverle a ver. No sé cómo sería ese reencuentro, pero estoy segura de que me echaría una mirada picarona y me atraería como un imán. Quizás tenga una barriga incipiente y empiece a caérsele el pelo, pero la nariz seguirá en su sitio, y aunque sólo viera eso le reconocería a mil kilómetros de distancia.
Es triste cómo todo el mundo va y viene, pasa por nuestras vidas, y llega un día en que terminan desapareciendo casi por completo, por mucho que les queramos. Los recuerdos que tengo de Gerardo son sublimes, perfectos. Él era especial. Y el hecho de que la gente pase sin parar por nuestra vida y quizás terminen marchándose para siempre está en nuestras manos, pues podemos retenerlos si queremos. Yo podría haber seguido en contacto con Gerardo si hubiera querido. Pero algo me impulsó a no hacerlo. De lo que estoy segura es de que no quiero perder a más gente a la que quiero en accesos de ira o en un alarde de locura y orgullo.
Sí, va por ti, no quiero perderte y haré todo lo que esté en mi mano porque no se pierda ese contacto.

Y llega un día en que te das cuenta de que todo sigue igual

Tengo miedo. Me temo a mí misma porque últimamente he descubierto muchas cosas que creía que habían caído en el vacío. Pero no ha sido así.
Creía que me sería fácil olvidar en un tiempo. ¿Pero cómo se pueden ahogar los sentimientos de la noche a la mañana? Es casi imposible. Al menos ahora me doy cuenta de que necesito mucho más tiempo. Intento no pensar, pero es difícil.
He intentado no mirar atrás, y a duras penas lo consigo. He intentado hacer desaparecer todo lo que llevaba dentro, pero simplemente el monstruo estaba dormido. Se ha vuelto a despertar. Porque sigo sintiendo, sin poderlo evitar. Y el hecho de seguir sintiendo sin quererlo me entristece porque no puedo controlar lo que llevo dentro.
Jamás creí que me costara tanto salir de esta situación.
A veces me gustaría cerrar los ojos y volver no a hace unos meses sino a hace uno o dos años, llegar a un momento donde no me afectaran tanto las cosas.
No sé qué hacer. Intento quitarme todo de la cabeza. Intento vaciarme por dentro. Y cuando más lo intento más latente está todo.
No duele tanto pero todo sigue ahí. Y lo peor de todo es que no puedo hacer nada para evitarlo.
Siento que me falta algo. A veces me cuesta respirar, incluso a veces se me caen las lágrimas sin darme cuenta. A veces sueño cosas que no quiero recordar después. Y muy de vez en cuando, sólo muy de vez en cuando, intento olvidar. No es fácil.
Recuerdo momentos tan perfectos que se me hace todo más crudo.
Intento seguir mi rumbo, paso a paso, y me cuesta tanto.
Empiezo a pensar en otros momentos parejos en el pasado y en cómo logré salir de los mismos. Y no me viene nada a la cabeza, sólo tamborilea en mi mente una palabra: "Tiempo".
Tarde o temprano tiene que desaparecer todo aquello que me aflige. Y me pregunto ¿cómo?
Quizás es que lo que llevo dentro realmente no quiero que se disipe. O simplemente llega un día en que te das cuenta que a pesar del dolor eso que sientes es demasiado bello para dejarlo escapar.
Intento mostrar indiferencia, pero no puedo. Por mucho que diga que me resbala todo no es así. No soy una pasota. Y este tema me altera demasiado para seguir hablando del mismo.
Hay un dicho: "Querer olvidar a alguien es quererlo para siempre" que he descubierto cierto con mi propia sangre.
Intento cerrar las heridas de una manera u otra, pero cada noche vuelven a rasgarse, vuelven a abrirse y vuelven a causar un dolor inmenso y agónico. Las llagas que intento cerrar cada mañana se abren cada noche para recordarme todo, si cabe más intensamente.
Quiero danzar sobre las notas que están sonando y, sin embargo, no tengo ánimos suficientes para hacerlo. Quiero correr a través del tiempo pero no tengo las fuerzas suficientes para hacerlo. Quiero volar hacia el sol pero no tengo alas para llegar.
¿Y ahora qué? ¿Cómo voy a salir de esta?

Dislexias


Es que a veces tengo dislexias raras, sobre todo si tengo sueño. Así es como el 26 de agosto llamé a mi amiga Elena, justo antes de irme a la cama, pero no me cogía. Al final terminé mandándole un sms felicitándole.
Y lo que fastidia llevar un rato leyendo en la cama (Stonehenge de Bernard Cornwell, que me tiene enganchada, y a pesar del sueño no se me ha quitado esa rutina de leer antes de dormir), acomodada ya, cuando oigo desde mi habitación pitar el móvil. Me levanté y leí el sms: "Ana, mi cumpleaños es el 29, no hoy".
En un alarde de locura que me ha dado a la hora de cambiar los días de su cumpleaños en el móvil para poner la alarma (evidentemente no es dislexia, es que tenía apuntado ese día) he borrado todos los cumpleaños. Ya no tengo agenda para felicitar. He anotado rápidamente de aquellos de los que me acordaba, pero me he dejado muchos.
Es una pena, ya no podré felicitar por su cumpleaños a todo el mundo que antes felicitaba y paso de mirarlo.
Odio el móvil y pasar más de cinco minutos perdiendo el tiempo con el mismo, a no ser que esté hablando, que lo evito también.
Últimamente no paro de recibir llamadas con el número oculto. Cuando lo cojo me cuelgan. Va a ser el gilipollas con el que me lié en julio. El día que me dé por llamarle y decirle cuatro cosas se va a acordar de mí. He optado por no coger las llamadas que hacen con "número privado". Quien quiera hablar conmigo, aunque sean los de las encuestas de Telefónica, que den la cara. Y sino seguirá sonando sin parar.
Lo tengo en silencio, así me molesta menos. Con la vibración ya vale.

Se me hace raro...


Hace unos días me dijiste que se te hacía raro que yo no estuviera... Bien, ahora soy yo la que se siente así.
Echo de menos tus palabras, tus risas, todo... Ni siquiera me has dado noticias y eso me ha dolido. Imagino que realmente no estabas.
Sí, se me hace raro no verte. Incluso los días se hacen más largos y se tornan más oscuros :(
Quizás mañana te vea.

"Where the Heart is"


Pongo el título en inglés porque en español suena totalmente pasteloso: "La fuerza del amor".
El caso es que no me gusta interrumpir las películas por la mitad porque la mayoría de las veces no las termino de ver, y esta, a pesar del gran paréntesis intermedio y a pesar de que intuía cómo terminaría (nada difícil de saber en películas de este tipo), la he finalizado, aunque deseando que acabara.
Siempre se desea que llegue ese beso final. Con mis ex compañeras de piso sólo llegué a ver dos películas, las dos del mismo palo, y se ponían a gritar en ese momento en que parece que la pareja se mira a los ojos y está a punto de besarse, pero algo les para... Gritaban como posesas.
El día que vino Roci a mi piso a ver a Orlando Bloom en "Piratas del Caribe" (la primera, claro), elegí la primera película: "La Profecía". Después vimos la otra. Yo ya había visto las dos, pero la de Demian me apetecía volverla a ver.
Desde entonces, Marta y Patri sólo se dedicaban a ver películas de esta guisa. Estoy segura de que la que yo he visto hoy la tendrían entre las primeras películas de su lista.
Recuerdo aquella conversación con Patri donde le preguntaba:
-¿Has visto "Matrix"?
-No, no me llama.
-A mí tampoco me llamaba hasta que me dijeron que tenía un trasfondo filosófico inmenso. ¿Te suena el Mito de la Caverna de Platón?
-No.
Aquí ya dejaba de hablar porque ¿qué más daba lo que pudiera contarle si no sabía de qué la estaba hablando?
Tiempo después, cada vez que me pedían películas nunca cogían las que yo les aconsejaba. Era sardónica con ellas, riéndome entre dientes por sus elecciones, casi siempre iguales, pues me daba cuenta de que, por mucho que les dijera, seguirían viendo el mismo tipo de películas pastel que siempre, aunque les recomendara buenas películas que se salían de la línea que ellas estaban acostumbradas a ver.
No está mal una de vez en cuando, pero ¿todos los días?
"La fuerza del amor" trata de dos jóvenes de mal vivir que se van en busca de una nueva vida hacia California. Novaly (Natalie Portman) y su novio. Esperan un bebé. En una de las paradas él la abandona en unos grandes almacenes y ella sobrevive como puede. Conoce a Forny, un bibliotecario del que se enamora.
Tanto Novaly como el padre de su hijo ascienden en su nivel social, los dos por separado, incluso se reencuentran al final. Y es que, como dice él: "A veces mentimos por miedo y esas mentiras pueden cambiar toda nuestra vida". C´est possible! Pero gracias a esa frase Novaly se da cuenta de lo que desea en esos momentos.